El Banco Internacional de Pagos expresa su preocupación por los mercados financieros

por Nick Beams
25 septiembre 2017

El Banco Internacional de Pagos (siglas en inglés, BIS) ha emitido una advertencia sobre el efecto que tendría continuar con la política de bajas tasas de interés en los mercados de bonos y otros mercados financieros; y su repercusión en el alza de los mercados bursátiles y en fomentar medidas que conllevan nuevos riesgos financieros.

La advertencia es parte de la última revisión trimestral del BIS, publicada el 16 de septiembre, apenas dos días después de que el índice bursátil S&P 500 de Wall Street alcanzara un récord de 2500 puntos.

El BIS está preocupado que la lentitud en la normalización de las tasas de interés del banco central y el fin del estímulo financiero, a través de la flexibilización cuantitativa, crearía condiciones para un “shock” en los mercados financieros cuando las tasas de interés comiencen a subir.

La volatilidad en el mercado bursatil de Estados Unidos, medida por el índice VIX, está en su punto más bajo desde 2005. Como resultado, los inversores financieros están realizando ventas en corto de activos, apostando esencialmente a que la volatilidad del mercado se mantendrá moderada.

Claudio Borio, jefe del Departamento Monetario y Económico del BIS, dijo que la calma en los mercados financieros era "notable". No sólo la volatilidad del mercado de acciones era baja, sino también había una "desviación de los patrones habituales" en los mercados de bonos, con la volatilidad habiendo caído dramáticamente.

"No entendemos completamente los factores en acción", dijo en un franco reconocimiento de que las autoridades financieras globales están ciegas. "Pero seguramente el ritmo gradual sin precedentes de la normalización de la política monetaria ha jugado un papel. Otro factor podría ser la creencia de los participantes en el mercado de que los bancos centrales no permanecerán al margen si se producen tensiones indeseadas en el mercado".

En otras palabras, si un aumento de las tasas de interés conduce al estrés del mercado, los inversores financieros confían en que los bancos centrales intervendrán para asegurar el flujo continuo de dinero ultra barato que los ha sostenido desde el fracaso financiero global de 2008.

Borio dijo que los datos del mercado financiero subrayaban "cuánto los precios de los activos parecen depender de los muy bajos rendimientos de los bonos que han prevalecido durante tanto tiempo". Una "pregunta decisiva" para la economía global, continuó, era "cuán vulnerables pueden ser los estados financieros corporativos a las tasas de interés más altas".

Borio señaló que desde la crisis de 2008, el "desapalancamiento", es decir, la reducción de la deuda, no había ocurrido realmente. Si bien la deuda privada ha disminuido hasta cierto punto, la deuda pública ha aumentado y la caída de la deuda privada se debe principalmente a la reducción de la deuda de los consumidores.

La deuda corporativa era "considerablemente más alta" que antes de la crisis. Esta había "alcanzado niveles que recordaban a los que prevalecieron durante los previos auges –booms– del crédito corporativo". Los ratios del servicio de la deuda eran bajos, pero esto fue sólo porque las tasas de interés han estado cayendo.

"Hay una cierta circularidad en todo esto que señala el riesgo de una trampa de la deuda: la disminución prolongada de los tipos de interés a niveles inusualmente bajos, independientemente de la fortaleza de la economía subyacente, crea condiciones que complican su posterior regreso a niveles más normales".

Borio dijo que el aumento en el porcentaje de empresas "zombies", es decir, las corporaciones incapaces de cubrir sus pagos de intereses con sus ganancias, "no es un buen augurio".

La corrección del BIS señala que los mercados de renta variable estadounidenses estaban siendo impulsados por niveles récord de deuda de margen –deuda que está sujeta a repagos parciales si el valor del activo financiado comienza a disminuir–. El total había alcanzado los 250.000 millones de dólares, cifra sustancialmente mayor que durante el auge de las empresas puntocom de 1997 a 2001.

Al mismo tiempo, los ratios tradicionales de valoración del mercado, como el índice de precios/ganancias a largo plazo (P/E) "indicaban que las valoraciones de los activos podrían ser estiradas." Estaban por encima de sus niveles de largo plazo ajustados cíclicamente en los EE.UU. había aumentado en Europa y las economías de mercado emergentes, aunque en una cantidad más pequeña que sus contrapartes norteamericanas.

Las tasas de interés en los mercados de bonos fueron "inusualmente reducidas" en los EE.UU. y entraban en territorio negativo en Europa. Esto sugiere que "los mercados de renta variable continúan siendo vulnerables al riesgo de una ‘respuesta brusca’ en los mercados de bonos, si las primas a corto plazo vuelven a niveles más normales".

En otras palabras, si las tasas de interés suben, la casa de naipes en los mercados de acciones, construida sobre la base de tasas de interés muy bajas, podría empezar a colapsar.

El BIS también observó un aumento significativo en los préstamos "covenant-lite", que colocan "pocas o ninguna restricción" en las actividades del prestatario. Esto podría indicar una "actitud menos discriminatoria por parte de los prestamistas, mientras que potencialmente fomentara la toma de riesgos excesiva por parte de los prestatarios". Moody's ha dicho que la calidad de estos préstamos está en su nivel más bajo desde que empezó a medir esta tendencia en 2011.

El BIS dijo que este cambio sugiere que "en el caso de la desaceleración o un ajuste al alza en los tipos de interés, los altos pagos del servicio de la deuda y el incumplimiento podrían plantear desafíos a las corporaciones y crear así factores que se opongan el crecimiento del PIB".

El factor determinante para fijar los tipos de interés oficiales es la tasa de inflación. Los principales bancos centrales mantienen las tasas bajas porque el nivel de inflación aún no ha alcanzado el objetivo a cerrar cerca, pero por debajo, del 2 por ciento.

Borio dijo que esto plantea la interrogante de entender la "falta de inflación". Preguntó: "¿Por qué la inflación se mantuvo tan obstinadamente baja a pesar de las economías que se acercan o superan las estimaciones del pleno empleo y los esfuerzos sin precedentes del banco central para empujarlo hacia arriba?”

"Esta es la pregunta de un billón de dólares que definirá el camino de la economía global en los próximos años y determinará, con toda probabilidad, el futuro de los marcos políticos actuales. Preocupantemente nadie sabe realmente la respuesta”.

La política monetaria del banco central está determinada en gran medida por la llamada curva de Phillips. Esto mantiene que a medida que la economía se acerca al pleno empleo, la inflación debería comenzar a aumentar porque los niveles salariales empiezan a subir.

Este modelo ha sido completamente desacreditado desde la crisis financiera mundial. En Estados Unidos, por ejemplo, y en otros países como Japón y Australia, el nivel de desempleo, según los datos oficiales, sigue siendo bajo y el crecimiento es positivo. Sin embargo, los niveles salariales se estancan o incluso disminuyen, y la inflación se mantiene en niveles históricamente bajos.

La razón está en el hecho de que la crisis financiera fue el suceso necesario para una importante reestructuración de las relaciones de clase en todas las economías avanzadas, a través de la introducción del trabajo a tiempo parcial, el aumento del empleo ocasional y la disminución del trabajo a tiempo completo. Esto significa que el "pleno empleo" tiene poco o ningún parecido con lo que significó en el pasado.

La admisión de Borio de que "nadie sabe realmente" por qué la inflación sigue siendo tan baja es una indicación de la absoluta bancarrota de la política oficial.

Tras haber invertido miles de millones de dólares en el sistema financiero tomando medidas nunca emprendidas en el pasado para evitar un colapso total de los bancos y de las principales instituciones financieras, la burguesía es, como dijo Karl Marx, "como el hechicero que ya no es capaz de controlar los poderes del mundo submundo a quien ha llamado por sus hechizos”.