Las elecciones alemanas: donde ganó la ultraderechista AfD y por qué

por Sven Heymanns
2 octubre 2017

La entrada de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) al parlamento alemán el domingo pasado fue motivo de gran preocupación, miedo e ira para muchas personas, tanto en Alemania como en otros países. Si bien hubo protestas espontáneas contra la AfD en numerosas ciudades, los partidos del establecimiento y los principales medios de comunicación están tratando de lavarse las manos de su propia responsabilidad, culpando a quienes votaron por la derecha por su surgimiento.

La fingida consternación de los demócratas-cristianos, los socialdemócratas, el Partido Verde, los Demócratas Libres y el Partido de la Izquierda, y los despectivos comentarios de los medios de comunicación, sin embargo, no pueden ocultar quien es genuinamente responsable por el éxito de la AfD. Es significativo que la AfD haya encontrado un apoyo importante, especialmente en aquellas partes del país y ciudades en las que el Partido Socialdemócrata (SPD) y el Partido de la Izquierda eran o son actualmente responsables por la implementación de recortes sociales masivos.

Una mirada más atenta a los resultados electorales de la AfD devela dos cosas: por un lado, la AfD adquirió votos, sobre todo donde el SPD y el Partido de Izquierda también sufrieron pérdidas masivas. Por otra parte, el voto para la AfD fue, en muchos sentidos, una expresión de protesta contra la política antisocial de los supuestos partidos de "izquierda". Bajo condiciones de bancarrota política por parte del SPD y del Partido de Izquierda, y la falta de una alternativa realmente progresista, esto sólo podría tomar una forma derechista.

¿Dónde ganó la AfD?

Tan sólo una mirada al baluarte nacional de la AfD en Sajonia confirma esta evaluación. Veintisiete años después de la reintroducción del capitalismo por la burocracia estalinista, un partido de extrema derecha ha obtenido el mayor número de votos en el estado más poblado del este de Alemania. El AfD recibió el 27 por ciento de los votos allí el domingo, colocándolo justo adelante de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) con un 26.9 por ciento. Es el resultado de un cuarto de siglo de recortes sociales, la desindustrialización, el desempleo, y la pobreza organizados e impuestos por todos los partidos burgueses.

En Sajonia, la AfD también obtuvo tres escaños electorales directamente elegidos con Frauke Petry, Tino Chrupalla y Karsten Hilse. Al mismo tiempo, el SPD, el cual es en gran medida odiado por la introducción de las "reformas" laborales y de asistencia social Hartz IV, perdió casi una cuarta parte de su apoyo, ganando sólo un 10,5 por ciento de los votos. El Partido de Izquierda, el cual a menudo se encarga de implementar los recortes sociales del SPD a nivel municipal, perdió una quinta parte de sus votos, ganando un 16,1 por ciento. Durante las últimas elecciones al Bundestag (parlamento federal) en el 2013 había ganado un 20 por ciento.

El resultado en la vecina Turingia fue similar. El estado federal con el primer mandatorio de estado del Partido de Izquierda, Bodo Ramelow, Turingia tiene la segunda tasa de deportación más alta para los solicitantes de asilo rechazados en Alemania. Vio tanto una caída en el voto para el Partido de Izquierda como un aumento masivo para el AfD. El Partido de Izquierda perdió casi un tercio de sus votantes, ganando un 16,9 por ciento, mientras que el AfD cuadruplicó su resultado anterior. Ahora tiene un 22,7 por ciento en Turingia y ha reemplazado al Partido de Izquierda como el segundo partido más grande en el estado. El SPD perdió casi 3 puntos, ganando sólo un 13.2 por ciento y es sólo el cuarto partido más grande.

Pero el aumento de la AfD no se limita al este de Alemania. En el oeste, también ganó más del 20 por ciento en distritos electorales individuales. Este fue particularmente el caso en el área del Ruhr, donde uno de cada cinco actualmente es considerado pobre. El SPD, responsable de organizar el declive social en las últimas décadas con la ayuda de los sindicatos, se desplomó completamente en su antiguo bastión.

Esto es especialmente evidente en Gelsenkirchen, una ciudad en la que alrededor del 40 por ciento de todos los niños viven ahora en hogares dependientes de Hartz IV. Aquí, el AfD ganó un 17 por ciento el domingo, el resultado más alto del partido en un distrito electoral en la antigua Alemania Occidental. Hace cuatro años, sólo un 4,7 por ciento había votado por la AfD. Al mismo tiempo, el voto del SPD cayó bruscamente. Perdió más de 10 puntos, terminando con un 33,5 por ciento de los votos.

Con un 68,2 por ciento, la participación en Gelsenkirchen fue relativamente baja para las elecciones generales alemanas. Casi un tercio de los votantes de la ciudad no quisieron apoyar a ningún partido. En algunos de los barrios de clase obrera de la ciudad, la participación fue mucho más baja. Por ejemplo, en el distrito electoral del Schalke-Ost, sólo un poco más de la mitad se molestó en votar (55,4 por ciento). Aquí, el SPD perdió 13.4 puntos y llegó sólo a un 34.3 por ciento. Bajo estas condiciones, la AfD obtuvo un 18,8 por ciento de los votos.

Se pueden encontrar casos similares en la mayoría de las ciudades en la zona Ruhr. Especialmente en Duisburg, la AfD pudo aprovecharse de la difícil situación en la que se encuentran muchas personas como resultado de las políticas impuestas por el SPD. En el distrito electoral de Obermarxloh, la AfD ganó más del 30 por ciento de los votos.

¿Quién votó por la AfD y por qué?

Generalmente, la mayoría de los votantes de la AfD no sienten que han sido representados por ninguno de los principales partidos durante años y ahora ven a la AfD como la única forma de expresar su resentimiento. Por lo tanto, en el 2013 alrededor de 1,2 millones de los votantes de la AfD ni siquiera acudieron a las urnas. Según una encuesta de Infratest Dimap, alrededor de la mitad de los votantes de la AfD (51 por ciento) ya sabían que votarían por este partido antes del comienzo de las elecciones.

La AfD también se benefició de un gran número de ex votantes demócratas cristianos, de los cuales 980.000 votaron por la AfD. El SPD perdió 470.000 votantes a la AfD, y 400.000 ex votantes del Partido de la Izquierda votaron por los ultraderechistas en la reciente encuesta. El SPD y del Partido de Izquierda perdieron más votos hacia la AfD que hacia cualquier otro partido.

Como muestra la encuesta de Infratest Dimap, hay razones por este comportamiento electoral. Cuando se les preguntó acerca de sus motivos para votar por la AfD, un 60 por ciento de sus votantes dijeron que habían emitido un voto por la AfD por "decepción con los otros partidos". Así, la AfD es el único partido ahora representado en el Bundestag que debe su apoyo a votos de protesta.

Un total de 85 por ciento incluso dijo que la AfD fue "el único partido con el que puedo expresar mi protesta". Por otro lado, sólo el 31 por ciento de los votantes de AfD dijeron que habían votado por "convicción por el partido".

Muchos también tomaron la decisión de votar por la AfD justo antes de las elecciones. Casi uno de cada cuatro votantes de la AfD (24 por ciento) dijo que había decidido votar por el partido sólo la semana de las elecciones, o incluso el día antes de las elecciones. Y notablemente, ¡más de la mitad de los votantes de la AfD (51 por ciento) dijo que hay que hacer más para la integración de los refugiados!

Estas cifras muestran que el electorado de la AfD no es simplemente una masa uniforme de extrema derecha, a pesar del peligro que representa la entrada del partido al Bundestag. Al contrario, el partido se está beneficiando del hecho de que todos los demás partidos, incluido el SPD y el Partido de Izquierda, forman parte de una unida organización política burguesa caracterizada por políticas completamente anti-obreras.

Bajo estas circunstancias, no es sorprendente que la AfD lograra resultados especialmente altos entre los trabajadores y los desempleados. Con una participación total del 12,6 por ciento de los votos, la AfD ganó 22 por ciento entre los desempleados y 21 por ciento entre los trabajadores. También es significativo que el 26 por ciento de los votantes de la AfD describieron su situación económica como "mala". Una respuesta tan alta no fue vista en ningún otro partido parlamentario.

El grado de conciencia sobre las políticas derechistas del último gobierno federal se demostró con una figura diferente, la cual resultó de una pregunta hecha a todos los votantes. Cuando se les preguntó: "¿Ha hecho el gobierno federal un esfuerzo serio para distribuir la prosperidad en Alemania más justamente?", El 88 por ciento dijo: "No, no lo hizo".