Paro de trabajadores griegos en oposición a las medidas de austeridad y anti-huelga de Syriza

por Robert Stevens
15 enero 2018

Miles de trabajadores griegos se manifestaron e hicieron huelgas el viernes contra nuevas medidas de austeridad que está imponiendo el gobierno de Syriza, junto con severas restricciones al derecho a la huelga.

Entre 10.000 y 20.000 trabajadores protestaron en Atenas culminando una semana de huelgas y protestas. Entre quienes fueron a la huelga por 24 horas se encontraban los trabajadores del metro de Atenas, médicos y marineros.

La acción cerró todo el sistema ferroviario del metro, lo que produjo atascos en las calles de la capital. Barcos no pudieron zarpar, mientras que hospitales estatales tuvieron que apelar al personal de reserva debido al paro de los médicos.

Entre los huelguistas había trabajadores del GSEE (Confederación General de Trabajadores Griegos), sindicatos del sector privado, así como del PAME (Frente Militante de Todos los Trabajadores), la federación sindical afiliada con el estalinista Partido Comunista de Grecia. Las pancartas y carteles que llevaban los trabajadores ponían: “Manos fuera de las huelgas”, “¡Levantamiento!” y “¡No a la esclavitud moderna!”.

Hablando con Reuters, el oficial de navíos retirado George Papaspyropoulos dijo, “Esto esencialmente significa la abolición del derecho a la huelga... Esas cosas solo pasaban durante la junta. Este gobierno es de izquierdas solo en el nombre. En los hechos es una junta”.

Nikos Papageorgiou, un empleado de hotelería de 50 años de edad, le dijo a la agencia de noticias, “Generaciones anteriores derramaron su sangre para tener el derecho a la huelga. Ahora un supuesto gobierno de izquierdas está intentando abolirlo”.

Una vez más, el gobierno de Syriza movilizó a la policía antidisturbios en contra de los trabajadores. Mientras los trabajadores subían los peldaños del edificio del parlamento en la Plaza Syntagma de la capital, policías fuertemente armados les arrojaron gases lacrimógenos.

Esta semana ha habido protestas por parte de trabajadores que entraron a la fuerza en edificios ministeriales, incluyendo al Ministerio de Trabajo, donde encararon al ministro Efi Achtsioglou. Se realizaron protestas también fuera de la residencia oficial, fuertemente protegida, del Primer Ministro Alexis Tsipras.

Estas medidas antidemocráticas son las más recientes que han trazado la Unión Europea y el gobierno de Syriza para obligar a la población griega, ya desangrada por casi una década de austeridad salvaje, a aguantar “sacrificios” aún mayores para pagar la deuda que el país tiene con los bancos, que va quedando en alrededor de €300 mil millones.

El actual préstamo de €86 mil millones, que expira en agosto, es a cambio de un programa de austeridad que Syriza está comprometido a implementar. Grecia ha recibido solo €40,2 mil millones de este dinero. Recibirá otro tramo de cerca de €4,5 mil millones solo si el gobierno impone más recortes y privatizaciones.

Bajo un proyecto de ley con múltiples propósitos previsto que sea aprobado el lunes por la noche por Syriza y su socio en la coalición, el ultraderechista Griegos Independientes, las prestaciones familiares serán recortadas aún más, un nuevo proceso para acelerar las ejecuciones de hipotecas a préstamos vencidos será implementada, y se aplicarán medidas draconianas para restringir las huelgas.

La ley anti-huelga desbancará a otra ley que había sido promulgada en 1982, tras la caída de la junta fascista en 1974. Enmienda la ley anterior para fijar como requisito una mayor participación obrera en las votaciones para decidir una huelga, a ser decidido en asambleas sindicales primarias. El umbral para que se convoque legalmente una huelga será elevado de un tercio a por lo menos el 50 por ciento de todos los miembros del sindicato que estén al día en su cotización, no simplemente de aquellos que participen en la votación.

Más huelgas están previstas para el lunes por parte de los empleados públicos de la ADEDY (Administración Suprema de Sindicatos y Funcionarios Griegos), coincidiendo con la votación en el parlamento que se celebrará hacia el atardecer. Entre los huelguistas habrá trabajadores del transporte público y de los hospitales públicos, y controladores aéreos. Estos últimos harán un paro de tres horas entre las 12 y las 3 de la tarde, que afectará a 48 rutas internacionales y domésticas de Aegean Air y Olympic Air.

Respondiendo a las protestas del viernes, el portavoz del gobierno Dimitris Tzanakopoulos intentó minimizar el significado de estas medidas recientes, declarando que no afectarían a las operaciones de los más altos niveles de las burocracias de las principales federaciones sindicales, el GSEE y ADEDY. “Esto no afecta a los sindicatos (marco) y no cambia el proceso seguido para convocar huelgas”, dijo.

Gobiernos griegos de todos los colores políticos, desde los socialdemócratas del PASOK, al conservador Nueva Democracia y ahora Syriza, se han apoyado en las federaciones sindicales para asegurar la imposición de la austeridad a lo largo de la última década. Han convocado unas 50 huelgas generales, en su mayoría de un día, a intervalos regulares con el cometido de hacer que los trabajadores se desahoguen mientras mantienen conversaciones con el gobierno sobre la implementación de los recortes.

Por cada céntimo que Grecia recibe en préstamos de la UE, tiene que imponer ataques todavía mayores a los niveles de vida de la clase trabajadora. El viernes, Kathemerini informó, “El Eurogrupo de Trabajo de los funcionarios de los ministerios de finanzas de la eurozona le dijo al representante griego Giorgos Houliarakis el jueves que al gobierno le queda menos de una semana para finalizar las acciones anteriores requeridas para que la revisión se complete a tiempo para la reunión del Eurogrupo el 22 de enero”.

Los miembros del Eurogrupo de Trabajo habían recibido las “600 páginas traducidas del multi-proyecto de ley que se está debatiendo ahora en el Parlamento griego, pero no les había dado tiempo a evaluar el contenido” y determinar si sus propuestas iban suficientemente lejos.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 13 de enero de 2018)