Por nuevas elecciones y una ofensiva socialista contra la gran coalición en Alemania

por Johannes Stern
17 enero 2018

Con la publicación de los resultados de las conversaciones exploratorias entre la Unión Demócrata Cristiana/Unión Social Cristiana de Baviera (CDU/CSU, por sus siglas en alemán) y el Partido Socialdemócrata (SPD, por sus siglas en alemán) el viernes pasado, las advertencias hechas por el Sozialistische Gleichheitspartei (SGP; Partido Socialista por la Igualdad en Alemania) han sido confirmadas. El documento de 28 páginas, el cual formará la base para la nueva estrategia de la gran coalición, demuestra que la clase dominante está en proceso de establecer el Gobierno más derechista desde la caída del Tercer Reich.

En cuanto a la política de refugiados, la CDU/CSU y el SPD han adoptado las demandas de la extrema derecha para imponer un límite más estricto de refugiados. El documento emitido después de las conversaciones establece que “las cifras de migración no superarán el rango de 180.000 a 220.000 anuales”. Para su implementación, es decir, una brutal represión para bloquear la entrada de refugiados que provienen de las zonas de guerra de Oriente Próximo y el norte de África, será necesaria una “protección efectiva de las fronteras exteriores de Europa”. La notoria agencia europea para el control fronterizo, Frontex, se “desarrollará aún más para convertirse en una verdadera fuerza policial de protección fronteriza”.

Respecto a la política social y financiera, continuarán las políticas de austeridad que han arrojado a millones de jóvenes en Alemania y en toda Europa a la pobreza y el desempleo. Las formulaciones que hace el documento, como “Queremos fortalecer la competitividad de la UE en el contexto de la globalización” y “Queremos seguir adelante con los controles fiscales en la UE” no dejan dudas al respecto.

También estará a la orden del día el establecimiento de un Estado policial para reprimir el aumento de la oposición a los ataques sociales, al militarismo y a la guerra entre los trabajadores y los jóvenes. La CDU/CSU y SPD tienen la intención de “crear 15.000 puestos adicionales... las agencias de seguridad a nivel federal y estatal”, y crear “al menos 2.000 nuevos empleos en la judicatura (tribunales, fiscales, agentes del orden público)”. El documento agrega, “la cooperación en la seguridad europea” también debe ser “fortalecida”.

Esto incluye controles a través del Internet. “Los estándares de seguridad para las estructuras de IT e infraestructuras críticas deben desarrollarse conjuntamente entre el Gobierno federal y los estados, y si es posible en toda Europa. Las agencias de seguridad requieren poderes equivalentes en el Internet a los que tienen fuera del Internet”, afirma el documento.

En política exterior, la gran coalición planea seguir adelante con el renacimiento del militarismo alemán, que se anunció por primera vez en la Conferencia de Seguridad de Múnich del 2014. Para que el ejército alemán “pueda cumplir competentemente con todas las tareas asignadas en todas sus dimensiones, pondremos a disposición de nuestros soldados el mejor equipo, entrenamiento y atención”, escriben la CDU/CSU y el SPD. Además, el documento pide un prolongamiento y expansión de las impopulares intervenciones militares en Malí, Afganistán y Siria.

Para hacer valer los intereses imperialistas alemanes en todo el mundo, la CDU/CSU y el SPD abogan por una política europea conjunta de seguridad y defensa en cooperación con Francia. Las relaciones globales de poder “han ciertamente cambiado de manera fundamental en los últimos años, política, económica y militarmente”, declara el documento. Europa tiene que “tomar el destino en sus propias manos más que en el pasado. Solo unida, podrá la Unión Europea reivindicarse en el mundo y hacer valer sus intereses comunes”.

La oposición en la población a la política antiobrera y militarista de la gran coalición es enorme. En las elecciones de septiembre pasado, tanto la CDU/CSU como el SPD obtuvieron sus peores resultados en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial y perdieron en total un 13 por ciento de los votos.

Pocas horas después de que los líderes de cada partido, Angela Merkel (CDU), Horst Seehofer (CSU) y Martin Schulz (SPD) declararan que estaban “extremadamente complacidos” con el acuerdo, una pesquisa reveló que solo alrededor de un tercio de las personas encuestadas ve los resultados de las conversaciones exploratorias como positivas. Una mayoría se opone a la continuación de la gran coalición.

Las críticas hechas por el movimiento juvenil socialdemócrata (Jusos) y la sección del SPD en el estado de Sajonia-Anhalt, que votó en contra de la participación del SPD en una nueva gran coalición en su congreso el sábado, deben entenderse en este contexto. Las secciones del SPD temen que la oposición en la población siga creciendo y que una perspectiva socialista se gane a las masas, si el partido continúa su coalición impopular con la CDU/CSU, además dejando a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en inglés) como el principal partido de oposición en el Parlamento.

La ira se está acumulando bajo la superficie en Alemania y en muchos otros países, y la oposición a las políticas antisociales y militaristas defendidas por todos los gobiernos capitalistas está aumentando. Ya hubo protestas de masas este año en Irán y Túnez, mientras que los trabajadores de la Ford en Rumanía realizaron una huelga salvaje en diciembre contra el sindicato controlado por la compañía. La actual lucha contractual de casi 4 millones de trabajadores industriales alemanes y las protestas de los trabajadores contra los despidos masivos en Siemens, ThyssenKrupp y Bombardier son parte del regreso de la lucha de clases internacional.

El partido La Izquierda (Die Linke) se encuentra particularmente alarmado por esto. En una entrevista con el Leipziger Volkszeitung, su líder parlamentario, Dietmar Bartsch, advirtió: “El abismo financiero entre los superricos y los pobres en Alemania es cada vez mayor. ... El número de multimillonarios crece y, al mismo tiempo, los pobres son más. ¿Y qué quieren hacer la CDU/CSU y el SPD al respecto? Perpetúan una evolución social peligrosa”.

El intento de Bartsch de mostrar que su partido tiene una conciencia social es una tontería. Todos saben que La Izquierda es igual de responsable por las condiciones sociales catastróficas actuales que todos los demás partidos capitalistas.

Dondequiera que forma parte de los Gobiernos estatales, junto con el SPD y el Partido Verde, ha participado en el asalto a los servicios sociales y el gasto público y la redistribución de la riqueza de los pobres a los ricos. Un ala de La Izquierda ahora busca canalizar la ira de la población en una dirección explícitamente nacionalista. Sahra Wagenknecht y su esposo, Oskar Lafontaine, están haciendo campaña para la creación de un “partido popular de izquierda” con secciones del SPD y los verdes, el cual se orientaría abiertamente a los que apoyan a la AfD por su política de refugiados.

Esto juega directamente en las manos de la élite gobernante, que tiene la intención de utilizar la actual crisis de gobierno para empujar a la Administración siguiente aún más hacia la derecha. “Estoy conmocionado y decepcionado por los resultados de las conversaciones exploratorias”, declaró Andre Wüstner, jefe de la Asociación Alemana del Ejército el viernes. El aumento negociado del gasto militar no es suficiente, declaró.

Los principales representantes de las grandes corporaciones piden una intensificación de los ataques contra la clase trabajadora y una legislación fiscal multimillonaria al estilo de Trump para las empresas alemanas que garantice su competitividad internacional.

El Sozialistische Gleichheitspartei es el único partido que se opone desde la izquierda a esta conspiración derechista y llama a nuevas elecciones. No se puede permitir que la misma burguesía que sumió al mundo dos veces el siglo pasado en un sangriento abismo tenga otra oportunidad de poner en práctica sus planes reaccionarios. El SGP intensificará su campaña para que haya nuevas elecciones y luchará en la clase trabajadora por un programa socialista para oponerse a la guerra, los ataques sociales y el autoritarismo. Hacemos un llamado a todos los trabajadores y jóvenes que se oponen al capitalismo para que apoyen la construcción de un nuevo partido socialista y se unan al Sozialistische Gleichheitspartei.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 15 de enero de 2018)