La rebelión de los docentes continúa en Oklahoma y en todo EUA

por Jerry White
7 abril 2018

Se espera que miles de maestros de Oklahoma y sus seguidores llenen el capitolio estatal en la ciudad de Oklahoma este viernes, cuando la huelga de casi 40.000 docentes en el estado del suroeste de Estados Unidos llegue a su quinto día.

Los maestros están exigiendo un aumento salarial de $10.000 y un fuerte aumento en el financiamiento escolar en el estado. Tanto en el caso de los demócratas como de los republicanos, Oklahoma ha reducido drásticamente el 28 por ciento de su presupuesto escolar en la última década y se encuentra en el nivel más bajo a nivel nacional en lo que respecta al salario de los docentes y el gasto por alumno.

A pesar de los esfuerzos de la Asociación de Educación de Oklahoma (OEA, todas las siglas en inglés) y la Federación Estadounidense de Maestros de Oklahoma City (OKC-AFT) para evitar la huelga y luego sabotearla fomentando ilusiones en los demócratas del estado, un oficial sindical se vio obligado a decir que la huelga continuaría la próxima semana. Los maestros en Tulsa están marchando hacia la capital del estado en una caminata de 110 millas, que está recogiendo apoyo a lo largo de la ruta.

La huelga, que fue iniciada por las bases docentes desafiando a los sindicatos y a las leyes estatales contra las huelgas, es parte de un poderoso movimiento de maestros que se extiende a lo largo de Estados Unidos e internacionalmente.

El lunes, los maestros de Kentucky, muchos de los cuales habían realizado paros salvajes, marcharon en la capital estatal, Frankfort, para defender sus pensiones, y las protestas continuaron más tarde en la ciudad oriental de Pikeville.

Más de 1.000 educadores y simpatizantes se reunieron en el edificio de la Oficina Estatal de Arizona en el centro de Tucson el miércoles por la tarde, después de una serie de mítines "sin cita previa" en las escuelas locales.

Cientos de estudiantes y docentes salieron de las aulas en protesta el miércoles en la secundaria Anacostia en Washington, D.C., para protestar contra las condiciones miserables en la institución, como no tener agua corriente, inodoros rotos y una cafetería inundada. En un momento dado, según el Washington Post, "los estudiantes y maestros se unieron en el frente de la escuela y corearon: 'Anacostia importa', 'nuestros niños importan' y 'nuestros maestros importan'". Los maestros, según el Post, "trabajan de buena gana largas horas cada día para ayudar a sus estudiantes" y se enfrentan a un "sistema de evaluación que vincula los salarios de los maestros con su desempeño. Aparecer en la escuela con las tuberías rotas y poca advertencia se sintió como otra injusticia".

El mismo día, 350 miembros de la facultad y estudiantes de posgrado en la Universidad Loyola en Chicago, cuya remuneración para dar cursos no ha aumentado en una década, hicieron una huelga de un día en la Universidad de Loyola en Chicago. Esta semana, los profesores de la Universidad de Michigan también votaron salir en huelga el lunes. "Tenemos profesores con hijos recibiendo asistencia social, profesores que trabajan en dos o tres puestos de trabajo, profesores que abandonan la universidad porque no pueden vivir con sus miserables salarios", dijo un profesor a Detroit News.

La rebelión ha causado que el New York Times comente con preocupación sobre el “incendio salvaje” de huelgas de maestros, quienes están utilizando las redes sociales para "organizar y actuar fuera de los parámetros habituales del sindicalismo tradicional".

Este movimiento es parte de un resurgimiento de la lucha de clases a nivel internacional. El jueves, decenas de miles de maestros en Buenos Aires, Argentina, realizaron una huelga de 24 horas para exigir un aumento salarial del 24 por ciento como parte de una huelga general planificada por el transporte y otros empleados públicos para oponerse a la agenda de austeridad y privatización del presidente Mauricio Macri. Esta es la última de una ola creciente de huelgas y protestas de maestros de escuelas públicas y trabajadores universitarios en América Latina, Europa, África y Asia.

En estado tras estado y país tras país, los educadores están luchando contra los resultados de una década de austeridad desde el colapso financiero del 2008, que ha erosionado profundamente sus salarios y niveles de vida y ha dejado sus aulas llenas a reventar y sin los suministros más básicos.

Durante los ocho años de la Administración de Obama, la Federación Estadounidense de Maestros (AFT), la Asociación Nacional de Educación (NEA) y otros sindicatos del sector público y privado redujeron el número de huelgas importantes al nivel más bajo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Durante este tiempo, el presidente demócrata supervisó la eliminación de 300.000 empleos escolares, alentó a los distritos escolares a que utilizaran a los maestros como chivos expiatorios por los problemas educativos causados por la reducción del presupuesto y la pobreza, y expandió fuertemente las escuelas concertadas.

A nivel estatal y local, en ciudad, tras ciudad, los sindicatos magisteriales colaboraron con los demócratas que impusieron la agenda corporativa bajo la "reforma escolar" de Obama, bloqueando huelgas o traicionándolas si sucedían, como en Chicago en el 2012 y más recientemente en Jersey City, New Jersey. Los sindicatos respaldaron a los candidatos demócratas que apoyaban la imposición de impuestos regresivos y sobre la propiedad de las viviendas, que golpearon con mayor fuerza a las familias de la clase trabajadora, incluidas las tramas de lotería que no son más que otro impuesto sobre los pobres.

El presidente Trump y su multimillonaria secretaria de Educación, Betsy DeVos, están acelerando el asalto contra la educación pública. La Administración busca aumentar los fondos para vales escolares y escuelas concertadas para desviar los recursos de las escuelas públicas que ya tienen problemas de dinero.

Existe un sentimiento enorme y creciente entre los maestros a favor de una lucha unificada. Un profesor de ciencias de Oklahoma desde hace mucho tiempo que protestaba en el capitolio le dijo al World Socialist Web Site, "Necesitamos una huelga nacional de maestros. Le he estado diciendo a la gente que hay una campaña nacional para privatizar y destruir la educación pública”.

Un maestro veterano en Phoenix, Arizona, agregó: "Los maestros de Oklahoma han adoptado una postura increíblemente valiente a la que todos deberíamos aspirar. Esta es una lucha de clases. Los políticos que impulsan las escuelas concertadas y la privatización quieren impulsar sus propias inversiones y acabar con la educación pública".

El papel principal de los sindicatos es evitar una lucha unificada contra el asalto bipartidista a la educación pública. En Florida, Iowa y otros estados, los maestros, disgustados por años de colusión sindical con las autoridades, están creando páginas de Facebook para convocar acciones colectivas con los maestros en Oklahoma, Kentucky, Arizona y otros estados. Esto ha llevado a los dirigentes sindicales a advertir a los maestros que las huelgas son ilegales y darán lugar a grandes multas e incluso a tiempo en prisión.

La Asociación de Educación de Florida (FEA) advirtió: "Salir del trabajo o presentarse tarde a trabajar no es una medida adecuada y tiene graves consecuencias. Es importante que todos los miembros de FEA sigan la ley".

Una huelga "no es una opción en este momento", dijo Tammy Wawro, presidenta de la Asociación de Educación Estatal de Iowa. "Estamos sujetos a la ley de Iowa, que prohíbe a los empleados públicos hagan huelga”.

Un maestro veterano en Phoenix, Arizona, dijo al WSWS que los dirigentes sindicales dijeron que era "demasiado pronto" para discutir una fecha para una huelga estatal exigida por los maestros porque la legislatura estatal no había tenido tiempo para considerar su demanda de un aumento del 20 por ciento. De hecho, el gobernador Doug Ducey ya lo ha rechazado de plano, diciendo que los maestros obtendrán un uno por ciento.

Mientras que la huelga de Oklahoma fue iniciada por maestros de base a través de páginas de Facebook como "Oklahoma Teachers United" y "Oklahoma Teachers Walkout-The Time IsNow!", la OEA y la OKC-AFT han intentado secuestrar y sofocar la lucha limitando a los maestros a apelaciones infructuosas a legisladores estatales controlados por la poderosa industria petrolera y de gas del estado.

Al mismo tiempo, los dirigentes sindicales les dicen a los maestros que la única manera de ganar fondos completos para la educación es votar por los demócratas o incluso presentarse como demócratas en noviembre.

Si la lucha de Oklahoma ha de ser derrotada, los maestros de base deben romper completamente con los sindicatos y tomar conscientemente la dirección de la lucha en sus propias manos. Cualquier ilusión de que estas organizaciones antiobreras que se llaman a sí mismas "sindicatos" puedan ser presionadas para luchar sería un error fatal.

En cambio, los maestros deben elegir comités de base para ampliar la huelga apelando a los maestros y trabajadores en todo el estado y en todo EUA. Para la acción conjunta, incluida la preparación para una huelga general.

Al mismo tiempo, los docentes deben rechazar todo el marco político que defienden los sindicatos, basado en la dominación política de dos grandes partidos empresariales, que defienden la riqueza y el poder de la élite empresarial y financiera. Ambos afirman que no hay dinero para reponer más de una década de recortes presupuestarios, y mucho menos para financiar una gran mejora de la educación pública, incluso mientras derrochan trillones en recortes de impuestos corporativos, rescates bancarios e interminables guerras para los mismos conglomerados energéticos y corporaciones gigantescas que se niegan a pagar un centavo para la educación pública.

El derecho social a una educación pública de alta calidad, salarios dignos, y beneficios de salud y pensiones solo se ganará a través de la movilización política de la clase trabajadora, en oposición tanto a los partidos controlados por las corporaciones como al sistema capitalista que defienden.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 6 abril de 2018)