Resoluciones del Cuarto Congreso Nacional del Partido Socialista por la Igualdad (Australia)

El PSI y la independencia política de la clase trabajadora

23 abril 2018

El siguiente texto es la primera de cuatro resoluciones aprobadas en el Cuarto Congreso Nacional del Partido Socialista por la Igualdad (Australia) celebrado en Sydney del 30 de marzo al 2 de abril de 2018 (ver resoluciones 2, 3, 4). Delegados de los Partidos Socialistas por la Igualdad de los EUA, Europa y Sri Lanka y del Grupo Socialista por la Igualdad de Nueva Zelanda entregaron sus saludos al congreso. El comité nacional entrante reeligió a James Cogan como secretario nacional del PSI, a Cheryl Crisp como asistente del secretario nacional y a Peter Symonds como editor nacional del World Socialist Web Site.

1. La lucha que el Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) viene librando desde hace décadas para defender la perspectiva de la revolución socialista mundial, contra todas las formas de nacionalismo y de oportunismo, se está intersecando con el desarrollo de un movimiento revolucionario internacional de la clase trabajadora. Las mismas contradicciones que llevaron a la crisis económica global en 2008, y que están llevando a las élites gobernantes a conflictos de grandes potencias, han generado los impulsos que están empujando a las masas de trabajadores y jóvenes hacia la lucha contra condiciones de vida intolerables, el ataque creciente a sus derechos democráticos y la amenaza de una tercera guerra mundial.

2. El CICI defiende el papel revolucionario histórico de la clase trabajadora, contra todas las formas de anti-marxismo y políticas pseudo-izquierdistas. También defiende el conocimiento teórico, que fue desarrollado en su más alto nivel por el Partido Bolchevique de Rusia, según el cual el movimiento marxista revolucionario tiene que introducir la conciencia internacionalista y socialista en la clase trabajadora.

3. Sin la perspectiva y la dirección dada por el CICI y sus secciones, la clase trabajadora no puede establecer su independencia política respecto a la clase capitalista, tomar el poder político, y emprender la necesaria reorganización socialista de la economía mundial para satisfacer las necesidades humanas, no la ganancia privada. El Partido Socialista por la Igualdad (PSI) es el responsable de forjar la independencia política de la clase trabajadora, mediante una lucha continua para exponer y demarcarla de todas las tendencias políticas que intentan subordinarla a la continuidad de las relaciones obsoletas de propiedad capitalista y las divisiones del Estado-nación.

4. La situación en Australia está marcada por una volatilidad política extrema y un conflicto de clase creciente. La economía australiana vaciada y cargada de deudas, que se basa en las exportaciones a China, la especulación financiera y la afluencia de inversiones extranjeras, se encuentra entre las más vulnerables al impacto global de la guerra comercial y las tensiones geoestratégicas. Durante 35 años, gobiernos sucesivos de los laboristas y de la Coalición Partido Liberal-Nacional, instigados y secundados por los sindicatos, han presidido sobre la destrucción de las reformas sociales pasadas ganadas por la clase trabajadora. En persecución de la “competitividad internacional” y la rentabilidad, la élite financiera y corporativa y sus defensores han destruido sectores enteros de la industria manufacturera y empleo, e infligió niveles de desigualdad social, privaciones y pobreza no vistos desde los años '30 del siglo XX. El alineamiento del imperialismo australiano con su aliado estadounidense amenaza directamente con implicar al país en una guerra en la península coreana y, en última instancia, una confrontación militar con China.

5. El PSI tiene que prepararse para el surgimiento de la resistencia obrera al peligro de la guerra y las consecuencias de la actual agitación económica, política y social. Esto ya está indicado por acontecimientos en los Estados Unidos, donde la politización masiva de los jóvenes surgió simultáneamente con una onda expansiva de la lucha de clases, que está llevando a los trabajadores a un conflicto abierto con el establishment político y los sindicatos.

6. El marco de trabajo de la democracia parlamentaria en Australia se está viniendo abajo bajo el peso de enormes presiones externas y antagonismos sociales internos. Por lo menos desde las elecciones de 2007, la política oficial ha sido destruida por impactos e inestabilidad, incluyendo la destitución sin precedentes de tres primeros ministros electos por parte de sus propios gobiernos, y el no menos precedente uso del Tribunal Supremo para llevar a cabo una purga nacionalista de miembros del parlamento que reúnen las condiciones para tener doble ciudadanía. El actual gobierno de la Coalición del Primer Ministro Malcolm Turnbull, quien se aferra al cargo con una mayoría de un solo escaño, está asolado por divisiones faccionales que amenazan con acarrear su colapso. Cualquiera que sea el partido o coalición que forme el próximo gobierno, continuará con la agenda de austeridad de la clase gobernante. Al mismo tiempo, hay tendencias crecientes hacia formas autoritarias de gobierno.

7. El PSI responderá intensificando su lucha por construir el partido como la nueva dirección de la clase trabajadora. Ello incluirá iniciativas incrementadas en la lucha contra la guerra y la censura en Internet, intervenciones políticas en luchas industriales y sociales, la expansión de la Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social (JEIIS) en campus universitarios, en institutos de educación secundaria y, sobre todo, en zonas obreras, así como campañas agresivas por parte de los candidatos del PSI en las próximas elecciones estatales y federales.

8. Las experiencias del CICI y sus secciones a lo largo de los últimos años demuestran el potencial para una rápida expansión de su influencia política y del número de lectores del World Socialist Web Site. En Australia, el trabajo consistente, político y práctico, para ganar a los docentes para una perspectiva socialista, contra la colaboración con los sindicatos en la actual destrucción de la educación pública y las condiciones de los enseñantes, llevó al establecimiento en octubre de 2017 del Comité para la Educación Pública (CFPE). En el período venidero, el partido hará una orientación política consciente, de manera semejante, a la salud, el transporte y los trabajadores de almacenes y distribución, así como otros sectores decisivos de la clase trabajadora, tales como la minería, el acero, la energía y los trabajadores de correos y de las telecomunicaciones.

9. En cada intervención, el PSI revelará las características compartidas de las condiciones a las que se enfrentan los trabajadores en Australia con las de los trabajadores de todo el mundo. La habilidad de la clase gobernante de contener a la clase trabajadora, concediéndole reformas limitadas dentro del marco del capitalismo y del sistema del Estado-nación, ha quedado hecha añicos por la globalización de la producción. El partido llevará a todas las luchas de la clase trabajadora la necesidad de su unificación a través de las fronteras nacionales, en base a una perspectiva socialista e internacionalista.

10. La lucha por la unidad internacional de la clase trabajadora y la oposición a todas las manifestaciones de sentimientos anti-inmigrantes son cruciales. El establishment político y mediático está avivando conscientemente el racismo y la xenofobia contra los refugiados y las comunidades de inmigrantes del Medio Oriente, África y China. Esto es parte de la justificación ideológica de la implicación de Australia en intrigas imperialistas y guerras. Al mismo tiempo, tiene por objetivo dividir a la clase trabajadora y desviarla de la causa verdadera de la crisis social: el sistema capitalista.

11. El PSI defiende inequívocamente el derecho de todos los trabajadores a vivir y trabajar en cualquier parte del mundo que quieran, con plenos derechos de ciudadanía. Hay que abolir todos los controles fronterizos y las restricciones a la inmigración. Los problemas con los que se confrontan los trabajadores tienen su origen en el fracaso global del capitalismo y solo pueden resolverse mediante la acción unificada de la clase trabajadora internacional.

12. El PSI rechaza las posiciones del movimiento ambientalista pro-capitalista según las cuales la “superpoblación” y el “sobreconsumo” son las causas del cambio climático. La degradación del medio ambiente es el resultado de la subordinación de la vida económica y social a la persecución irracional de la ganancia por parte de la oligarquía financiera y corporativa. La solución al calentamiento global es la planificación racional y socialista de las fuerzas productivas mundiales, especialmente la generación de energía y el transporte, bajo el control democrático de la clase trabajadora.

13. La lucha por sus derechos democráticos obligará a los trabajadores a poner en pie organizaciones nuevas e independientes de la lucha política e industrial. La producción globalizada ha transformado a todos los viejos partidos reformistas y sindicatos en organizaciones que antes luchaban por conquistas limitadas dentro del capitalismo, en agentes abiertos del cumplimiento de las exigencias de “productividad” y de “competitividad internacional” de las corporaciones. En los años '80 del siglo XX, el Partido Laborista repudió cualquier perspectiva de reforma social, mientras los sindicatos funcionaban como una fuerza policial industrial para el Estado capitalista y los empleadores.

14. En los lugares de trabajo, el PSI defiende la formación de comités de las bases, elegidos democráticamente, en oposición directa a los sindicatos, para luchar por el control sobre todas las decisiones relativas a empleos, salarios y condiciones de trabajo. En cada área obrera se necesitan urgentemente Comités de Acción para lanzar una ofensiva política por los derechos sociales de la clase trabajadora, abarcando desde la educación, la sanidad y el cuidado de ancianos, hasta la vivienda asequible y un medio ambiente sano y seguro. Las luchas llevadas a cabo por tales comités solo pueden ser sostenidas en la medida en que estén guiadas por la perspectiva socialista e internacionalista planteada por el PSI.

15. Las organizaciones de masas genuinamente democráticas establecidas por la clase trabajadora en su lucha revolucionaria contra el capitalismo se constituirán en los cimientos de un gobierno obrero, que expropiará a los bancos y a las principales corporaciones de las manos privadas y llevará a cabo una redistribución de gran envergadura de la riqueza, como parte de la perspectiva de la revolución socialista mundial.

16. El PSI intensificará sus denuncias políticas de todas las tendencias pseudo-izquierdistas. Representando los intereses de una capa privilegiada de la clase media alta que es orgánicamente hostil a la clase trabajadora, estas promoverán un mejunje de políticas identitarias y afirmaciones de que todavía se pueden obtener reformas presionando a los sindicatos para que “luchen” o mediante el sistema parlamentario. Organizaciones tales como Socialist Alliance y Socialist Alternative nos presentan la retórica populista del dirigente del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn como prueba de que se puede presionar a un gobierno laborista en Australia hacia la “izquierda”. El papel de clase de las políticas de la pseudo-izquierda es subordinar a la clase trabajadora al orden capitalista existente y al establishment político.

17. El PSI prestará especial atención a superar la separación, creada por los defensores de las políticas de identidad, entre la lucha contra el horrendo legado de opresión sufrido por la población aborigen australiana y las luchas de la clase trabajadora en su totalidad. Durante décadas se les dijo a las comunidades indígenas que la “sociedad blanca”, no el capitalismo, era la responsable de sus condiciones, y que se puede encontrar soluciones mediante protestas y llamamientos morales al Estado capitalista. El resultado para los trabajadores y los jóvenes aborígenes habla por sí mismo. Derechos a la tierra, el establecimiento de consejos de la tierra financiados por el Estado, y las cínicas expresiones oficiales de “reconciliación” y de “disculpas” no han hecho nada para abordar los aprietos de la mayoría, que siguieron empeorando. En vez de ello, el efecto central de las políticas identitarias ha sido elevar a una minoría indígena privilegiada y proteger sus intereses egoístas. Los derechos sociales y democráticos de la clase trabajadora aborigen solo pueden alcanzarse como parte de una lucha unificada de toda la clase trabajadora para establecer un gobierno obrero y el socialismo.

18. En el corazón mismo de las conmemoraciones emprendidas por el CICI en 2017 para celebrar el centenario de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia estaba la necesidad de un partido político marxista, basado en una perspectiva revolucionaria internacional. Las nueve conferencias en línea presentadas por el CICI enriquecieron y se aplicaron a todas las lecciones estratégicas sacadas por el movimiento trotskista de la dirección por parte del Partido Bolchevique de la primera, y hasta ahora única, revolución socialista exitosa de la clase trabajadora.

19. El PSI seguirá educando a sus miembros en estas lecciones críticas y todo el legado del CICI. Conmemorará el bicentenario del nacimiento de Carlos Marx en 2018 para clarificar, en el seno de la clase trabajadora y de la juventud, el análisis esencial del socialismo científico. Una responsabilidad central del partido es aumentar su contribución al World Socialist Web Site que, como el sitio subrayó el 14 de febrero de 2018, celebrando el vigésimo aniversario de su fundación, “ha sentado firmes cimientos políticos para la renovación de la lucha por el socialismo en el siglo XXI”.

20. Un reclutamiento significativo por parte del PSI, en base a su programa socialista, revolucionario e internacionalista, es esencial para el crecimiento de su influencia política a lo largo de todo el país y la expansión de la lucha para construir nuevas secciones del CICI en la región de Asia-Pacífico. El partido seguirá trabajando de cerca con el Grupo Socialista por la Igualdad de Nueva Zelanda, que se prepara teórica y prácticamente para solicitar su afiliación al CICI.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 20 de abril de 2018)