“Nadie sabe qué va a pasar después”

Los residentes de Salem, Ohio, siguen en estado de shock después de una redada contra inmigrantes

por Zac Corrigan y Shannon Jones
26 junio 2018

A raíz de una redada realizada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, siglas en inglés) de los EUA y la policía local en una planta empacadora de carne en Salem, Ohio, los miembros de la comunidad inmigrante local quedaron traumatizados.

Agentes de ICE aprehendieron a 146 trabajadores en la redada, 48 mujeres y 98 hombres en la planta Fresh Mark el 19 de junio. Los detenidos fueron llevados al Centro Correccional Northeast Ohio donde también están siendo retenidos otros inmigrantes, arrestados en una redada anterior en un centro de jardinería en Sandusky, Ohio. Las mujeres fueron llevadas a la Cárcel del Condado de Geauga. La mayoría de los trabajadores era de Guatemala.

Planta de Fresh Mark en Salem, Ohio

Tras la redada, ICE dijo que había liberado a unas 66 personas por razones “humanitarias”. Sin embargo, al menos algunos de los liberados eran trabajadores que luego pudieron presentar documentos de inmigración.

Un equipo de reporteros del World Socialist Web Site que visitó Salem el sábado encontró que el área de compras del centro de Salem estaba prácticamente desierta. Los residentes locales dijeron a los reporteros del WSWS que las calles normalmente estaban llenas de familias inmigrantes un sábado, pero que muchas personas ahora temen abandonar sus hogares desde la redada a principios de la semana.

Veronica Dahlberg, fundadora y directora del grupo de derechos de inmigrantes HOLA Ohio, calificó los eventos en Salem como “una catástrofe en marcha” y advirtió que muchos de los detenidos por agentes de ICE ahora se enfrentan a la deportación. Según noticias en la prensa, hubo alrededor de 35 familias afectadas que tenían hijos, y entre 50 y 60 jóvenes involucrados, con edades desde bebés hasta adolescentes.

Después de la redada, varias iglesias de la zona y residentes simpatizantes se apresuraron a brindar asistencia a las familias de los afectados por las redadas, así como asesoría legal.

La hermana Rene Weeks de la Iglesia Católica de St. Paul en Salem fue una de las que ayudaron a las familias inmigrantes. Ella le dijo al WSWS, “Nadie sabe qué va a pasar después. La primera noche ciertamente tenían miedo de estar en sus casas. El rumor era que ICE iba a ir de casa en casa”.

Ella continuó, “Tenemos muchas personas sin trabajo. Entonces, necesitan tomar decisiones sobre su futuro. Cerca de 80 todavía están detenidos. De los otros que fueron liberados, algunos son libres de regresar al trabajo y otros no. Y a otros que trabajan allí se les advirtió que no regresaran al trabajo”.

Explicó algunas de las condiciones que llevaron a los inmigrantes de Guatemala a buscar seguridad en los EUA. “La mayoría de las personas aquí en Salem son de las tierras altas de Guatemala. Ellos son mayas. Muchos de ellos hablan otros dialectos. Pueden o no hablar español con fluidez.

“Hay una violencia increíble en los países de América Central. Tenemos un hombre aquí cuyo hijo fue presionado por una pandilla para unirse. Se negó, y lo empujaron a una valla altamente electrificada y lo mataron. Y hay pobreza extrema”.

Los reporteros del WSWS visitaron el centro de Salem para hablar con los residentes. Mark, un joven trabajador dijo: “Están contratando inmigrantes de otros países para hacer el trabajo por el salario más bajo, y luego trabajan duro. Se aprovechan de ellos. Empresas como Fresh Mark en realidad van a México y reclutan personas.

“No les importan las personas que trabajan para ellos, solo quieren asegurarse de que se satisfagan sus necesidades de producción y ganar mucho dinero”.

Mark

Mark notó que había altos niveles de desempleo en el área y que los inmigrantes y los trabajadores nativos a menudo se enfrentaban entre sí por trabajos.

“No puedes pagar por lo que necesitas. Transporte, electricidad, agua, alquiler. Entonces tienes la ‘atención médica gratuita’ (Obamacare), que no es gratuita de ninguna manera —es la ley”.

El WSWS explicó que los métodos terroristas que se usan contra los trabajadores inmigrantes se usarían contra la clase trabajadora en general. Las condiciones miserables a las que se enfrentan los trabajadores no fueron causadas por inmigrantes, sino por la élite corporativa y financiera que saquea los recursos de la sociedad.

“Sí”, coincidió Mark, señalando que los trabajadores inmigrantes y los trabajadores nativos eran en cierto modo “víctimas” del sistema.

Salem es un suburbio del “anillo exterior” de Youngstown, Ohio, un área que ha sufrido décadas de desindustrialización. En un golpe adicional al área, General Motors canceló el segundo turno en la planta de ensamblaje de Lordstown el 22 de junio, eliminando unos 1.500 empleos.

Los residentes locales dijeron a los reporteros del WSWS que la planta Fresh Mark, que normalmente emplea a entre 600 y 700 trabajadores, era una fuente importante de empleos en el área, a pesar de que los salarios iniciales estaban fijados en el nivel de pobreza de $9 por hora. El sindicato United Food and Commercial Workers (UFCW) es el agente de negociación para los trabajadores de la planta, que supervisa la brutal explotación de inmigrantes y trabajadores nativos por igual.

Los trabajos de empacado de carne fueron históricamente algunos de los trabajos industriales mejor pagados en los Estados Unidos debido a las luchas masivas de los trabajadores en los años treinta y cuarenta. Sin embargo, a partir de la década de 1980 hubo un ataque concertado contra los trabajadores de la industria del empacado de carne, llevado a cabo con la colaboración de los sindicatos, que resultó en una gran reducción de los salarios en toda la industria. Desde entonces, la industria empacadora de carne se ha basado en gran medida en una mano de obra inmigrante súper explotada, con el objetivo de mantener los salarios bajos y las ganancias elevadas.

Melissa, una comerciante local, dijo que anteriormente había trabajado en Fresh Mark y que su esposo todavía trabajaba en la planta, ganando $15 por hora después de más de 30 años.

Melissa

“¡Es un trabajo duro! Pero si quieres un trabajo, tienes que hacerlo. Es un ambiente frío. Básicamente estás de pie todo el día. Mucho de eso está en una cadena de montaje, y tienes que mantenerte al día. El túnel carpiano fue un gran problema cuando comencé allí, pero recientemente comenzaron a rotar trabajos de los trabajadores para evitar eso. Es rápido porque quieren sacar ese producto”.

Melissa dijo que había una alta tasa de rotación en Fresh Mark entre los trabajadores nativos, pero los inmigrantes tendían a quedarse. “Los guatemaltecos están trabajando en dobles [turnos] y a la compañía le gusta eso”.

Cuando se le preguntó cuál era la actitud de los residentes locales hacia los allanamientos, Melissa respondió: “Algunas personas se sienten tristes por ellos, y algunas personas las quieren fuera de aquí. Creo que la gente realmente se siente mal por los niños”.

El WSWS también habló con José, un inmigrante de El Salvador. Dijo que dejó el país en 1977 debido a la guerra civil en el país provocada por la pobreza extrema y la opresión de la dictadura respaldada por Estados Unidos.

“No ha cambiado desde entonces”, agregó. “El gobierno se lleva todo el dinero y los pobres son pobres y los ricos son ricos”.

Cuando se le preguntó qué pensaba sobre el intento de convertir a los inmigrantes en chivos expiatorios de las deplorables condiciones sociales en Estados Unidos, comentó José. “Él [Trump] quiere que peleemos el uno contra el otro mientras él se sienta allí riendo. Sería diferente si todos estuviéramos unidos”.

Dijo que los ataques contra los inmigrantes no comenzaron con la administración actual. “Esto está pasando desde hace años. Entonces, no es exactamente el problema de Trump. Obama hizo más cosas, pero estuvo más callado. Este hombre [Trump] abre la boca, y por eso todos están hablando de él”.

(Publicado originalmente en inglés el 25 de junio de 2018)