Después de aprobar las leyes contra la “interferencia extranjera”

Australia promueve un Pacto del Pacífico para luchar contra China

por Mike Head
9 julio 2018

Actuando en colaboración con Washington, los gobiernos australianos y neozelandeses están presionando a los países pequeños del Pacífico para que firmen un “acuerdo de seguridad” dirigido contra la supuesta influencia china en la región.

Los dos poderes regionales imperialistas buscan reforzar su dominio militar y económico en el Pacífico suroeste, en alianza con el principal poder regional, EE UU. Una vez más, el Océano Pacífico es un importante campo de batalla geopolítico, como lo fue durante la Segunda Guerra Mundial.

Según el Australian de ayer, el Pacto Pacífico “cubre la defensa, la ley y el orden, la asistencia humanitaria y la ayuda en desastres”. Se espera que sea firmado en septiembre durante el Foro de las Islas del Pacífico en Nauru.

Un editorial en un periódico de Murdoch le dio la bienvenida a esta maniobra y la colocó directamente en el contexto de preparaciones para un conflicto militar entre EE UU y China.

“Son noticias tranquilizadoras que Australia y Nueva Zelanda estén trabajando en un acuerdo de seguridad con las Islas del Pacífico con el motivo calculado de disuadir la presencia militar de forasteros, notablemente China. El Pacífico fue un campo crucial durante la Segunda Guerra Mundial, y es probable que la extensa región isleña sea motivo de tensiones futuras, dado el interés estadounidense en el Indo-Pacífico y el creciente poder marítimo de China”.

El impulso para el pacto está vinculado con la campaña xenófoba emprendida durante los últimos dos años por los medios y el establecimiento político en ambos países contra la supuesta “interferencia” china en la política y los negocios, la cual busca fomentar sentimientos en contra de los chinos en preparación para un conflicto militar.

Hace aproximadamente una semana, el Gobierno liberal-nacional australiano y el partido laborista se unieron para imponer ante el parlamento leyes sin precedentes contra la “interferencia extranjera”. La legislación sienta las bases para cargos criminales contra individuos vinculados con China y cualquier otra persona involucrada en actividad política —como campañas en contra de la guerra— que supuestamente ayude a una “organización extranjera”.

Incluso los individuos que lleven a cabo una campaña en Australia, en alianza con las voces opositoras en el Pacífico y globalmente, y denuncien el propuesto pacto neocolonial por lo que es, serían enjuiciados bajo las nuevas leyes.

Las 22 principalmente pequeñas naciones y territorios que cubren áreas vastas en el Pacífico, desde Palau, cerca de Filipinas, a la Polinesia Francesa, están siendo intimidados a entrar en un convenio expandido que busca prohibir las relaciones militares con China.

La ministra de desarrollo internacional y del Pacífico, Concetta Fierravanti-Wells, la dijo al Australian: “La nueva declaración regional de seguridad Biketawa Plus guiará a los países miembros del Foro de las Islas del Pacífico, incluyendo Australia, y los organismos regionales en las prioridades del Pacífico para la cooperación en seguridad, y creará un marco para responder a amenazas emergentes”.

En enero, el Gobierno australiano provocó tensiones diplomáticas con China cuando Fierravanti-Wells acusó a China de “comprar” a políticos en el Pacífico, prestando fondos a términos no favorables para atraparlos deliberadamente en deudas y financiamiento para proyectos de construcción “inútiles”.

Esto marcó una nueva ofensiva en el gobierno del Primer ministro Malcolm Turnbull para responder a las inquietudes de Washington, expresadas inicialmente por el gobierno de Obama, de que el establecimiento australiano había permitido que China ganara terreno en el Pacífico. En el 2016, Turnbull prometió que Australia “redoblaría” su participación en el Pacífico.

La primera Declaración Biketawa, impuesta sobre los gobiernos del Pacífico en 2000, siguió la intervención militar en 1999 dirigida por Australia en Timor Oriental para asegurar su control sobre los campos de gas y de petróleo en el Mar de Timor. La declaración sentó las bases para más operaciones australianas y neozelandeses que afirmarían sus intereses rapaces.

Esto incluyó una ocupación de facto de las Islas Salomón por una década, comenzando en 2003, un nuevo despacho de tropas a Timor Occidental en 2006, y la intimidación de Canberra hacia Papúa Nueva Guinea (PNG) y Nauru para establecer centros de detención offshore que encarcelarían a refugiados indefinidamente.

Sin embargo, el gobierno Liberal-Nacional fue atacado por permitir que China aumentara su ayuda e inversión en el Pacífico. China otorgó $2,3 mil millones para 218 proyectos en el Pacífico en los 10 años previos a 2016, según una estimación por el Instituto Lowy, basado en Sidney.

El teniente Greg Colton, un oficial en el ejército australiano, tomó 12 meses de vacaciones para trabajar en el Instituto Lowy dirigiendo un “Proyecto de los Estados Frágiles en el Pacífico Sur”. Fue el autor de una publicación el abril titulada “Salvaguardando los intereses de seguridad de Australia mediante vínculos más cercanos en el Pacífico”.

Colton dijo que la propuesta Declaración Biketawa Plus debería ser “el principal objetivo estratégico de Australia en la región” y debería extenderse a los territorios asociados con EE UU en el Pacífico occidental.

El pacto debería “incluir a los Estados y territorios con Estatus de Observadores en el Foro de Islas del Pacífico, principalmente Wallis y Fortuna, Samoa Americana, Guam, las Islas Marianas del Norte, y Timor Leste [Timor Oriental]”.

El reporte de Colton dice: “La nueva declaración debería limitar la participación militar en la región a los actores externos que no hayan firmado el acuerdo, y que por lo tanto no son parte de la más amplia ‘Familia del Pacífico’. Esto por lo menos dificultaría que las naciones fuera de la región, como China o Rusia, usen medios militares en la región”.

El reporte avoca un nuevo papel neo-colonial para Canberra, similar al que sostiene EE UU a lo largo del Pacífico occidental. “Australia debería buscar mejorar la memoranda de entendimiento de seguridad bilateral que firmó con Tuvalu y Nauru, y que está negociando con Kiribati, a convenios de asociación libres similar a los que Estados Unidos tiene con Palau, la República de las Islas Marshall, y los Estados Federados de Micronesia”, declaró Colton.

“Bajo estos acuerdos, Australia le otorgará a estos países una gama de servicios gubernamentales, mayor acceso a los mercados laborales, y asumirá la responsabilidad de su defensa, en cambio de un entendimiento de que las fuerzas o instalaciones militares no serán permitidas en estos países”.

Una nueva batalla por el control del Pacífico ha comenzado. El reporte de Colton bajo el Instituto de Lowy citó la Estrategia Nacional de Defensa estadounidense, el cual acusa a China de buscar “una hegemonía Indo-Pacífica en el corto plazo y el desplazamiento de los Estados Unidos para asumir una predominancia global en un futuro”.

Colton insiste: “Estados Unidos esperará que Australia, el cual ve como el poder dominante en la región, haga más para contrarrestar la creciente influencia china y que en muchos casos, está en los intereses australianos llevarlo a acabo”.

Varios pasos significativos han sido tomados en los últimos meses:

(Artículo publicado originalmente en inglés el 7 de julio de 2018)