La brutalidad de las fronteras

Fosa común revelada en el campo de bombardeo de la Fuerza Aérea en Arizona

por Norisa Diaz
20 agosto 2018

Un grupo de búsqueda y rescate fronterizo, Águilas del Desierto (ADD), encontró más de una docena de restos de migrantes después de darles permiso especial para buscar a una persona desaparecida dentro de una sección limitada del sur de Barry Goldwater campo de bombardeo de la fuerza aérea en Welling, Arizona, a lo largo de la frontera de Estados Unidos y México.

El campo de bombardeo es una vasta extensión de 70 millas que se extiende desde el sureste de Yuma, Arizona, hasta el Monumento Nacional del Desierto de Sonora. El campo atraviesa rutas migratorias bien conocidas y ha permanecido inaccesible para grupos de ayuda humanitaria o equipos forenses.

ADD fue el primer grupo al que se le permitió realizar búsquedas en el campo de bombardeo de alta seguridad que se utiliza para la práctica de bombardeo aire-tierra por los aviones a reacción A-10, F-16 y F-35 de la Fuerza Aérea. La base también se utiliza para las tripulaciones de vuelo de la Infantería de Marina y la OTAN mientras se despliega en cualquiera de las bases antes mencionadas para el entrenamiento.

Se le permitió a ADD acceso limitado a un área no utilizada para buscar a la persona para quien tenía el informe de persona desaparecida. El migrante nunca fue encontrado, pero en el corto período de tiempo de búsqueda, el grupo se encontró con 13 restos humanos en una sección muy pequeña del campo de bombardeo.

La concentración de restos en el área limitada deja pocas dudas a ADD de que el número de restos probablemente sea de cientos, sino de miles. El año pasado, un alguacil de Texas comentó que "por cada [cuerpo] que encontramos, probablemente nos faltan cinco".

Los desiertos traicioneros a lo largo del Suroeste han cobrado la vida de indescriptibles decenas de miles de migrantes que llegan a los Estados Unidos.

El periodista de investigación John Carlos Frey ayudó revelar la historia, que inequívocamente apunta a la negligencia de las autoridades, la indiferencia total de los funcionarios por la vida de los migrantes.

Frey le dijo a Democracy Now que, "en su mayor parte, los alguaciles, los departamentos de policía y las agencias policiales de los Estados Unidos no cuentan a los migrantes desaparecidos como personas desaparecidas". Entonces, estos nombres individuales no se transfieren a la base de datos. Así que no hay forma de que alguien en América Latina busque a sus seres queridos a través de una muestra de ADN, porque esos nombres no se han ingresado en la base de datos ... El gobierno federal se ha lavado las manos de estos individuos y tampoco está ayudando financieramente o permitiendo que los nombres se pongan en la base de datos".

Frey también comentó sobre la correlación directa entre la negación del asilo en la frontera y el alto volumen de aquellos que perecen al cruzar. Cientos de solicitantes de asilo han continuado acampando durante días y semanas, solo para ser rechazados por la Policía Fronteriza citando el anuncio del Fiscal General Jeff Sessions en junio de que Washington ya no considerará a las víctimas de violencia doméstica o de pandillas para su asilo.

"Las personas que están tratando de hacer un reclamo de asilo han huido de sus países porque no tienen otra opción. Están huyendo por sus vidas. Si no les permitimos hacer un reclamo de asilo, irán de otra manera. Y la ruta que está disponible para ellos son los desiertos del suroeste de Estados Unidos. Es más probable ahora que las personas que cruzan ese desierto se pongan en peligro. Ellos sufrirán solo por atravesar, especialmente en esta época del año. Podemos contar con el hecho de que muchos de estos individuos puedan perecer,” dijo Frey a Democracy Now.

Negarse a aceptar solicitudes de asilo es una violación flagrante de las normas internacionales de derechos humanos. La Convención de las Naciones Unidas de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados "establece que nadie podrá expulsar o devolver a un refugiado contra su voluntad, de ninguna manera, a un territorio donde teme amenazas a la vida o la libertad".

La realidad es que las políticas de Washington de negar el asilo han obligado a muchos inmigrantes a participar en el brutal viaje de 7-10 días a través del abrasador desierto a temperaturas que se elevan más de 43 grados Centígrados. Las líneas interminables en la frontera y la negación total del asilo es una verdad que explota toda la retórica nociva que los inmigrantes deberían cruzar "legalmente".

En 2015, se reveló de otra fosa común en el condado de Brooks, Texas, que contenía los restos de más de 300 inmigrantes que los agentes federales recolectaron del desierto. En ese momento, un equipo de reportes que incluía a Frey descubrió que muchos de los migrantes habían muerto después de esperar durante horas a que la Patrulla Fronteriza respondiera a sus llamadas al 911.

Solo se puede concluir que Washington depende de que grandes cantidades perecen en las condiciones traicioneras. Las revelaciones a principios de este año detallaron la destrucción sistemática de la ayuda salvavidas por parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza y el creciente acoso y vigilancia de organizaciones humanitarias como No Más Muertes (NMD, siglas en inglés) y Ángeles de la Frontera.

Las organizaciones informaron que entre 2012 y 2015, en promedio, ocurrieron más de dos veces a la semana, se dañaron 3,586 galones de agua.

Además, este año, nueve miembros de NMD enfrentaron acusación federal por el supuesto "delito" de dejar agua y asistencia médica a los migrantes al borde de la muerte en el desierto de Arizona. Scott Warren, un instructor de la Universidad Estatal de Arizona, enfrenta cargos por felonía por albergar a dos personas y proporcionar "comida y agua durante tres días aproximadamente", según el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos de Arizona.

Warren pudiera enfrentar hasta cinco años en prisión. Estos cargos se remontan a albergar judíos durante el Holocausto o de japoneses en California durante el internamiento. Cada vez más, Washington continúa persiguiendo a la clase trabajadora mientras monta una ofensiva para proteger a los refugiados e inmigrantes en todo el mundo.

La devastación de los inmigrantes es el resultado de décadas de participación de Estados Unidos en América Central y América Latina, que han creado condiciones violentas y mantienen los altos niveles de pobreza reflejados en la violencia estatal y de pandillas. El mismo proceso en el otro lado del mundo resulta en la muerte de cientos incontables y probablemente miles que se han ahogado en el Mediterráneo huyendo de las guerras de Washington.

Solo la lucha por el socialismo, basada en el internacionalismo y la oposición a la guerra imperialista, puede romper las fronteras violentas y militarizadas y el estado nación, permitiendo finalmente que la humanidad se mueva libremente por todo el mundo.

(Publicado originalmente en inglés el 18 de agosto de 2018)