Fallece poeta argentino Juan Gelman en la Ciudad de México

por Rafael Azul
10 febrero 2014

Este artículo apareció en inglés el 29 de enero 2014

Juan Gelman

El célebre poeta argentino Juan Gelman murió en la Ciudad de México el 14 de enero de 2014. Tenía 83 años y había vivido en la capital mexicana desde 1988. Además de poesía, escribía una columna semanal para el diario bonaerense Página 12.

Poeta prolífico desde la infancia, publicó su primer poema a los 11 años en una revista anarquista (Rojo y Negro). Murió un partidario de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su facción del burgués partido peronista.

Entre estos dos extremos tuvo una vida de activismo literario y político. Gelman es considerado uno de los más importantes poetas de lengua española, así como un luchador contra las dictaduras latinoamericanas de los años 1970.

Gelman vino de una familia de inmigrantes ucranianos. Su padre, José, que había participado en la Revolución de 1905 en Rusia, llegó por primera vez a Buenos Aires en 1912. Después de la Revolución Bolchevique de Octubre de 1917, José, un trabajador ferroviario, regresó a la Unión Soviética. Emigró de nuevo en 1928. (En 1957, Gelman se enteró de que su padre había sido profundamente desilusionado por el exilio forzado y la expulsión de Trotsky del Partido Comunista de la Unión Soviética). El hermano de Gelman, Boris, lo introdujo a la poesía de Alexander Pushkin despertando la pasión del futuro autor hacia la poesía y el periodismo.

Gelman pasó su juventud en los años de regímenes militares opresivos conocidos en Argentina como la "década infame", el período entre el régimen burgués radical de Hipólito Yrigoyen, derrocado en 1930, y el golpe militar de 1943. Fueron años caracterizados por la polarización de clases y poderosos movimientos de huelga de la clase obrera.

Gelman tenía 13 años cuando ocurrió el golpe de estado de junio de 1943 que tres años más tarde llevó a Juan Domingo Perón a la presidencia.

La Segunda Guerra Mundial había estimulado el crecimiento de la industria en la Argentina. Los suburbios industriales de Buenos Aires y Córdoba atrajeron a inmigrantes procedentes de Europa del sur y del este, así como trabajadores del interior del país. Este fenómeno fue acompañado por el crecimiento de una clase media urbana, en la que se basó el régimen peronista.

En 1945, a pesar de la anecdótica simpatía de su padre por Trotsky, Gelman, un estudiante de 15 años en el elitista Colegio Nacional de Buenos Aires, se unió a la Federación Juvenil Comunista (FJC), organización estalinista.

Gelman continuó escribiendo y en 1950 pasó a formar parte del grupo de poesía Pan Duro, un colectivo literario compuesto por jóvenes del Partido Comunista. En 1954, se convirtió en editor del periódico del Partido Comunista La Hora y corresponsal de la agencia de noticias china Xinhua. En 1956 publicó su poemario Violín. En 1959, publicó un segundo volumen, El Juego de que andamos.

Estos volúmenes fueron seguidos por muchos otros, entre ellos Los poemas de Sydney West, Bajo la lluvia ajena y Hacia el Sur.

Bajo el impacto de la Revolución Cubana y la ideología de la guerrilla del Che Guevara, una escisión del FCJ que incluía a Gelman se unió en 1967 a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Inicialmente creada para colaborar con la fracasada guerrilla de Guevara en Bolivia; después de 1967 la FAR tomó como modelo a la guerrilla urbana uruguaya Tupamaros. En 1973, se fusionó con los Montoneros, su contraparte peronista.

Fue en contra de las FAR que el gobierno argentino en 1971, con la ayuda de la burocracia sindical peronista y apoyado por la CIA, comenzó con la táctica de secuestros, torturas y asesinatos extrajudiciales, con consecuencias terribles para la juventud y clase obrera Argentina. Las desapariciones se intensificaron bajo el segundo gobierno de Perón y el de Isabel Perón (1972-1976), y, finalmente, durante la dictadura militar que tomó el poder en 1976. Decenas de miles de personas murieron en la represión.

En 1975, los Montoneros enviaron a Gelman a Roma como parte de una campaña para denunciar las desapariciones y otras violaciones de los derechos humanos. Un año después, en agosto de 1976, su hija Nora Eva de 19 años, su hijo Marcelo de 20 y su nuera María Claudia, también de 19, fueron secuestrados por el régimen. María Claudia, embarazada de siete meses, fue enviada a Uruguay y la mantuvieron con vida hasta que dio a luz. Nora Eva fue liberada, Marcelo asesinado; el cuerpo de María Claudia nunca fue encontrado.

La nieta de Gelman fue una de los muchos bebés de madres "desaparecidas" que luego de nacer fueron entregados a las familias de las fuerzas de seguridad. El poeta la buscó durante muchos años, hasta que la encontró en el 2000.

Los secuestros transformarían la vida de Gelman. Dedicó su tiempo para llevar a la justicia a los verdugos de su hijo y a la búsqueda de su nieta. En 1979 rompió con la organización Montoneros. En un artículo publicado en 2001 en Página 12 ("Ajá"), repudió las "políticas suicidas" antes y después del golpe militar de 1976 del líder montonero Mario Firmenich.

Al romper con lo que llamó un "delirio militarista", Gelman consideró que él mismo ayudaba a prevenir nuevas muertes. En esta declaración, Gelman también acusa a dirigentes montoneros que más tarde se convirtieron en altos funcionarios del gobierno de la derecha peronista de Carlos Menem (1989-1999).

Juan Gelman en Moscú, 2008

Por desgracia, Gelman acabó reconciliándose con el peronismo y el orden burgués. Se convirtió en un entusiasta partidario del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. "Este es el mejor gobierno que podríamos tener", dijo Gelman en una entrevista televisiva en el 2012.

Por respeto a su figura, el gobierno argentino declaró tres días de luto oficial.

La extensa gama de la poesía de Gelman reúne influencias europeas y latinoamericanas. También publicó versos en el lenguaje sefardí ladino. Fue un verdadero maestro del idioma, que se enorgullecía de la modificación de la gramática, el género y el uso en sus poemas.

Muchos de sus poemas sugieren una sensibilidad romántica y nostálgica, como éste invocando a los desaparecidos que, como sus propios hijos, fueron arrojados desde aviones al mar o enterrados en tumbas sin nombre:

Si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas...
si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas
del que se tiró al mar / ¿qué pasa con los hermanitos
que entierraron? / ¿hojitas les crecen de los dedos? / ¿arbolitos / otoños
que los deshojan como mudos? / en silencio
los hermanitos hablan de la vez
que estuvieron a dostres dedos de la muerte / sonríen
recordando / aquel alivio sienten todavía
como si no hubieran muerto / como si
paco brillara y Rodolfo mirase
toda la olvidadera que solía arrastrar
colgándole del hombro / o Haroldo hurgando su amargura (siempre)
sacase el as de espadas / puso su boca contra el viento /
aspiró vida / vidas / con sus ojos miró la terrible /
pero ahora están hablando de cuando
operaron con suerte / nadie mató / nadie fue muerto / el enemigo
fue burlado y un poco de la humillación general
se rescató / con corajes / con sueños / tendidos
en todo eso los compañeros / mudos /
deshuesándose en la noche de enero /
quietos por fin / solísimos / sin besos]

Gelman fue honrado con numerosos premios en Argentina, Chile, México y España. Recibió el Premio Nacional de Poesía de Argentina en 1997 y fue el recipiente en 2007 del prestigioso Premio Cervantes, otorgado por el Ministerio de Cultura en España por su destacada trayectoria de un escritor en el idioma español.