Pseudo-izquierda británica promueve a voluntario de la milicia curda YPG como rector de la universidad de Glasgow

por Stephen Alexander
7 abril 2017

Durante las elecciones recientemente concluidas para la posición de Rector en la Universidad de Glasgow una amplia coalición de supuestas organizaciones de izquierda apoyaron a la candidatura de Brace Belden, un voluntario estadounidense con la milicia curda YPG (Unidades de Protección Populares).

Las milicias del YPG son apoyadas por las potencias imperialistas en la terrible guerra por el cambio de régimen en Siria. Estas funcionan como la principal fuerza subsidiaria en sus intentos de controlar Raqqa, el bastión del Estado Islámico (EI) en Siria. El YGP está armado y financiado por el Pentágono y acompañado en el combate por las unidades de las Fuerzas Especiales de EE.UU.

Los Marxistas de Glasgow, una rama estudiantil de Socialist Appeal, la sección británica de la Tendencia Marxista Internacional (International Marxist Tendency, IMT) y el Club Laborista de la Universidad de Glasgow -dominado por derechistas- públicamente han apoyado a Belden.

Unidad de Izquierda (Left Unity), el Partido Comunista de Gran Bretaña (PCGB), el Partido Socialista Escocés y el Partido Socialista, se unieron todos para dar fe de las credenciales supuestamente revolucionarias del YPG e invocar a Belden y otros voluntarios del YPG como una versión moderna de las Brigadas Internacionales que combatieron en la guerra civil española de los años treinta contra el fascismo.

Las Brigadas Internacionales, a pesar de su liderazgo contrarrevolucionario estalinista, reflejó las verdaderas luchas de los trabajadores e intelectuales contra el fascismo. 35,000 valientes voluntarios -en su mayoría socialistas e internacionalistas- viajaron a España desde 53 países para luchar contra la amenaza planteada por el General Franco.

Estos voluntarios fueron cruelmente usados por las fuerzas estalinistas en España. La burocracia estalinista se opuso a la lucha por el socialismo y restringió la revolución, de manera política y mediante la represión brutal, a la perspectiva de mantener una república burguesa, de esta manera asegurando la derrota de la clase trabajadora y la victoria de Franco.

Tres años atrás, los estudiantes de Glasgow eligieron a Edward Snowden, el informante de la Agencia de Seguridad Nacional, en una manifestación poderosa de la oposición a la vigilancia policial de la población mundial.

Hoy, la pseudo-izquierda intenta canalizar los sentimientos democráticos e izquierdistas en una dirección pro-bélica apoyando al YPG y retratando a Rojava -la región autónoma dominada por el YPG establecida en las áreas de mayoría curda del norte de Siria con la ayuda de los ataques aéreos de EE.UU. y Arabia Saudita- como el centro de las luchas revolucionarias por una “sociedad igualitaria y democrática”.

Un comentario en octubre del 2016 por Alan Woods, el principal teórico del IMT, ejemplifica cómo el tipo de apoyo al YPG abre una avenida para el tácito apoyo a los planes bélicos de Washington.

Si bien postura como un opositor de la intervención militar directa en Siria y en las regiones mayores, Woods acusa a la entonces administración Obama en los EE.UU. de “titubear” por demasiado tiempo en el asunto de armar a los curdos. Woods se queja de que los “combatientes turcos recibirán algunas armas y municiones pequeñas, pero no la clase de equipamiento pesado como armas anti-tanques o anti-aéreas que harían de ellos una fuerza combatiente formidable”.

Algo que facilita a la pseudo-izquierda en sus propuestas a las potencias imperialistas por la ayuda militar es su uso político de la aceptación de las políticas de género por el YPG y el hecho de que casi la mitad de sus fuerzas la conforman brigadas de mujeres.

En una petición de setiembre de 2016 dirigida hacia la Primera Ministra británica Theresa May, la “Campana por una solución política de la Cuestión Curda”, hizo un llamado al gobierno conservador para que condene a Turquía por su colusión con EI y su intervención militar en Siria que tiene como objetivo socavar a Rojava.

La acusación principal de la petición contra el EI es por su “brutal catálogo de violencia sexual”. Ellos aplauden el rol de la coalición liderado por EE.UU. y su patrocinio de los curdos en “una región que usualmente está muy atrás en las políticas de género progresistas”.

Pidió solamente que May continúe apoyando al YPG/YPJ, al cual se refiere como la ‘fuerza en tierra más efectiva en la batalla contra el EI”.

Patrocinadores y firmantes de la campana incluyen al líder laborista Jeremy Corbyn, representantes nacionalistas de Irlanda y Gales, Sinn Fein y Plaid Cymru, numerosos líderes sindicales, varias tendencias pseudo-izquierdistas, el académico estadounidense Noam Chomsky y otros profesores, junto con activistas feministas y una docena adicional de colegas.

Belden no es un socialista ni un demócrata, sino un desorientado radical pequeno-burgués.

Antes de ofrecerse como voluntario al YPG, el joven de 27 años creció en San Francisco y cantó en una banda punk que “irónicamente’ usaba simbolismo nazi y escribió como freelance para la Williamette Week, un “semanario alternativo’ publicado en Portland, Oregon. Se hizo sobresalir cuando pidió a la administración Obama colgar al anfitrión radial Garrison Keillor, creador de A Prairie Home Companion, desde el edificio del Empire State.

Una rápida reseña de la actividad en Twitter de Belden, en dónde postea bajo LENIN_LOVER69 (@PissPigGranddad), revela a una personalidad profundamente inestable. Uno de sus tweets recientes dice: “No sólo pienso que Corea del Norte deba tener bombas atómicas, sino que deberían atacar con ellas a Corea del Sur”.

Durante las elecciones para Rector, Belden tuiteó: “FUTURO RECTOR DE GLASGOW APOYA MANDAR A ESTUDIANTES A TRABAJAR AL CAMPO”; una referencia cínica a las políticas asociadas con la “Revolución Cultural” de Mao que encontraron una forma genocida en Camboya bajo la dictadura del Jemer Rojo de Pol Pot.

Belden se auto-proclama como admirador de Mao y también denuncia duramente al Trotskismo. Sin embargo, él fraudulentamente se presenta a los estudiantes como un partisano anti-fascista “que arriesga su vida por los ideales internacionalistas y socialistas” y por la defensa de refugiados. Sin embargo, como el YPG y su organización hermana, el partido nacionalista burgués Partido de los Trabajadores de Curdistan (PKK), su uso de la retórica maoísta solamente remarca sus políticas de clase anti obreras.

Los posters de campana en apoyo de Belden en la universidad lo presentan como una especie de Che Guevara: con atuendos militares, cargando un rifle de asalto AK-47 y fumando un cigarro grande. El líder nacionalista pequeñoburgués argentino infamemente se amistó y otorgó refugio a Ramón Mercader, el asesino estalinista que asesinó a León Trotsky, el co-líder de la revolución rusa.

Una de las frases de los posters dice “SÓLO UN CANDIDATO DISPARA CONTRA EL EI-BELDEN PARA RECTOR”. De acuerdo a este criterio, los seguidores de Belden podrían haber nominado a alguno de los muchos activos de la CIA, mercenarios, fundamentalistas cristianos y otros aventureros psicópatas que luchan dentro y junto con el YPG.

En ningún momento la pseudo-izquierda intenta reconciliar las afirmaciones del carácter progresista de los que son como Belden con la alianza del YPG con el imperialismo estadounidense o las cientas de tropas de operaciones especiales provenientes de América, Gran Bretaña, Francia y Alemania que han entrado a sus rangos.

En realidad, Belden ha sido bastante honesto sobre el carácter de lodazal que es Rojava y el YPG. En declaraciones al blog Syrian Intifada el mes pasado, él dijo: “Técnicamente lo llaman socialismo libertario, pero en realidad es un estado estalinista, lo cual es bastante bueno”.

Belden describe a la primera ola de voluntarios internacionales, la mayoría de ellos veteranos militares y ex contratistas privados de defensa, como “psicópatas que han venido para matar personas”. Él recuerda a “un muchacho llamado Tim el Caníbal”, que consumía partes de cuerpos y bebía la sangre de combatientes muertos del EI. “En su defensa”, Belden bromeó diciendo “que no consumían un montón de proteínas”. Él aseguró a los lectores que el YPG está ahora formado por lo menos “75% de gente de izquierda”, ya que una política de extirpar a los psicópatas fue introducida.

Un reporte reciente de investigación por Seth Harp publicado en Rolling Stone revela bastante bien a los supuestos izquierdistas que sobrevivieron al proceso de extirpación.

Harp describe a un voluntario típico: “Zederst”, un joven alemán que proviene de una milicia de “burgueses bohemios, hipsters ricos y liberales de clase profesional”.

Otro médico/combatiente de carácter dudoso es perfilado como “alguien que era vago sobre su pasado pero tenía un broche de Mao, poseía una fortuna en Bitcoins y hablaba siete idiomas, incluído árabe y curmanjí”.

En cuanto a Belden, él admite con libertad: “Técnicamente cometí un crimen de guerra, porque oriné sobre un muerto”.

Durante las elecciones para rector, la pseudo-izquierda y la prensa burguesa mostraron gran preocupación por dos de los rivales de Belden para la posición de rector: Milo Yiannopoulos, un provocador fascista y devoto de Donald Trump que sirvió previamente como editor de Breitbart News y el profesor canadiense Jordan Peterson, un autoproclamado oponente de lo “políticamente correcto” que rechaza usar “pronombres de género neutral”.

En las elecciones, los estudiantes de Glasgow rotundamente rechazaron a Belden en favor del abogado de derechos humanos Amar Anwar, un partidario del Partido Nacional Escocés. El contrastado acogimiento de Belden por secciones de la pseudo-izquierda resalta su rol como defensores de las operaciones imperialistas en el Medio Oriente y a través del mundo.