Siguen cayendo los salarios en Reino Unido, conforme se acelera la inflación

por Barry Mason
5 julio 2017

Varios informes recientes ponen de relieve el ataque permanente a los niveles de vida de la clase obrera y de sectores de la clase media.

El impacto de años de recortes salariales fue revelado por una encuesta de 6.500 trabajadores, publicado en junio por el sindicato Unison. Encontró que poco más de la mitad ha tomado prestado dinero de familiares o amigos.

Dos de cada cinco de los encuestados, incluyendo a paramédicos, docentes asistentes y trabajadores municipales, dijo que no puede ahorrar nada. Uno de cada diez tuvo que saltarse comidas para poder alimentar a sus hijos.

El mes pasado, Visa, la compañía de tarjetas de crédito y débito, publicó su índice de gasto del consumidor (CSI, por sus siglas en inglés) en Reino Unido.

El informe mostró que por primera vez desde el 2013, hubo una caída en el gasto de los hogares, el cual bajó 0,8 por ciento en el último año tomando en cuenta un amplio espectro.

Entre los sectores más afectados, el transporte y las comunicaciones bajaron un 7,9 por ciento, la ropa y venta de calzado un 5.2 por ciento y los artículos domésticos un 4,1 por ciento. Los analistas empresariales de la firma IHS Markit compilaron el informe a petición de Visa.

El informe cita a Annabel Fiddes, economista de IHS Markit: "Los últimos datos revelaron una nueva caída en el consumo británico...la primera caída en gastos desde hace casi cuatro años. La reducción global fue impulsada por una caída en el gasto en High Street, que se deslizó a su ritmo más rápido desde principios del 2012.

"Las perspectivas para el gasto de los consumidores continúan siendo relativamente sombrías, con hogares cuyos costos de vida están aumentando más rápidamente mientras sus salarios se mantienen suprimidos".

Fiddes advirtió que, con "incertidumbre alrededor del resultado del brexit [la salida británica de la Unión Europea (UE)] y una desaceleración en el crecimiento económico británico, es probable que sigamos viendo tendencias de gasto más débiles al menos en el corto plazo."

El director ejecutivo de Visa para Reino Unida e Irlanda, Kevin Jenkins comentó: "Nuestro índice muestra claramente que, con el aumento de los precios y el estancamiento en el crecimiento de los salarios, más y más de nosotros estamos empezando a sentir el aprieto".

Ante un resultado electoral en junio que dejó a una minoría conservadora enormemente débil e inestable en el poder y con la tarea de completar dos años de negociaciones del brexit, Ben Brettell, economista superior de Hargreaves Lansdown, resumió estas preocupaciones: "La economía de Reino Unido enfrenta un peligroso cóctel de incertidumbre política, desaceleración del crecimiento y reducción de los salarios reales".

Un artículo en el periódico Independent del 14 de junio señaló que la Oficina Nacional de Estadística (ONS: por sus siglas en inglés), en cuanto al mercado laboral británico, demostró que mientras que los salarios medios aumentaron un 2,1 por ciento en el primer trimestre del año, la inflación de abril fue de 2,7 por ciento. Esto significó una caída en el valor real de los salarios del 0,6 por ciento, la mayor caída desde agosto del 2014.

Entre el 2007 y el 2015, los salarios reales en Reino Unido disminuyeron enormemente. Aparte de Grecia, Reino Unido tiene el peor historial del poder adquisitivo de los trabajadores de cualquier país en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Las últimas cifras de la ONS pusieron el nivel de remuneraciones promedio en términos reales incluso por debajo de la cifra de finales del 2007.

El Independent citó la reacción a las cifras de la ONS de Samuel Tombs, un economista de la compañía de inteligencia económica, Pantheon Macroeconomics. Dijo que las cifras salariales eran "sorprendentemente débiles".

"La experiencia dolorosa del 2011/12, cuando aumentó la inflación pero el crecimiento salarial se debilitó, parece estarse repitiendo; las empresas están respondiendo a costos cada vez mayores de las materias primas e incertidumbre sobre el futuro económico arriesgando todo en los reajustes salariales", concluyó Tombs.

La importancia del hecho de que en términos reales los salarios están cayendo, si bien está aumentando el número de personas con trabajo, fue destacado por Stephen Clarke, analista del centro de pensamiento Resolution Foundation. Llegó a la conclusión que los salarios sólo se reducirán más, indicando, "El marcado contraste entre nuestro terrible historial de remuneraciones y un desempeñó fuerte en empleos muestra que la inflación impulsada por nuestra divisa que estamos viviendo no está alimentando los salarios y, en cambio, nos está haciendo a todos más pobres ".

Tras el referéndum del año pasado para abandonar la UE, el valor de la libra ha disminuido notablemente y ahora la inflación está empezando a aumentar significativamente. Las cifras de la ONS demuestran que la inflación ha alcanzado su punto más alto desde junio del 2013, llegando a 2,9 por ciento en mayo. Además, las alzas en los alimentos y la ropa han hecho aumentar la inflación aún más. También han aumentado los costos vacacionales y de bienes recreativos como juegos de computadora, cuyo precio se elevó 0,9 por ciento de abril a mayo.

Algunos expertos estiman que la inflación llegue a 3,2 por ciento para finales del año. La semana pasada, el diario Guardian citó a Amit Kara del Instituto Nacional de Investigación Económica y Social, quien advirtió, "Esperamos que la inflación aumente más en el transcurso de este año y alcance un pico en el último trimestre del 2017. Esta alza en inflación ejercerá una mayor presión a la baja en el ingreso real familiar, en un momento en que el crecimiento de los salarios sigue siendo modesto y a su vez restringe el gasto de los consumidores".

El impacto de la caída de los salarios reales y el aumento de la inflación están afectando negativamente el sector minorista, que constituye un componente importante de la economía británica. Un análisis del número de personas que ingresan a establecimientos comerciales en el país, una cifra denominada footfall, muestra una caída de 2 por ciento en mayo, comparado con el mismo mes del año pasado.

Como resultado, las grandes empresas están exigiendo más concesiones del gobierno. Helen Dickinson, director ejecutivo de British Retail Consortium, dijo, "En un clima económico incierto, los minoristas buscarán que el próximo gobierno reforme fundamentalmente los impuestos sobre los bienes inmuebles comerciales (business rates), que implemente un sistema más sostenible que permita crecimiento e inversión".

La disminución del footfall se reflejó en la abrupta caída en las ventas al por menor registradas por la ONS del 1,2 por ciento en mayo. Las ventas no habían estado en los niveles actuales desde el 2013, sufriendo una caída más alta que los analistas esperaban.

Comentando las cifras del Guardian, Samuel Toms de Pantheon Macroeconomics explicó: "Sin embargo, los minoristas no han terminado transfiriéndoles los precios de importación más altos a los consumidores, el crecimiento de salarios parece que va a permanecer lento y los bancos están informando que pretenden restringir la oferta de crédito sin garantías. Como resultado, esperamos que el crecimiento del gasto promedio real por hogar por trimestre sea apenas del 0,2 por ciento para los próximos tres trimestres del 2017, asumiendo que la economía en general siga con dificultades".

La caída en los salarios se exacerbará por los millones que tendrán que enfrentar enormes aumentos en los pagos de sus hipotecas si el Banco de Inglaterra decide aumentar las tasas de interés. El mes pasado, se reveló que el economista jefe del Banco de Inglaterra, Andy Haldane, quien ya votó junto con la mayoría del comité de política monetaria del banco (MPC, por sus siglas en inglés) para mantener los incrementos en las tasas en 0,25 por ciento, favorece un aumento este año.

Esta semana, el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, pareció apoyar que aumenten las tasas de interés en el próximo período, afirmando que " es probable que sea necesario alguna reducción en el estímulo monetario". Dijo que el banco considerará un aumento dependiendo de "cómo reaccione la economía a condiciones financieras más restrictivas y la realidad de las negociaciones del brexit. Estas son algunas de las cuestiones que el MPC debatirá en los próximos meses".