Rechazar el acuerdo claudicante que roba Medicaid a los niños de escuela

¡Los maestros de West Virginia tienen el derecho de votar en cualquier regreso al trabajo!

por Jerry White
9 marzo 2018

El Boletín informativo para Maestros del WSWS está llevando a cabo una reunión de emergencia para maestros hoy, martes, a las 7:00 PM, hora del este. Para participar, haga clic aquí o llame al (872) 240-3212 y use el código de acceso 368-891-261.

Los maestros de West Virginia tienen derecho a votar sobre cualquier regreso al trabajo, con tiempo suficiente para estudiar el acuerdo anunciado por el gobernador Jim Justice y los sindicatos el martes por la mañana.

La velocidad con que los sindicatos cierran la huelga expone el verdadero carácter del acuerdo, que financia aumentos de sueldo inadecuados con recortes profundos en los programas sociales y no hace nada para abordar la financiación insuficiente a largo plazo de la Agencia de Seguros de Empleados Públicos (PEIA, siglas en inglés). Si el trato fue realmente una gran victoria, ¿por qué no dar tiempo a los maestros para estudiar y votar sobre ella?

Los líderes sindicales aprendieron la lección del último esfuerzo para cerrar la huelga, cuando un período de “enfriamiento” de un día dio tiempo a los maestros para movilizar y organizar la oposición. Los docentes informan que ya han recibido llamadas telefónicas para informarles de que la huelga ha terminado y diciéndoles que vuelvan al trabajo.

El Boletín informativo para Maestros de WSWS llama a los maestros a rechazar el acuerdo podrido que se concluyó a puertas cerradas. Según Justice, un comité legislativo bipartidista acordó otorgar a los maestros y empleados de la escuela un aumento salarial del 5 por ciento una única vez. ¿De dónde vendrá este dinero? No de gravar a las compañías de energía y a los ricos, sino de recortar los programas esenciales para los trabajadores y los pobres.

El gobernador multimillonario dijo que él y su personal “hicieron recortes adicionales” para extender el aumento salarial a todos los empleados públicos. Esto fue detallado por el presidente del Senado, Craig Blair, quien dijo que el Senado estatal controlado por los republicanos acordó el aumento a cambio de recortes “muy profundos” en el presupuesto, incluidos $20 millones de los servicios generales y Medicaid. “Va a haber algo de dolor”, dijo Blair.

Los docentes y los empleados de escuela libraron esta batalla histórica para luchar por el derecho a la atención médica, no para quitársela a las personas pobres y de bajos ingresos en el Estado, incluidos decenas de miles de sus propios estudiantes. Un tercio de la población del Estado, 554.000 hombres, mujeres y niños, dependen de Medicaid. Además, tales recortes solo empeorarán los inmensos problemas sociales con los que lidian los docentes a diario, desde la falta de cuidado oftalmológico y odontológico hasta la crisis de opiáceos.

Los sindicatos y la legislatura estatal han dejado de lado la gran demanda de los huelguistas: financiar completamente la PEIA y terminar con los abrumadores costos de la atención médica, lo que consumirá cualquier aumento salarial exiguo. Se creó un “grupo de trabajo” sin valor para investigar el financiamiento de la agencia de seguros, pero la clase dominante insiste en que no se financiará aumentando los impuestos a las gigantes compañías energéticas, químicas y farmacéuticas que controlan el Estado.

El presidente de WVEA, Dale Lee, la presidenta de AFT-VW, Christine Campbell, y el presidente de UMW, Cecil Roberts, se pusieron de pie junto a demócratas estatales en el edificio del capitolio el martes por la mañana para saludar al gobernador y presentar este tratado como una gran victoria. Una vez más, les están diciendo a los maestros que depositen su fe en los políticos de ambos partidos y sus proyecciones presupuestarias imaginarias.

Desde el principio, esta lucha fue iniciada por los maestros y los empleados de escuela de base, no por los sindicatos, que han aceptado décadas de concesiones. Los líderes nacionales de los sindicatos de docentes —la presidenta de la AFT Randi Weingarten, quien ganó $492.563 el año pasado, y la presidenta de la NEA, Lily García, que hizo $348.732— volaron a West Virginia no para expandir la lucha sino para matarla. Están aterrorizadas de que la revuelta de los maestros se esté extendiendo a Kentucky, Oklahoma y otros Estados.

Cuando ayer un periodista le preguntó si los sindicatos organizarían huelgas en los otros 49 estados del país, la presidenta de la NEA, García, respondió con un enfático “¡No!”. Al hacerlo, ella simplemente estaba operando bajo el principio explicado por el abogado de AFSCME David Frederick a principios de este mes ante la Corte Suprema de los EUA, cuando dijo, “la seguridad sindical es la compensación por ninguna huelga”.

Pero expandir esta lucha es exactamente lo que se debe hacer. Los maestros de base que se organizaron independientemente de los sindicatos en sus escuelas y comunidades para lanzar esta huelga, y luego anularon el primer acuerdo claudicante, deberían haber organizado nuevamente reuniones de base. No se debe permitir el regreso al trabajo hasta que todos los trabajadores tengan tiempo de examinar los detalles de este trato y votarlo.

Los maestros, empleados escolares y otros trabajadores públicos deben elegir comités de base en cada escuela, lugar de trabajo y comunidad, para aprovechar el impulso y luchar por la más amplia movilización de la clase trabajadora para defender el derecho a la atención médica de calidad para todos los empleados públicos y cada hombre, mujer y niño en West Virginia.

El Boletín informativo para Maestros del WSWS está llevando a cabo una reunión de emergencia para maestros hoy, martes, a las 7:00 PM, hora del este. Para participar, haga clic aquí o llame al (872) 240-3212 y use el código de acceso 368-891-261.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 6 de marzo de 2018)