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Las luchas globales de los docentes van en aumento contra la austeridad y los ataques contra la educación pública

por Jerry White
22 marzo 2018

El movimiento de los docentes a lo largo de los Estados Unidos continúa expandiéndose. Los educadores en Kentucky están convergiendo hoy en el capitolio estatal en Frankfort para protestar contra los recortes de pensiones, y los maestros en Arizona y Oklahoma se están preparando para protestas masivas y huelgas estatales el 28 de marzo y el 2 de abril.

El lunes, miles de educadores realizaron una huelga de un día en Puerto Rico para oponerse a los planes, respaldados por la multimillonaria secretaria de Educación de Trump, Betsy DeVos, para expandir las escuelas concertadas con fines de lucro. El gobernador de la isla, Ricardo Roselló, propone cerrar 300 escuelas públicas y eliminar 7.000 puestos de trabajo de los docentes. Con carteles como “Ellos creen en el dinero, no en la educación”, miles de personas marcharon hacia el edificio del Capitolio en San Juan mientras se organizaban las convocatorias para una huelga en toda la isla.

Docentes puertorriqueños marchan al capitolio en San Juan el lunes

Los maestros en el condado de Prince George, Maryland a dar servicios mínimos y a darse de baja por enfermedad como medida de protesta esta semana por sus salarios; cientos de estudiantes protestaron por los recortes de profesores en Treasure Valley Community College en Ontario, Oregon; los profesores adjuntos y otros profesores no numerarios de la Universidad de Loyola en Chicago amenazan con ir a la huelga el 4 de abril.

Las luchas en los EUA son parte de una lucha global de educadores contra la austeridad que exigen los bancos internacionales y los gobiernos capitalistas de todo el mundo. Hay luchas en curso en Kenia, Níger y otros países africanos. En América Latina, después de una huelga nacional de dos días por parte de los maestros argentinos a principios de este mes, los docentes de México planean una huelga nacional del 9 al 10 de abril para revocar las “reformas educativas” del mercado libre. La semana pasada, miles de docentes en la isla de Jamaica en el Caribe protestaron mediante “bajas médicas” para exigir salarios más altos y subsidios para libros y software.

En Europa, maestros holandeses de cuatro provincias pararon la semana pasada y protestaron en Amsterdam, mientras que los maestros en Eslovenia pararon para exigir salarios más altos y mejores condiciones de trabajo. Los profesores universitarios en el Reino Unido se han comprometido con una serie de huelgas continuas de un mes y se rebelaron la semana pasada contra los esfuerzos de los sindicatos para imponer un acuerdo completo que traicionó su lucha contra los recortes de pensiones y la precarización.

Más de 850 administrativos, técnicos, bibliotecarios, consejeros y personal deportivo continúan con una huelga de dos semanas en la Universidad Carlton en Ottawa, la capital de Canadá.

El alcance internacional de estas luchas subraya los problemas comunes que enfrentan maestros, empleados escolares y trabajadores universitarios en todos los países diez años después del colapso financiero mundial, que llevó a campañas de austeridad salvaje por parte de los gobiernos capitalistas en todo el mundo, que continúan hoy.

Manifestantes puertorriqueños oponiéndose a los planes de privatizaciones de escuelas

Mientras que la administración Obama y los gobiernos de todo el mundo entregaron billones para rescatar a los criminales financieros responsables del colapso y volver a inflar las burbujas del mercado bursátil, países enteros, Estados y municipalidades se vieron casi abocados a la bancarrota. Esta crisis se usó para acelerar la destrucción de puestos de trabajo de empleados públicos, saquear fondos de salud y pensiones e implementar esquemas de privatización para convertir la educación pública y otras infraestructuras sociales críticas en operaciones de generación de dinero.

En los EUA el financiamiento para la educación pública en la mayoría de los Estados aún está por detrás de los niveles anteriores a 2008. Durante la última década, los docentes han sufrido una disminución del cinco por ciento en los salarios reales y un aumento del nueve por ciento en los costos médicos, ajustados a la inflación. Obama supervisó la destrucción de 300.000 puestos de trabajo de empleados escolares y una gran expansión de escuelas concertadas con fines de lucro. Ahora, Trump exige miles de millones en recortes de gastos escolares federales y vales escolares para desviar dinero de las escuelas públicas a escuelas religiosas y negocios de educación privada.

Los educadores están profundamente comprometidos con los ideales igualitarios encarnados en la educación pública y se oponen a los esfuerzos para crear un sistema educativo basado en la clase. También son íntimamente conscientes del impacto de la desigualdad social, el aumento de la pobreza y el peligro de que los niños a quienes enseñan puedan ser arrastrados a la guerra.

La huelga de nueve días de 33.000 maestros y empleados escolares en West Virginia fue traicionada por la Asociación Nacional de Educación (NEA), la Federación Estadounidense de Maestros (AFT) y sus afiliados estatales, que están decididos a evitar una lucha unificada de educadores y otras secciones de la clase trabajadora. El acuerdo que los sindicatos cortaron con el gobernador multimillonario del estado, Jim Justice, no hizo nada para abordar la principal demanda de los docentes: financiar completamente la agencia de seguros de empleados públicos y detener costos extra gigantescos. El escaso aumento del cinco por ciento no se pagará aumentando los impuestos al carbón, el gas natural y los gigantes químicos del Estado, sino a través de recortes profundos en otros servicios esenciales.

Sin embargo, la huelga de West Virginia, que se liberó temporalmente del control de los sindicatos, inspiró a educadores en todo Estados Unidos y el mundo. Subrayando el carácter global de esta lucha, los mensajes de las redes sociales más populares durante la huelga fueron mensajes de solidaridad de clase de maestros en Ghana, Australia y otros países.

Docentes de Kentucky

En la víspera de las protestas de los docentes en Kentucky, el senado estatal controlado por los republicanos dio a conocer un nuevo presupuesto, que incluye los recortes del gobernador Matt Bevin al tiempo que rechaza cualquier aumento de impuestos sobre los intereses corporativos. Los recortes afectarán a las universidades estatales y continuarán agotando los fondos de salud y pensiones de los docentes, una medida que garantiza recortes adicionales. Al mismo tiempo, los senadores propusieron un aumento irrisorio en la fórmula de financiamiento por alumno para las escuelas K-12 a $3.984 en el año fiscal 2019 y $3.985 en el año fiscal 2020, manteniendo a Kentucky casi en lo más bajo de los Estados Unidos.

Varios distritos escolares, en su mayoría en los condados de la minería del carbón del Estado, han anunciado que cerrarán hoy porque los maestros protestan en el capitolio estatal de Frankfort. Además de otros recortes, el gobernador Bevin está impulsando una medida, el proyecto de ley 1 del Senado (SB 1), que reduciría los aumentos anuales del costo de la vida en las pensiones de los maestros del 1,5 por ciento al 1 por ciento. Para los maestros, que no reúnen las condiciones para la Seguridad Social, el resultado sería una pérdida de $62.000 en ingresos durante toda la vida. La SB 1 también aumentaría las contribuciones futuras a la atención médica y terminaría con los planes de beneficios definidos para futuros docentes.

Así como la huelga en los vecinos de West Virginia inspiró a docentes de todo el país y el mundo, la lucha en Kentucky para defender a los educadores actuales y futuros también está generando un amplio apoyo. “Definitivamente apoyamos a los maestros de Kentucky”, dijo un maestro de escuela primaria en Nashville, Tennessee, al World Socialist Web Site. “Estamos observando cada Estado donde los maestros están bajo ataque. Cada instancia solo fortalece nuestra determinación de luchar por los derechos del educador a nivel local, estatal y nacional. Cuando se abusa de un grupo de nuestras hermanas y hermanos, se nos maltrata a todos”.

En Oklahoma, se está construyendo el impulso para una huelga estatal el 2 de abril para exigir un aumento de $10.000 para algunos de los maestros peor pagados de la nación. El movimiento de huelga fue iniciado por los maestros de base, utilizando las redes sociales, que rechazaron los esfuerzos de la Asociación de Educación de Oklahoma para bloquear o retrasar una huelga. La escuela actualmente se encuentra suspendida en distritos que atienden al 70 por ciento de los estudiantes de Oklahoma, según la página de Facebook, “El momento es ahora”.

“A medida que el costo de la vida sigue aumentando, mi salario de docente no aumenta”, publicó Lisa Price en la página. “Llevo 11 años sin un aumento. Pero hace 7 años comencé a trabajar en un segundo trabajo para ayudar a compensar esa diferencia. No se me debería negar un aumento ni tendría por qué pedir un aumento ni dejar el trabajo después de 11 años de ser un maestro experimentado y altamente efectivo con un título universitario, cuando el sueldo de nuestros legisladores sube cada año y nuestro GPT (Impuesto a la Producción Bruta en nuevos pozos de petróleo y gas) es del 2%. Esta es la explotación de los maestros”.

Maestros y empleados escolares en Jersey City, Nueva Jersey, regresaron al trabajo el lunes después de que la Asociación Educativa de Jersey City (JCEA) cerrara una huelga de un día contra los crecientes costos de atención médica impuestos por una ley estatal aprobada por la legislatura estatal firmada por el gobernador republicano.

Cuando los maestros volvieron al trabajo, expresaron su enojo por haber recibido la orden de regresar a sus aulas sin ver los detalles del acuerdo, y mucho menos tener la oportunidad de votar sobre él. “Me siento frustrado por volver hoy”, dijo un profesor de inglés con siete años al WSWS. “Es similar a lo que sucedió en West Virginia. Los detalles sobre el pago fueron enfatizados por el alcalde pero no por la atención médica, que es nuestra mayor preocupación. Tenemos derecho a verlo y votar”.

Un maestro de educación especial de quince años agregó: “Queremos atención médica y un aumento, o no deberíamos volver al trabajo. Deberíamos volver a la huelga si no nos gusta el acuerdo. Los maestros ni siquiera son de clase media. Los maestros son pobres”.

Damian Williams, un estudiante de noveno grado, dijo que había marchado el viernes pasado con muchos otros estudiantes para apoyar a los maestros en huelga. “Yo estaba a favor de la huelga porque los maestros necesitan poder enseñar”. Otro estudiante agregó, “Los maestros deberían tener su atención médica. Están mal pagados por lo que nos dan. Esta es una sociedad económicamente dividida”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 21 de marzo de 2018)