Setecientos niños separados de sus familias en la frontera de EUA y México desde octubre

por Kevin Martinez
27 abril 2018

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de la administración Trump ha separado a más de 700 niños, incluyendo bebés, de sus familias en la frontera entre Estados Unidos y México desde octubre, según una investigación del New York Times. La Administración de Trump anteriormente declaró que estaba considerando alejar a los niños de los padres para disuadirlos de migrar.

Si bien los funcionarios han declarado que el número de familias separadas de esta manera es bajo, los grupos de derechos de los inmigrantes han buscado datos oficiales para determinar cuántas familias se han separado.

Los nuevos datos obtenidos por el Times muestran que, de los separados de esta manera, más de 100 tienen menos de cuatro años.

Los datos fueron publicados por la Oficina de Restablecimiento de Refugiados, una división del Departamento de Salud y Servicios Humanos, que detiene a los niños que han sido retirados de la custodia de sus padres. Si bien los funcionarios del DHS inicialmente negaron que los números fueran tan altos, un vocero confirmó que había "aproximadamente 700".

Mientras que el DHS negó que estuviera separando a las familias para disuadir la inmigración, John Kelly, el jefe de personal de Trump que sirvió el año pasado como secretario de Seguridad Nacional, hizo pública la idea a fines del año pasado.

Kelly propuso cerrar los campos de detención de inmigrantes diseñados para familias y reemplazarlos con campamentos separados para adultos y niños. La Casa Blanca apoyó la idea y convocó a varias agencias gubernamentales para investigar la posibilidad, pero el DHS negó que se haya adoptado como póliza oficial.

Por lo general, los niños que son separados de sus familias están protegidos por organizaciones no gubernamentales donde los trabajadores pueden ver si un familiar o tutor que vive en los EUA puede encargarse de ellos. Pero este proceso es especialmente difícil para quienes no tienen documentos, y los niños pueden languidecer en estos refugios durante años.

De hecho, los oficiales de la Patrulla Fronteriza le dijeron al Times que no existe un proceso firme para determinar si los niños fueron separados de sus padres legítimos, o incluso para reunir a los niños que fueron erróneamente separados de sus familias.

El Times citó el caso de Mirian, una inmigrante que está demandando al gobierno con el apoyo de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) para evitar que las familias sean separadas en la frontera.

Mirian estuvo detenida en tres centros de detención en Texas, sin que nadie le dijera por qué le estaban quitando su hijo. Desde febrero, la única palabra que recibió de su paradero provino de un administrador de casos en San Antonio, donde se encontraba retenido. Le dijeron que su hijo preguntaba por ella y "lloró todo el tiempo" mientras lidiaba con una infección en el oído y tos.

El DHS ha defendido sus políticas crueles e inhumanas señalando las denuncias de fraude, en el que supuestamente capturaban inmigrantes que cruzaban la frontera con los niños de otras personas con la esperanza de que se les dieran condenas indulgentes.

La subsecretaria del DHS Kirstjen Nielsen ha buscado nuevas formas de desalentar la inmigración, suma una política de separación familiar. Ahora, incluso los inmigrantes con antiguas órdenes de deportación que nunca se aplicaron están siendo detenidos por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) a pesar de estar casado con un ciudadano legal o residente permanente durante años.

El Times presentó una entrevista con Karah de Oliveira, una mujer de Massachusetts que ha estado casada con Fabiano de Oliveira de Brasil y tienen un hijo de cinco años. Fabiano no tenía condena penal previa, pero recibió la orden de regresar a Brasil hace 13 años.

Cuando la pareja decidió casarse oficialmente para disfrutar de los "privilegios" habituales de los ciudadanos naturalizados, como comprar una casa y abordar un avión, acudieron a la oficina de inmigración en Lawrence, Massachusetts, para encontrarse con dos agentes de ICE con esposas.

La Sra. de Oliveira le dijo al Times, "Lo atraparon porque estaba tratando de hacer lo correcto" agregó, "fue como una trampa".

Si bien en años anteriores, estar casado con un ciudadano estadounidense era casi una garantía contra la deportación, los inmigrantes con hogares, familias e incluso empresas se están viendo deportados a pesar de no tener antecedentes penales.

Quizás lo más preocupante es que los inmigrantes que se presentan a las citas rutinarias de ICE están siendo arrestados. Mientras tanto, los inmigrantes que tienen órdenes de deportación pasadas tienen pocos, si es que tienen, perspectivas reales de evitar el arresto.

El otoño pasado, un mexicano de Denver que estaba tratando de obtener una tarjeta verde de su hija en Yale fue arrestado en su entrevista de residencia. En San Francisco a principios de este año, un hombre sudanés fue arrestado en su entrevista por asilo político. A pesar de que se quedó en el paisa después de que se le venciera su visa, no tenía antecedentes penales ni una orden de deportación.

Las últimas revelaciones por el Times subrayan la grave amenaza para los inmigrantes que viven en los Estados Unidos. Si bien la administración de Trump ha aumentado en gran medida los arrestos por inmigración, que han aumentado en un 40 por ciento desde 2017, tanto los demócratas como los republicanos son los culpables de los ataques contra los inmigrantes. El Gobierno de Obama deportó a unos 3 millones de inmigrantes, más que todos los presidentes anteriores de los EUA combinados.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 26 de abril de 2018)