El Gobierno de EUA admite haber perdido el rastro de casi 1.500 niños inmigrantes en hogares patrocinadores

por Kevin Mitchell
29 mayo 2018

El Gobierno de los EUA recientemente admitió haber perdido el rastro de casi 1.500 niños inmigrantes no acompañados que fueron colocados en hogares de guarda. Steven Wagner, un alto funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), le dijo a un subcomité del Senado el mes pasado que la Oficina de Restablecimiento de Refugiados (ORR), que tiene la tarea de colocar niños inmigrantes en los hogares de patrocinadores, no podía explicar el paradero de 1.475 jóvenes desaparecidos en los últimos tres meses de 2017.

Wagner, el subsecretario interino de la Administración para Niños y Familias, parte del HHS, dijo que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) remitió a más de 40.000 niños inmigrantes a la ORR en el año fiscal 2017.

Al salir de un albergue de ORR, los niños generalmente son reubicados al hogar de un padre o pariente cercano, pero a veces, cuando esto no es una opción, se les da a "parientes que no son cercanos o no familiares”.

Wagner le dijo al subcomité que entre octubre y diciembre de 2017, la ORR verificó a 7.635 niños no acompañados, pero "no pudo determinar el paradero de 1.475 niños". Al menos 52 fueron reubicados con un no-patrocinador, 28 se escaparon, y cinco fueron deportados, según Wagner. Los demás, se supone, siguen extraviados.

A pesar de perder la pista de más del 19 por ciento de los niños a los que su agencia tenía la tarea de supervisar, casi uno de cada cinco, Wagner insistió en que el HHS no era responsable de ellos. Él testificó, "Entiendo que ha sido la interpretación de la ley de HHS desde hace mucho tiempo que ORR no es legalmente responsable de los niños después de que son liberados del cuidado de ORR”.

Wagner agregó que la oficina está "dando una nueva mirada a esa pregunta," pero dijo que si la ORR fuera legalmente responsable del bienestar de los niños inmigrantes, necesitaría más recursos. Dado el ambiente nocivo que se está cultivando contra los inmigrantes por la administración Trump, tal ayuda adicional es poco probable.

Según la ORR, se realizan una serie de evaluaciones para determinar quién puede cuidar de un niño, incluida la relación del posible patrocinador con el niño. Se supone que la agencia debe llevar a cabo verificaciones de antecedentes para ver si el patrocinador tiene algún vínculo con traficantes de personas o contrabandistas.

La mayoría de los niños extraviados son de América Central, huyendo de la violencia de las pandillas de Honduras, El Salvador y Guatemala, según datos del gobierno. El subcomité que interrogó a Wagner publicó un informe hace dos años que detalla cómo el HHS liberó a ocho niños a traficantes de personas, quienes los obligaron a trabajar en una granja de huevos en Marion, Ohio. El informe descubrió que la agencia no realizó las verificaciones de antecedentes adecuadas de los patrocinadores y no les dieron seguimiento.

El DHS y el HHS firmaron un "memorando de entendimiento" en 2016 para evitar errores similares y acordaron establecer un protocolo mejor dentro de un año para controlar a los jóvenes inmigrantes no acompañados. Más de un año después de que se cumplieran las directrices, el subcomité encontró que las dos agencias no los habían completado.

La oficina de refugiados del HHS administra más de 100 albergues alrededor de EUA. donde se cuida a los niños inmigrantes hasta que sean reubicados con un patrocinador. Después de esto, la agencia hace un seguimiento con llamadas para asegurarse de que los niños aún estén con los patrocinadores, estén inscriptos en la escuela y estén siguiendo las fechas de la corte.

Desde 2016, el HHS ha comenzado a llamar a patrocinadores de los niños 30 días después de su liberación, pero ahora ha declarado públicamente que no es legalmente responsable por lo que sucede una vez que dejan la custodia del gobierno.

La declaración de Wagner viene un mes después de que el DHS instituyó una política deliberada de separar a los niños de sus padres inmigrantes si son atrapados en la frontera. La secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, dijo en una audiencia en el Senado a principios de este mes que las separaciones similares ocurren "todos los días" en los Estados Unidos.

Nielsen agregó que incluso aquellos que tienen hijos pequeños o que solicitan asilo serán separados, diciendo, "Nuestra política es que si violas la ley, te procesaremos. Usted tiene la opción de ir a un puerto de entrada y no cruzar ilegalmente a nuestro país".

El anuncio del HHS de que no puede rastrear casi 1.500 niños inmigrantes es una prueba más de la inhumanidad del gobierno y su desprecio por la salud y el bienestar de los inmigrantes, especialmente los más vulnerables. La Unión Estadounidense de Libertades Civiles publicó recientemente un informe que documenta los abusos generalizados cometidos contra los niños inmigrantes no acompañados por la Patrulla Fronteriza entre los años 2009 y 2014.

Estos abusos incluyeron violación, inanición, golpizas y otros crímenes previamente asociados con el abuso de prisioneros en Abu Ghraib en Irak o sitios de tortura de la CIA en todo el mundo. Que tales incidentes les ocurran a los niños en los Estados Unidos hace una burla de la afirmación hipócrita del gobierno de ser el campeón de los derechos humanos en todo el mundo. Es seguro suponer que las condiciones en las cárceles de inmigrantes de Estados Unidos solo han empeorado desde 2014, especialmente desde que Trump asumió cargo el año pasado.

La semana pasada, Trump se refirió repetidamente a los inmigrantes como "animales", y su secretaria de educación, Betsy DeVos, dijo que las escuelas tenían la libertad de denunciar a los niños indocumentados en sus distritos a los agentes de inmigración.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 28 de mayo de 2018)