Un importante paso adelante: reunión en Detroit de trabajadores automotores decide formar comités de base

14 diciembre 2018

El domingo, más de 80 trabajadores automotores y otros trabajadores y jóvenes de toda la región central de Estados Unidos se reunieron en Detroit y votaron a favor de formar comités de base, independientes de los sindicatos, para combatir los cierres de plantas, despidos y otros ataques contra la clase obrera.

Después de la reunión, se estableció un comité organizador para encabezar la lucha contra los cierres de plantas.

La acción en esta reunión, organizada por el Boletín de los Trabajadores Automotores del World Socialist Web Site y el Partido Socialista por la Igualdad, es un importante paso adelante. Mientras que se multiplican las señales de una próxima recesión económica, las élites gobernantes capitalistas están emprendiendo una ofensiva. El anunció de General Motors de cerrar cinco plantas en EUA y Canadá y eliminar casi 15.000 puestos de trabajo es parte de una reestructuración global que busca hacer que la clase obrera pague por encauzar aún más riqueza hacia los mercados financieros.

Cada vez son mayores las manifestaciones de oposición a esta contrarrevolución social entre los trabajadores. Sin embargo, en todos los países, la clase obrera se enfrenta a los sindicatos, los cuales están colaborando activamente con la clase gobernante en sus cierres de plantas, despidos y otros ataques. El último año ha presenciado un aumento significativo en las luchas de la clase trabajadora en Estados Unidos, incluyendo huelgas de los docentes y el rechazo de un contrato nacional por parte de los trabajadores de UPS, en las que los sindicatos han operado como rompehuelgas.

Ahora, en el centro del capitalismo mundial, la clase trabajadora está comenzando a establecer el marco organizacional y político necesario para una contraofensiva.

Los participantes de la reunión incluyeron delegaciones de trabajadores automotores y de otras industrias de los estados de Michigan, Indiana, Illinois, Pennsylvania y Ohio, así como una trabajadora de Amazon que viajo desde Texas. Estuvieron presentes varios trabajadores automotores de la planta de ensamblaje de GM en Detroit-Hamtramck, una de las que pretenden cerrar, así como muchos otros trabajadores de Ford, GM y Fiat Chrysler de toda la región.

Los delegados representaban capas amplias de trabajadores de EUA y Canadá. Incluían trabajadores negros y blancos, hombres y mujeres, jóvenes y mayores. Las cuestiones de clase que dominaron la reunión, no los temas de raza y género que promueve la prensa, el Partido Demócrata y sus satélites.

Más allá, fue una reunión internacional. Incluyó un reporte de Alex Lantier, el líder del Parti de de l’égalité socialiste (PES, Partido Socialista por la Igualdad) de Francia, quien habló del significado de las protestas de los “chalecos amarillos” contra el presidente banquero, Emmanuel Macron. Fue reconocido ampliamente por todos los presentes que las problemáticas que enfrentan los trabajadores en Francia, EUA y todo el mundo son esencialmente las mismas.

Fue la única reunión de trabajadores para organizar una oposición seria a los cierres de plantas y, más allá, que busca hacerlo independientemente del sindicato automotor United Auto Workers (UAW). Por esta razón, pudo dar una expresión auténtica del creciente enojo de los trabajadores y su determinación a luchar. Después de un reporte político introductorio del editor de asuntos laborales del World Socialist Web Site, Jerry White, los trabajadores llevaron a cabo una discusión plena y abiertamente democrática. Discutieron las condiciones verdaderas en las plantas, incluyendo la explotación extrema, el acoso sexual y la victimización de los trabajadores.

Los delegados votaron de forma unánime a favor de una resolución que llama a formar “comités de acción de las bases independientes del UAW, Unifor [en Canadá] y los otros sindicatos, en todos los centros de trabajo, fábricas y barrios afectados, para organizar la oposición a los cierres de planta”. Estos comités proclama la resolución “avanzarán los intereses de los trabajadores en oposición a la gerencia de la empresa”, “movilizarán a los trabajadores con base en sus propias demandas”, “demandarán que los trabajadores tengan una acceso irrestricto a todos los registros financieros de la empresa y del sindicato y puedan presidir todas las negociaciones y votos de los contratos” y “lucharán por la unidad de los trabajadores estadounidenses con sus hermanos y hermanas de clase en Canadá, México y el resto del mundo”.

La hostilidad hacia el UAW era universal. El carácter antiobrero del sindicato —su robo de salarios, su corrupción y su papel en imponer los ataques contra la clase obrera por medio de amenazas y fraudes— no fue puesto en cuestión por ninguno de los participantes.

Un trabajador de Chrysler llamó al UAW “la oposición controlada” contra los trabajadores, donde “cada concesión no es más que un aspecto del desgaste en su guerra”.

Otro trabajador explicó que, en su planta, los trabajadores ya comenzaron a “reunirse fuera de las reuniones del sindicato, después del trabajo, para unirnos, llegar a resoluciones y soluciones”.

Otro declaró, “Vamos en contra de la gerencia y la gente que se supone que nos está protegiendo [los sindicatos], pero que realmente no lo hace. Están colaborando con la gerencia”.

Los delegados también escucharon atentamente a una poderosa contribución de Shannon Allen, la trabajadora de Amazon en Texas que ha emergido como líder de la oposición a las condiciones en las instalaciones de Amazon después de quedar lesionada y verse obligada a vivir sin techo. “Nosotros somos los que hacemos que el mundo gire”, dijo Shannon entre aplausos. “No son los Jeff Bezos del mundo. ¡Somos nosotros!”. Luego, realizó un poderoso llamamiento a la unidad de todos los trabajadores. “Sin ustedes, nosotros no seríamos”, dijo. “Sin nosotros, ustedes no serían”.

La reunión reflejó un importante desarrollo de la consciencia tanto de clase como política. Significó un giro de los trabajadores hacia una lucha política contra el capitalismo y por el socialismo.

El papel central del World Socialist Web Site en organizar y proveer la dirección política para el movimiento en desarrollo de la clase obrera fue reconocido por los participantes, muchos de los cuales comentaron sobre la influencia del WSWS en las plantas. Un trabajador preguntó si los comités de base “podrían utilizar el WSWS como una herramienta de comunicación, como una voz y educador único. ¿Y proveerá el Partido Socialista por la Igualdad la dirección para que podamos proceder a un nivel estratégico?”.

La respuesta es “Sí”. El papel del PSI y del WSWS en dar una dirección política al movimiento en marcha de la clase obrera es crítico. La expansión de la lucha de clases es un proceso objetivo. Sin embargo, la tarea de impartir a este movimiento una organización independiente y consciencia socialista exige la construcción de una dirección política socialista en la clase trabajadora.

Como lo subrayó el presidente del Consejo Editorial Internacional del WSWS, David North, quien se comunicó desde Nueva Zelanda, “No es suficiente señalar las traiciones de otras organizaciones. Lo que tenemos que concebir es la construcción de otra dirección. Esa es nuestra responsabilidad”.

La reunión en Detroit marcó un paso adelante. Estuvo impregnada de una gran voluntad de lucha, de confianza en el inmenso poder de la clase obrera y del entendimiento de lo que es necesario es unificar y movilizar este poder —la máxima fuerza revolucionaria del planeta—. La iniciativa de esta reunión debe ser expandida. Debe servir como un punto de convergencia para la formación de organizaciones independientes de trabajadores y el desarrollo consciente de la lucha de clases en Estados Unidos y por todo el mundo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 13 de diciembre de 2018)

Joseph Kishore