Nuevo estudio revela que hasta 15,000 judíos fueron asesinados cada día en el pico del Holocausto

por Clara Weiss
1 febrero 2019

Un nuevo estudio, titulado “Cuantificando el Holocausto: tasas hiperintensas de homicidio durante el genocidio nazi”, del biólogo y matemático Lewi Stone, ha establecido que hasta 15,000 judíos fueron asesinados diariamente entre agosto y noviembre de 1942, una tasa de crímenes más alta que la de cualquier otro genocidio registrado del siglo XX. Por lo menos 1.47 millones de judíos, más de un cuarto de todas las víctimas judías del genocidio nazi en Europa, fueron asesinados en esos tres meses.

Stone basó su análisis y las visualizaciones de los datos, publicados en la revista Science Advances a principios de año, en los registros de los trenes de deportación a los campos de exterminio de Treblinka, Sobibor y Belzec. La base de datos fue compilada por el historiador israelí Yitzhak Arad y publicada en su libro de 1987 sobre la Operación Reinhard.

La Operación Reinhard (Aktion Reinhard), fue iniciada en marzo de 1942, dos meses después de la Conferencia Wannsee, de enero de 1942, en la que 15 altos oficiales del régimen nazi, autoridades de la ocupación y la Wehrmacht (Fuerzas Armadas de la Alemania nazi) discutieron la implementación concreta de la “solución final de la cuestión judía”, el eufemismo nazi para la destrucción selectiva de los judíos europeos.

La Operación Reinhard, denominada así en honor al jerarca nazi Reinhard Heydrich, asesinado en 1942, fue, en palabras de Stone, “la mayor campaña de exterminio del Holocausto”. Apuntó a los casi 2 millones de judíos polacos que vivían en el Gobierno General, una unidad administrativa formada por los nazis después de su invasión de Polonia, en septiembre de 1939.

La operación de asesinato en masa industrializado se centró en tres campos de exterminio: Treblinka, Sobibor y Bełzec. La tasa de muertes en estos campos fue del 99.9 por ciento. Solo se registran 50 sobrevivientes de Treblinka, y casi 900,000 fueron asesinados allí. Un número similar sobrevivió a Bełzec, donde murieron más de 600,000.

Los campos de exterminio nazis de Polonia ocupada

El papel central de esta operación en el Holocausto se conoce desde hace algún tiempo, pero muchos detalles siguen inexplorados. Los nazis destruyeron sistemáticamente las pruebas documentales al respecto y los asesinatos industrializados en cámaras de gas se llevaron a cabo en extremo secreto.

Si bien la operación comenzó en marzo de 1942 y técnicamente duró hasta noviembre de 1943, Stone señala que se cometió la gran mayoría de los asesinatos en solo 92 días, entre agosto y noviembre de 1942.

Asesinatos acumulados en los tres campos de exterminio de la operación Reinhard (crédito a Lewi Stone en Science Advances)

El 19 de julio de 1942, Heinrich Himmler, líder de las SS, emitió una orden exigiendo que todos los judíos dentro del Gobierno General de Polonia fueran exterminados para fines de diciembre de 1942.

Stone enfatiza que hubo una relación directa entre la posterior escalada de los asesinatos y una orden de Adolf Hitler. Gerstein, jerarca de las SS, informó el 15 de agosto de 1942 que “¡el Führer ordenó que se aceleraran todas las acciones!” (otro libro dice que la fecha de la orden fue el 23 de julio de 1942).

Esta “aceleración” se manifestó de inmediato en deportaciones masivas, incluyendo la liquidación del gueto de Varsovia, el gueto más grande en Europa, que comenzó el 22 de julio de 1942 con deportaciones masivas a Treblinka. Durante un período de siete semanas, al menos un tren con un promedio de 5,000 a 6,000 víctimas abandonó el gueto diariamente. Muchos de los deportados murieron en el camino. Los demás fueron gaseados inmediatamente después de llegar a Treblinka. La “aceleración”, según los cálculos de Stone, duró 105 días, del 22 de julio al 4 de noviembre de 1942.

Deportación de judíos a Treblinka durante la liquidación del gueto de Biała Podlaska, llevado a cabo por el Batallón de policía de reserva 101 en octubre 1942

El estudio cita el testimonio de 1944 de uno de los pocos sobrevivientes de Bełzec, Rudolf Beder: “Durante esos tres meses, vi todos los días un ‘transporte’ de 50 vagones con 100 prisioneros en cada vagón—es decir, 5,000 víctimas enviadas a Bełzec. Un segundo ‘transporte’ idéntico llegó cada noche. Estos presos fueron recluidos en los sofocantes vagones sin comida o agua hasta las 6 de la mañana siguiente. Un mínimo de 10,000 víctimas fueron asesinadas cada 24 horas. Hubo días en que llegaron tres ‘transportes’. Hubo días en que se trasladaron más de 50 vagones en cada ‘transporte’. Los ‘transportes’ vinieron siete días a la semana”.

Deportaciones a Treblinka durante la operación Reinhard (crédito a Lewi Stone in Science Advances)

En estos 105 días, “un mínimo de 1.32 millones de víctimas fueron asesinadas por los nazis, de las cuales 292,000 fueron fusiladas. Por lo tanto, la Operación Reinhard no sólo es la mayor campaña de exterminio del Holocausto. También sucedió a un ritmo notablemente más rápido que el reconocido anteriormente”.

A fines de 1942 quedaban pocos judíos en el Gobierno General, y entonces los nazis se concentraron en deportar y asesinar a los restantes judíos europeos en Auschwitz-Birkenau, que experimentó su mayor índice de crímenes en 1944 (solo en el verano de 1944, unos 400,000 judíos de Budapest, Hungría fueron gaseados en Auschwitz en unas pocas semanas).

Stone señala que la tasa de crímenes del Holocausto (o sea, el número de asesinatos por día) durante la Operación Reinhard fue un 80 por ciento más alta que la de los asesinatos en masa de Ruanda, citados repetidamente como más criminales que el Holocausto. La tasa de asesinatos del Holocausto, dijo Stone en una entrevista con la revista Scientific American, “se ha subestimado en una proporción de seis a 10 veces”.

Tasa de matanza del Holocausto por mes, 1942-1943 (crédito a Lewi Stone en Science Advances)

Stone explicó la importancia de su investigación en la entrevista: “Si bien la Operación Reinhard es considerada la mayor campaña de exterminio del Holocausto, la velocidad extraordinaria con que los nazis operaron para eliminar al pueblo judío ha sido mal estimada en el pasado y es casi desconocida por el público en general. El tiempo mínimo en que se llevó a cabo la operación indica la enorme coordinación de una maquinaria estatal que respondía a la avidez asesina del Führer por erradicar a todo un pueblo. Los registros de los trenes muestran cómo zonas enteras fueron vaciadas de comunidades judías una por una de manera organizada, y cómo se lograron intensas tasas de crímenes en áreas específicas, que solo desaceleraron cuando ya no quedaban víctimas. Mis gráficos de los datos y un video resaltan el ritmo y frenesí de este asesinato en masa”.

Una masacre de mujeres y niños del ghetto de Mizocz por la Ordnungspolizei en Zdołbunów, Polonia (hoy Zdolbuniv, Ucrania), 14 de octubre de 1942

Los nazis fusilaron a unas 150,000 personas en Volinia. Ejecutaron al menos a 70,000 en el norte del Generalkommissariat, y a unas 10,000 en Podolia. Muchos de estos fusilamientos se realizaron en lo que Gerlach llamó “campos de exterminio improvisados”.

Entre ellos estaba Bronnaya Gora, adonde las personas fueron deportadas parcialmente en trenes. El alto oficial de las SS Hans-Adolph Prützmann informó que hubo un total de 363,211 judíos asesinados en el período del 1 de agosto al 30 de noviembre de 1942, de los que 271,017 fueron asesinados en septiembre y octubre de 1942 (Christian Gerlach, Krieg, Ernährung, Völkermord. Deutsche Vernichtungspolitik im Zweiten Weltkrieg, Zürich 2002, págs. 222-23).

Mapa administrativo del Reichskommissariat Ucrania. El Generalkommissariat de Volinia y Podolia es la región verde en el Leftmapa administrativo del Reichskommissariat Ucrania. El Generalkommissariat de Volinia y Podolia es la región verde a la izquierda

En otras palabras, la tasa de crímenes del Holocausto estimada por Stone en este período de tres meses tendría que ser corregida hacia arriba, teniendo en cuenta las operaciones de matanza que ocurrieron junto con Aktion Reinhard.

En definitiva, más de la mitad de los aproximadamente 6 millones de judíos exterminados por los nazis fueron asesinados entre marzo de 1942 y marzo de 1943, y, como muestra Stone, más de un cuarto en apenas tres meses.

Los judíos, a quienes los nazis, como todos los movimientos de extrema derecha en Europa, consideraban como la base principal y el liderazgo del movimiento socialista y marxista, fueron perseguidos sistemáticamente, primero en Alemania después de 1933 y luego en los países bajo la ocupación nazi. Las masacres genocidas de judíos (incluidos niños, mujeres y ancianos) comenzaron con la invasión nazi de la Unión Soviética, el 22 de junio de 1941. A fines de 1941, aproximadamente 1 millón de judíos soviéticos habían sido asesinados en masacres perpetradas por los Einsatzgruppen (escuadrones de ejecución) de las SS y la Wehrmacht.

Cientos de miles también murieron debido a enfermedades y hambruna como resultado de una política de aniquilación por inanición llevada a cabo por las autoridades alemanas en la Polonia ocupada por los nazis. Sólo en el gueto de Varsovia, que albergó a unos 400,000 judíos en su pico, unos 100,000 murieron de hambre y enfermedades como el tifus antes de que comenzaran las deportaciones en masa a los campos de exterminio.

A pesar de estas atrocidades, hasta la primavera de 1942, el mayor grupo de víctimas de los nazis no fueron los judíos, sino los prisioneros de guerra soviéticos, que murieron de hambre sistemáticamente en los campos y marchas de la muerte a una tasa de hasta 300,000 por mes en el otoño y la primavera de 1941/1942, con un 85 a 90 por ciento de los prisioneros soviéticos asesinados. En total, los nazis mataron más de 3 millones de prisioneros soviéticos al final de la guerra, y más de 2 millones en la primavera de 1942.

Gerlach ha argumentado convincentemente que un motivo importante para la rápida escalada y aceleración del exterminio ya planeado de los judíos polacos en 1942 en el Gobierno General, Volinia y Podolia fue la crisis alimentaria en el Reich alemán, que amenazaba con afectar tanto a la Wehrmacht como a la población civil alemana.

Evitar una gran hambruna en el Reich alemán fue una prioridad para el liderazgo nazi, dada la experiencia de la Primera Guerra Mundial, cuando la hambruna de 1917/1918 contribuyó directamente, junto con la Revolución de Octubre en Rusia, a la radicalización de la clase trabajadora alemana y al estallido de las luchas revolucionarias en 1918/19.

La ocupación nazi también encontró una resistencia masiva cada vez mayor en toda Europa, incluidos Francia, Yugoslavia y los países ocupados y territorios soviéticos en Europa del Este. Así, bajo condiciones de una crisis extrema del imperialismo alemán, los nazis, basándose tanto en motivos materiales como ideológicos, perpetraron masacres genocidas en una escala y a un ritmo que el mundo no ha visto ni antes ni después.

El estudio de Stone es muy significativo porque destaca la escala de los crímenes de los nazis. Es aún más importante porque aparece cuando los Estados burgueses a nivel internacional, incluso en Alemania, recurren otra vez a la promoción de fuerzas fascistas.

El fortalecimiento de la extrema derecha contra la clase trabajadora es acompañado por la promoción sistemática de falsificaciones históricas e intentos de académicos patrocinados por el Estado de minimizar los crímenes del fascismo en el siglo XX. Esta tendencia internacional es encarnada claramente por Jörg Baberowski en la Universidad Humboldt de Berlin, quien ha declarado que “Hitler no era vicioso” y a quien le disgustaban las discusiones sobre el exterminio de los judíos durante su cena.

Los cálculos y las visualizaciones de datos de Stone contribuyen a desenmascarar el carácter criminal de estas políticas y mentiras históricas.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 16 de enero de 2019)