Los pablistas rusos presionan por una "izquierda amplia" en medio del creciente descontento social y los avanzados preparativos estadounidenses para el cambio de régimen

por Clara Weiss
22 marzo 2019

El grupo del Movimiento Socialista Ruso (MSR) afiliado al Secretariado Internacional pablista ha intensificado recientemente su esfuerzo por la construcción de una alianza "amplia de izquierda”. Contrariamente a lo que sugiere su nombre, esta alianza tiene un carácter de extrema derecha: incluiría no solo fuerzas estalinistas sino también fascistas, tales como Alexei Navalny, la figura central en los preparativos de Estados Unidos para una revolución de colores para derribar al régimen de Putin en Rusia y reemplazarlo por un nuevo régimen, totalmente subordinado a los intereses del imperialismo.

Sus objetivos finales son: impedir que la creciente oposición social y política dentro de la clase obrera rusa se convierta en un movimiento socialista, y servir de hoja de parra izquierdista para encubrir los preparativos avanzados para la guerra y el cambio de régimen en Rusia. Desde el golpe de estado de extrema derecha respaldado por el imperialismo en Ucrania en febrero de 2014, las potencias imperialistas han estado involucradas en una guerra económica contra Rusia y van avanzando en los preparativos para un golpe de cambio de régimen. El objetivo es reemplazar el régimen de Putin por uno completamente subordinado a los intereses del imperialismo.

La crisis de guerra ha exacerbado una ya importante crisis política y social. El régimen de Putin y la oligarquía que representa han respondido a la presión del imperialismo fomentando el militarismo y el nacionalismo, maniobrando a favor de un acuerdo negociado con el imperialismo y, por último, con crecientes ataques contra la clase obrera.

El más significativo entre ellos, hasta ahora, ha sido el aumento de la edad de jubilación, anunciado en el verano de 2018. La reforma de las pensiones fue percibida correctamente por amplios sectores de trabajadores, jóvenes e intelectuales como una declaración de guerra social por parte de oligarquía. Más del 90 por ciento de la población se opuso. Sin embargo, el Kremlin pudo imponer la reforma. Este octubre, Putin promulgó firmó esa ley, elevando la edad de jubilación en cinco años para hombres (de 55 a 60 años) y para mujeres (de 60 a 65 años). El MSR jugó un papel político clave en esa transformación.

En medio de la enorme oposición a la reforma de las pensiones el verano pasado, el MSR propuso una alianza de las "Personas en Contra" ( Narod Protiv ) para evitar que esta oposición encuentre una expresión política de izquierda. Formaron esa alianza partidarios de Alexei Navalny, un notorio racista que ha marchado en varias manifestaciones fascistas, el Partido Comunista estalinista de la Federación Rusa (KPRF) y el fascistizante Partido Liberal Democrático de Rusia (LDPR), encabezado por el notorio chovinista y antisemita Vladimir Zhirinovsky. Ninguna de estas fuerzas tuvo, en ningún momento, el más mínimo interés en prevenir el aumento de la edad de jubilación.

Desde hace muchas décadas el KPRF cumple con el rol de "oposición oficial" del régimen de Putin. Su función política principal consiste en intervenir en protestas sociales y huelgas para sofocarlas, y en promover el nacionalismo de extrema derecha y el estalinismo detrás de la bandera del "comunismo". El LDPR de Zhirinovsky también trabaja estrechamente con el régimen de Putin, a la vez que participa en la demagogia de extrema derecha.

Un artículo del WSWS anteriormente comentó sobre esa protestas al señalar que “el propósito apenas disfrazado de esta alianza es descarrilar y desorientar a la oposición popular, para que se aprueben los recortes de las pensiones. Narod Protiv les pide a los manifestantes que hagan apelaciones impotentes a los diputados de la Duma [la legislatura rusa] para que éstos no aprueben los recortes, al mismo tiempo reconoce que la Duma aprobará el proyecto de ley de todos modos”.

Esta evaluación ha sido confirmada. Desde entonces la Duma aprobó la reforma de las pensiones con leves cambios y, a partir de este año, el gobierno ruso comenzó a elevar gradualmente la edad de jubilación. MSR ha respondido a estos desarrollos redoblando sus esfuerzos para impulsar la construcción de una alianza con partidarios de Navalny y otras tendencias de la derecha.

En un artículo programático titulado "La izquierda amplia: mito y realidad", publicado en el sitio web ruso de MSR anticapitalist.ru el 11 de enero, Iván Ovsiannikov defendió la "izquierda amplia", escribiendo: "La idea de una ‘izquierda amplia’ está de nuevo en el aire. Incluso los expertos burgueses que notan una búsqueda social por la política de izquierda y la insatisfacción de la población con los partidos populares, lo explican hoy".

En otro artículo publicado en el sitio web internacional pablista International Viewpoint este 7 de febrero, Ilya Budraitskis concluye que la principal razón de la "derrota" de las protestas contra la reforma de las pensiones fue la falta de voluntad por parte de los aliados derechistas del MSR, sobre todo Navalny y el KPRF estalinista, para trabajar por la alianza propuesta y promovida por el MSR.

Lamenta que “tanto la organización de KPRF como la de Navalny no contribuyeron a la creación de un movimiento social potencial contra las reformas de pensiones, por diferentes motivos. La campaña ‘El pueblo está en contra’, que fue fundada por sindicatos independientes, obviamente fue concebida como un prototipo de tal movimiento”.

La "izquierda amplia" propuesta por Budraitskis y Ovsiannikov es un fraude político y una trampa. Está dirigida no solo a desviar la oposición social, sino también darles a las fuerzas involucradas en los preparativos de Estados Unidos para un cambio de régimen en Moscú una apariencia "izquierdista".

Esto se debe, en particular, a su promoción de los supuestos sindicatos "independientes" con los que el MSR mantiene una estrecha colaboración, que durante décadas han sido cómplices en la supresión sistemática de la lucha de clases. Sectores de los dirigentes sindicales "independientes" también mantienen vínculos abiertos con la oposición liberal pro estadounidense. Por ejemplo, Aleksei Etmanov, jefe del sindicato de automóviles MPRA dizque “independiente”, ha sido miembro del partido liberal Yabloko, conocido por sus vínculos con el Departamento de Estado yanqui y varios sectores de la CIA.

En cuanto a Navalny, éste es un racista infame y títere del imperialismo estadounidense. En el pasado, ha participado repetidamente en la "Marcha rusa", de la extrema derecha, gritando consignas como "Rusia para los rusos". También se refirió a los chechenos como "cucarachas" en un video que pide inequívocamente que sean muertos. Desde 2010, el Estado y los medios de comunicación estadounidenses lo han entrenado deliberadamente a aparentar ser un opositor supuestamente "liberal" de Putin que podría liderar un movimiento de revolución de color en Rusia, al unir fuerzas de extrema derecha, liberales y de pseudoizquierda. (vea también: ¿Qué representa el "líder de la oposición" rusa Alexei Navalny?)

Navalny, muy impopular entre la mayoría de los rusos, recientemente ha estado tratando de aprovechar el creciente descontento social, centrándose más en presentar su lucha contra la "corrupción" como una lucha social y creando los llamados “sindicatos Navalny”. El MSR labora sistemáticamente para dar credibilidad a estos esfuerzos fraudulentos de Navalny.

La línea que el MSR propone se basa en rechazar toda política independiente de la clase trabajadora: si no apoyas a Putin, debes apoyar a su opositor, respaldado por el imperialismo.

Budraitskis, escribiendo junto con Ilya Matveev (también del MSR) y el académico estadounidense Sean Guillory, para la revista Jacobin Magazine, que está estrechamente relacionada con los Socialistas Demócratas de América ( Democratic Socialists of America, DSA), declaró en 2017: "Los izquierdistas deben demostrar que son los críticos más consecuentes y activos de Putin, en vez de opositores a Navalny". Deberían, el artículo continuaba, "mostrar solidaridad incondicional con sus demandas democráticas, apoyar y desarrollar los elementos socialmente progresistas del programa de Navalny. ... La izquierda, tanto en Rusia como en todo el mundo, debe aprovechar esta oportunidad para la futura democratización y la realización de la justicia social en Rusia”.

El apoyo a Navalny por el MSR es de una pieza con su respaldo incondicional al golpe de derecha de orquestación imperialista en Ucrania en febrero de 2014. En aquel entonces, Budraitskis respaldó la participación de la extrema derecha en el Maidan, escribiendo: “Sin las propuestas de los ultraderechistas por una 'dictadura nacional' del Sector de Derecha, nunca habría aparecido ninguna barricadas en Hrushevskogo o la conversión de ministerios ocupados en ‘sedes de la revolución’”.

Lo que el MSR y sus aliados en Jacobin ahora denominan "democratización y realización de la justicia social en Rusia" son equivalentes a una operación al estilo de Maidan en Moscú con consecuencias que serían incluso más mortales y catastróficas que la guerra civil de cinco años en Ucrania, que ha costado hasta 10.000 vidas. Una operación de cambio de régimen en Moscú no solo desencadenaría una guerra civil y llevaría al poder a un régimen de extrema derecha, dedicado a cumplir con las demandas del imperialismo estadounidense y a atacar a la clase trabajadora. En un país con el arsenal nuclear más grande después de los Estados Unidos, también aumentaría el peligro inmediato de una guerra más amplia y una catástrofe nuclear.

Las posiciones de derecha que avanza en el MSR derivan de la historia de la tendencia pablista y de los intereses sociales que representa.

Históricamente, el pablismo surge como una tendencia revisionista dentro de la Cuarta Internacional atacando los fundamentos internacionalistas del movimiento trotskista; intenta liquidarlo dentro de los partidos y las burocracias estalinistas, así como de la democracia social y de los movimientos de liberación de la burguesía nacional. A la burocracia estalinista, que acababa de participar en un genocidio de marxistas y trotskistas, le atribuyen un papel revolucionario. En lugar del derrocamiento de la burocracia en una revolución política por parte de la clase obrera y una extensión de la revolución socialista a nivel internacional, abogan por presionar a la fracción supuestamente "reformista" de la burocracia.

Esta perspectiva culmina en su apoyo abierto a la restauración del capitalismo por parte de la burocracia, comenzando con el programa “perestroika” bajo Gorbachov en 1985. En este proceso, los pablistas prestaron a la burocracia y al imperialismo soviéticos el inestimable servicio de pintar la contrarrevolución social contra Octubre de 1917 con una de “izquierda”, una hoja de parra trotskista que impide así cualquier oposición de la clase trabajadora; presentan una confusión sustancial sobre lo que representa el trotskismo. Ya entonces los pablistas marchaban junto a los liberales promercado, con nacionalistas abiertos e incluso con fascistas, para apoyar la restauración del capitalismo.

Por lo tanto, tienen una gran responsabilidad política por el desastre socioeconómico y político creado por la disolución de la Unión Soviética y la restauración capitalista. Hoy en día, Rusia es la más desigual de todas las principales economías del mundo, con un 1 por ciento de los de arriba que posee más o menos un tercio de la riqueza neta del país; el 10 por ciento más adinerado posee dos tercios. Mientras tanto, el 50 por ciento de los de abajo posee menos del 5 por ciento de la riqueza neta del país.

El MSR habla de las estrechas capas de la clase media alta en Moscú, San Petersburgo y algunas de las otras ciudades importantes que han podido escalar la ladera social debido a su apoyo y participación en el restablecimiento del capitalismo por parte de la burocracia soviética. Sin embargo, todavía se sienten en desventaja relativo a los oligarcas en el poder y reclaman una mayor participación en el botín. En su orientación hacia la colaboración abierta con el imperialismo y la facción "liberal" de la oligarquía rusa, ven una manera de promover sus propios intereses sociales y participar más directamente en los asuntos políticos.

Bajo las condiciones de un resurgimiento de la lucha de clases a nivel internacional, los crecientes ataques contra la clase trabajadora en Rusia a través del aumento de la edad de jubilación y los despidos que son anticipados en la industria automotriz por parte de la Ford, más pronto que tarde se activarán luchas sociales y políticas significativas de parte de trabajadores industriales, así como de sectores más amplios de la población.

Sin embargo, cualquier movimiento social y político significativo en Rusia inevitablemente planteará directamente la cuestión del destino de la Revolución rusa, la restauración del capitalismo en Rusia y la lucha del trotskismo contra el estalinismo. Ninguna de estas cuestiones puede aclararse fuera de la construcción de una sección rusa del Comité Internacional de la Cuarta Internacional. Esta lucha debe llevarse a cabo en oposición a las maquinaciones criminales de los pablistas que durante décadas han tratado de impedir la construcción del movimiento trotskista, y desorientar la oposición de la clase obrera a través de alianzas con fuerzas nacionalistas y pro imperialistas.

(Publicado originalmente en inglés el 20 de marzo de 2019)