En medio de despidos en industria automotriz y advertencias de un "baño de sangre"industrial

La jefa del FMI apunta a la desaceleración del crecimiento global

por Nick Beams
5 abril 2019

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Largarde, advirtió el martes que las perspectivas de la economía mundial eran "precarias".

En un discurso pronunciado antes de la reunión anual de primavera del FMI la próxima semana, donde publicará su perspectiva económica mundial, Lagarde indicó que el pronóstico para el crecimiento mundial, que ya se había rebajado en enero, se reduciría aún más porque la economía mundial había "perdido más impulso" y se deslizó en una “desaceleración sincronizada".

"Hace solo dos años, el 75 por ciento de la economía mundial experimentó un alza", dijo. "Para este año, esperamos que el 70 por ciento de la economía mundial experimente una desaceleración en el crecimiento".

La directora del FMI, Christine Lagarde, habla en el Instituto Peterson de Economía Internacional el 25 de marzo de 2019 en Washington, DC. [Crédito de la foto: FMI/Stephen Jaffe]

Añadió que, si bien el FMI no esperaba una recesión en el "corto plazo", la economía mundial estaba "inestable" y en un "momento delicado" y que cualquier aumento en el crecimiento sería "precario".

Sus comentarios subrayaron hasta qué punto la economía global y los mercados financieros se han vuelto cada vez más dependientes de la entrada de dinero ultra barato de los bancos centrales del mundo, que han comenzado a revertir su retorno a una política más "normal".

La Reserva Federal de los EUA dejó en claro que no espera subir las tasas de interés este año, luego de indicar al menos dos aumentos para 2019 en diciembre del año pasado, y el Banco Central Europeo anunció un estímulo monetario limitado en su reunión más reciente.

Lagarde advirtió que "en caso de que las condiciones financieras se ajusten más de lo esperado, podría crear serios desafíos para muchos gobiernos y compañías en términos de refinanciamiento y servicio de la deuda, lo que podría amplificar los movimientos del tipo de cambio y las correcciones del mercado financiero".

El régimen de bajas tasas de interés de la última década, que los bancos centrales han sido incapaces de terminar, había creado problemas para enfrentar cualquier recesión o una caída significativa.

“La realidad es que muchas economías no son suficientemente resistentes. La alta deuda pública y las bajas tasas de interés han dejado un espacio limitado para actuar cuando llegue la próxima recesión, lo que inevitablemente lo hará", dijo Lagarde.

El último informe de la Organización Mundial del Comercio también apunta a una desaceleración significativa en el crecimiento mundial, que se refleja en sus predicciones para el comercio.

Al publicar el pronóstico el martes, el director general de la OMC, Roberto Azevêdo, dijo que en 2017 el crecimiento del comercio fue del 4,6 por ciento. “En ese momento, estábamos algo optimistas, había un dinamismo y un impulso renovados en el comercio global. Desde entonces, los indicadores adelantados han mostrado un debilitamiento del impulso, especialmente hacia fines del año pasado".

El año pasado, el comercio tuvo un "desempeño inferior", con un crecimiento del 3 por ciento, y "esperábamos un crecimiento aún más modesto en 2019, con solo el 2,6 por ciento".

Azevêdo dijo que había una serie de elementos involucrados, pero que "el aumento de las tensiones comerciales" era el factor principal. “El comercio simplemente no puede desempeñar todo su papel para impulsar el crecimiento del PBI cuando los niveles de incertidumbre son tan altos. Mayor incertidumbre significa menor inversión y consumo. La inversión, en particular, tiene un impacto pronunciado en el comercio".

La desaceleración de la economía mundial es más pronunciada en Europa, donde los índices de manufactura, considerados como un indicador confiable del estado de la economía en general, cayeron fuertemente en marzo. Un índice de gerentes de compras ampliamente seguido para la zona euro cayó a 47,5 en marzo, desde 49,3 en febrero, con un nivel por debajo de 50 que indica una contracción. Fue la mayor caída en casi seis años.

La desaceleración más significativa se encuentra en Alemania, la mayor economía de la zona euro, donde el índice de gerentes de compras de marzo cayó a su punto más bajo en siete años.

El Wall Street Journal informó que la Asociación de la Industria de Ingeniería Mecánica de Alemania redujo a la mitad su pronóstico de crecimiento este año a 1 por ciento, señalando que el conflicto comercial entre EUA y China es la razón. El diario citó al jefe de un proveedor de automóviles italiano, quien advirtió sobre un "baño de sangre para los fabricantes en Europa este año".

El baño de sangre ya ha comenzado. Se están realizando despidos masivos en las plantas automotrices europeas y estadounidenses, lo que indica que las clases dominantes pretenden imponer la carga total de la recesión en la economía global sobre la espalda de la clase trabajadora.

La posición oficial en los Estados Unidos es que el crecimiento está en camino de alcanzar niveles récord de entre el dos y el tres por ciento. Pero los movimientos en los mercados financieros apuntan a una caída significativa, sino a una recesión. Uno de los más significativos es la "inversión" de la curva de rendimiento, donde la tasa de interés de los bonos del Tesoro a largo plazo cae por debajo de las tasas de la deuda a corto plazo. Esto se considera un indicador de recesión, ya que los inversores buscan un refugio seguro, colocan su dinero en bonos a largo plazo, elevan el precio y bajan el rendimiento.

Otra indicación es la llamada realizada la semana pasada por el director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Larry Kudlow, para que la Fed reduzca su tasa de interés en 0,5 puntos porcentuales.

La Reserva Federal respondió a la turbulencia del mercado financiero el pasado mes de diciembre al dejar de lado los aumentos de las tasas de interés planeadas para este año y liquidar la reducción planificada de los activos financieros que compró durante la flexibilización cuantitativa, dejando a la Reserva Federal con bonos por valor de $3,5 billones en comparación con los aproximadamente $800 mil millones antes de la crisis financiera de 2008.

Pero la administración de Trump ve estas acciones como insuficientes. Al pedir el recorte de tasas, Kudlow dijo que debía tomarse como una "precaución".

"No quiero ninguna amenaza para la recuperación", dijo. "Soy consciente de la inversión de la curva de rendimiento y soy consciente del resto de la economía débil del mundo".

Se dice mucho sobre la situación subyacente en los EUA y en la economía mundial de que la tasa actual de la Fed de entre el 2,25 por ciento y el 2,5 por ciento, uno de los niveles más bajos de la historia, se considera una amenaza para el crecimiento. Esto es indicativo de la medida en que toda la economía se ha vuelto dependiente de la entrada de dinero barato.

Este dinero no ha sido utilizado para financiar una expansión en la producción. Más bien, se ha desplegado en los mismos tipos de especulación financiera y parasitismo que llevaron a la crisis financiera hace más de una década, creando las condiciones para otra crisis.

La evidencia de dicha especulación se reveló en una entrevista con el Financial Times esta semana de Jonathon Levine, socio coadministrador de Bain Capital, un grupo de capital privado global involucrado en adquisiciones. Bain dijo que los beneficios proyectados "cada vez más agresivos" de las fusiones y adquisiciones estaban enmascarando la escala real de los préstamos y aumentando el riesgo de una caída en este sector.

Bain indicó que "las personas estaban usando una jerga compleja para exagerar los ahorros en los costos" para las compañías involucradas en las fusiones, "lo que lleva a un aumento de los niveles de deuda basados en proyecciones infladas".

Como los despidos que ya se están produciendo dejan en claro, el resultado de esta actividad parasitaria, y en algunos casos criminal, se intensificará en los ataques a los empleos y las condiciones sociales de la clase trabajadora.

(Publicado originalmente en inglés en 4 de abril de 2019)