Tribunal de magistrados de Westminster

Exembajador británico, Craig Murray denuncia el arresto y la condena de Julian Assange

por nuestro reportero
13 abril 2019

Afuera del tribunal de magistrados de Westminster en el centro de Londres, los simpatizantes del editor de WikiLeaks, Julian Assange, realizaron un mitin en su defensa. Assange estuvo en la corte el jueves por la tarde después de que lo arrestaran y arrastraran fuera de su lugar de asilo político en la embajada ecuatoriana en Londres.

El juez Michael Snow declaró a Assange culpable de cargos relacionados con su fianza en 2012, ordenándole aparecer en el tribunal superior de Southwark en una fecha desconocida. Podría recibir una pena de 12 meses.

Los simpatizantes de WikiLeaks demandan que el Gobierno británico rechace la solicitud de extradición a Estados Unidos.

Protesta fuera del juicio de Assange en el tribunal de magistrados de Westminster

El Gobierno británico ha confirmado que Assange fue arrestado a instancias de las autoridades legales estadounidenses. Estados Unidos ha presentado cargos contra Assange de crímenes informáticos por los documentos publicados por WikiLeaks. Si Assange es extraditado a EUA, sin duda enfrentará cargos mucho más serios bajo la Ley de Espionaje, lo que lleva consigo el peligro de la pena capital o una cadena perpetua.

Durante una breve audiencia, el juez Snow puso de manifiesto la venganza estatal contra Assange, atacando al premiado periodista como “narcisista”, diciéndole que “supere a Estados Unidos” y “siga con su vida”. Además, describió como “irrisible” su afirmación de que no había recibido una audiencia justa.

Entre los simpatizantes de Assange afuera de la corte estaba el diplomático, denunciante y activista de derechos humanos, Craig Murray. Como un viejo partidario y amigo de Assange, Murray habló con el World Socialist Web Site después de presenciar los procedimientos dentro de la corte.

***

Lo que hemos presenciado hoy es extraordinario. Es increíble que policías armados te puedan arrastrar de algún lugar y en tres horas te traigan frente un juez y te declaren culpable con una sentencia de cárcel seria. No hubo ningún jurado ni la oportunidad de realizar una defensa apropiada u obtener una audiencia apropiada.

Quedó claro que el juez era extremadamente parcial. Fue una audiencia demasiado corta hoy y no es posible que dentro de ese tiempo haya formado un criterio de que Julian Assange es una “personalidad narcisista”.

Craig Murray

Esto muestra claramente que debió haber formado su criterio de lo que leyó en la prensa antes de llegar a la corte. Ese fallo no se puede establecer en unos pocos minutos en la corte. Hay razones serias para poner en tela de juicio al juez Snow y la calidad de la justicia que trascendió aquí. Es un caso de extrema parcialidad. Es inconcebible que alguien llame lo que ocurrió aquí un juicio justo.

Julian Assange ha ofrecido un servicio importante. No hay evidencia alguna de que la vida de alguien estuvo en peligro. Si la hubiera, ya nos hubieran dicho al respecto.

Además, está el verdaderamente atroz comportamiento del desagradable presidente de Ecuador, Moreno. No solo se ha congraciado con Estados Unidos y Reino Unido, sino que traicionó a Julian.

Una cosa buena, si se desea, que ha salido de esto es que ahora estamos hablando sobre la extradición. Ahora podemos ver de qué se trataba todo esto. Se trata de la libertad de la prensa, de las acusaciones contra Julian sobre la publicación de las revelaciones hechas por Chelsea Manning. Desde el primer día esto se ha tratado del deseo de Estados Unidos de encerrar a Julian por la filtración de Chelsea Manning que expuso crímenes de guerra estadounidenses serios en Afganistán e Irak.

Todo el caso sueco ha sido una charada. Siempre fue sobre si un periodista debería ser castigado por publicar documentos filtrados que mostraban a un Gobierno infringiendo el derecho internacional.

Tengo la esperanza de que, quizás sea una posibilidad muy remota, que los comentaristas de la prensa de tendencia liberal se den cuenta de que esta es una amenaza fundamental a la libertad de prensa. Si alguien publica un documento filtrado de Estados Unidos en cualquier parte del mundo, lo pueden arrastrar a EUA y ser encarcelado. Luego, el Gobierno estadounidense quedará impune por sus crímenes por siempre. Todos los periodistas deben decidir en qué lado están respecto a esta prueba fundamental de libertad mediática.

(Publicado originalmente en inglés el 13 de abril de 2019)