Milicias armadas detienen a solicitantes de asilo a punta de pistola en frontera entre EUA y México

por Meenakshi Jagadeesan y Niles Niemuth
22 abril 2019

Varias milicias armadas de derecha han estado deteniendo sistemáticamente a los solicitantes de asilo a punta de pistola en la frontera entre Estados Unidos y México, en operaciones que aparentemente coordinadas con la Oficina de Aduanas y Patrulla Fronteriza (CBP, todas las siglas en inglés), una agencia federal.

El papel de un grupo informal en la detención de inmigrantes, los United Constitutional Patriots (UCP; Patriotas Constitucionales Unidos), salió a la luz esta semana después de que el grupo subiera varios videos en las redes sociales, mostrando a sus miembros enmascarados, vestidos de camuflaje, fuertemente armados y caminando con prros mientras "patrullaban" la frontera y acorralaban cientos de solicitantes de asilo en Sunland Park, Nuevo México, a las afueras de El Paso, Texas.

Si bien la región fronteriza ha visto patrullas de vigilancia por parte de milicias armadas en el pasado, este último desarrollo marca un giro aún más peligroso, ya que la Administración de Trump parece dar rienda suelta a estos elementos fascistas.

Vigilantes fuertemente armados en la frontera de EUA y México (Fuente: página de Facebook de los United Constitutional Patriots)

Trump ha fomentado el crecimiento de grupos de vigilantes al alentar una histeria xenófoba sobre la frontera, desplegar a miles de soldados en servicio activo en los estados fronterizos y declarar una emergencia nacional para usar los fondos del Pentágono para construir un muro fronterizo, en violación de la Constitución estadounidense. En varias ocasiones hizo eco de la retórica fascista, refiriéndose a los migrantes que buscan asilo en los Estados Unidos como miembros de pandillas e "invasores", mientras reflexionaba públicamente sobre el uso de ametralladoras para disuadir a los que crucen las fronteras.

A principios de este mes, durante una visita a la frontera entre México y Estados Unidos, el presidente le dijo al director de la CBP que prohibiera a los solicitantes de asilo ingresar al país, una violación de las leyes internacionales y de los Estados Unidos, y le prometió que le concedería un indulto si se encontraba con problemas legales.

En un video publicado esta semana en las redes sociales por la UCP, se muestra a cientos de migrantes agotados que se ven obligados a arrodillarse y estrujarse juntos en la oscuridad, parpadeando de manera aturdida ante los focos iluminados por miembros de las milicias armadas. A los niños se les puede oír toser. El narrador del video, Jim Benvie, declara: “No hay patrulla fronteriza aquí. Somos nosotros”. A los seis minutos de la grabación, aparecen los agentes de la Patrulla Fronteriza.

Madre e hijo capturados por un grupo de milicianos de derecha (Fuente: página de Facebook de los United Constitutional Patriots)

Otro video publicado por Benvie muestra que se acerca a un grupo de cuatro adultos y tres niños, y se identifica falsamente como "Patrulla Fronteriza" antes de llamar a otro miembro de la milicia. El segundo hombre, vestido con pantalones de camuflaje, le ordena al grupo sentarse. Más tarde, los hombres parecen ponerse en contacto con la Patrulla Fronteriza, con una voz que dice: "Hola, tengo siete aquí".

En una entrevista telefónica con el New York Times, Benvie insistió en que las acciones de su grupo eran legales y que su detención de migrantes era similar a "un arresto de un ciudadano verbal". Aunque reconoció que los miembros de la milicia estaban armados, afirmó que no portaban rifles de estilo militar mientras patrullaban y se les ordenó que no apuntaran con sus armas a los migrantes.

Sin embargo los videos publicados por el grupo muestran al menos un miembro de la milicia vestido con uniforme militar y múltiples miembros armados con rifles semiautomáticos. De manera escalofriante, Benvie le dijo al Times: "Si estas personas siguen nuestras órdenes verbales, las mantenemos hasta que llegue la Patrulla Fronteriza. La Patrulla Fronteriza nunca nos ha pedido que nos retiremos”. Los UCP han establecido un campamento en un área fuera de El Paso, esperando a los migrantes que cruzan la frontera.

En respuesta a las revelaciones y una declaración de la Union Americana de Libertades Civiles (ACLU) que denunció las acciones de la milicia como ilegales, las autoridades estatales han tratado de distanciarse del grupo. La gobernadora demócrata de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, declaró que era "completamente inaceptable" que las familias migrantes "pudieran ser amenazadas de cualquier manera cuando llegan a nuestra frontera ... [y que] debería ser entendido que los ciudadanos comunes no tienen autoridad para arrestar o detener a nadie". Héctor Balderas, procurador general de Nuevo México, emitió una declaración diciendo: "Estas personas no deben intentar ejercer la autoridad reservada para el cumplimiento de la ley".

En cuanto a CBP, mientras que su portavoz Carlos Díaz repitió la línea oficial en una declaración por escrito de que la agencia "no respalda a los grupos privados u organizaciones que toman los asuntos policiales en sus propias manos", evitó notablemente hablar de la milicia específica o la aparición de agentes de la patrulla fronteriza federal en el video.

Benvie le dijo al Times que el UCP "planea permanecer en la frontera hasta que se construya el muro extendido propuesto por el presidente Trump o hasta el Congreso cambie las leyes de inmigración para hacer más difícil que los migrantes soliciten asilo".

El fundador de la UCP, Larry Mitchell Hopkins, quien lleva el seudónimo de Johnny Horton Jr., envió a su milicia, que incluye a veteranos discapacitados, a la frontera sur a fines del año pasado en respuesta a los rumores racistas provocados por el presidente Trump sobre la caravana de inmigrantes centroamericanos. Viajando a través de México para buscar asilo en los Estados Unidos.

Hopkins se jacta de estar en contacto regular con Trump desde que se encontró con el futuro presidente y su entonces esposa Ivana cuando se presentaba como músico en Las Vegas. Afirma que el presidente le pidió información de inteligencia sobre la frontera norte con Canadá porque ahí es donde "todos los musulmanes están llegando". Le dijo al Southern Poverty Law Center el año pasado que su grupo estaba recibiendo información de "agencias muy altas" en el gobierno federal.

"[Tengo] 69 años y voy a la frontera cuando sé que el enemigo está cerca de la frontera, voy a luchar y puedo dar mi vida, pero al menos estaré allí y cumpliré mi juramento", Declaró Hopkins en una publicación de Facebook en octubre. Afirma que su grupo ha detenido a más de 3,500 inmigrantes sólo en el último mes.

Otros grupos de milicias que han descendido a la frontera sur en los últimos años con armamento de estilo militar y vehículos blindados incluyen la American Border Patrol, Veterans on Patrol, Arizona Border Recon y el Utah Gun Exchange.

Estando feurtemente armados, los miembros de estos grupos de extrema derecha han recurrido a la violencia contra los migrantes y residentes de los Estados Unidos por igual.

Antes de su muerte por suicidio en 2012, el cofundador de Minuteman Civil Defense Corps (MCDC), J.T. Ready, un neonazi declarado, estaba siendo investigado por el FBI por los presuntos asesinatos de inmigrantes en el desierto de Arizona. Tres miembros de la milicia Defensa Americana Minutemen, separada del MCDC, fueron condenados en 2011 por los asesinatos de Raul Flores Jr. y su hija Brisenia, de nueve años, en 2009.

Shawna Forde, Jason Bush y Albert Gaxiola allanaron la casa de Flores en Arivaca, Arizona, con la esperanza de robar drogas y dinero para financiar sus operaciones de la milicia.

La proliferación de grupos terroristas neofascistas en la frontera tiene lugar en un contexto político definido. La gran mayoría de la población estadounidense se opone a la viciosa persecución de los inmigrantes por parte de Trump y sus movimientos hacia el gobierno autoritario. Decenas de millones de estadounidenses apoyan una política de fronteras abiertas y se oponen a la criminalización de los inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, el Partido Demócrata está prácticamente guardando silencio sobre los pasos de Trump para transformar la frontera entre los Estados Unidos y México en una red militarizada de campos de detención y para eviscerar el derecho de asilo. En cambio, los líderes demócratas están haciendo eco cada vez más de las conversaciones de Trump sobre una "crisis" en la frontera y se adaptan a su política de inmigración de extrema derecha. El candidato presidencial demócrata Bernie Sanders señaló recientemente en un evento de campaña en Iowa, su oposición a las fronteras abiertas y advertir que tal política abriría las compuertas a los extranjeros empobrecidos, haciéndose eco de los esfuerzos de Trump para enfrentar a la clase trabajadora estadounidense con sus hermanos y hermanas del mundo.

(Publicado originalmente en inglés el 20 de abril de 2019)