Gobierno alemán defiende a profesor ultraderechista, Jörg Baberowski

por Johannes Stern
7 junio 2019

En una declaración oficial, el Gobierno alemán respaldó al profesor de extrema derecha de la Universidad de Humboldt, Jörg Baberowski, y su colega Herfried Münkler.

En una declaración sobre el 70 aniversario de la "Ley Básica" (como se denomina la constitución posterior a la Segunda Guerra Mundial de Alemania) que se publicó en el sitio web oficial del Ministerio Federal de Educación e Investigación y que apareció en varios periódicos, la ministra de Ciencia, Anja Karliczek (Unión Demócrata Cristiana, CDU, todas las siglas en alemán), escribe: “En Alemania, la libertad de erudición es un derecho fundamental. Va de la mano con la libertad de expresión [...] Esto también incluye la imposición de otras opiniones. Opiniones como las del profesor Münkler y el profesor Baberowski de Berlín [...] que fueron atacados".

Las "opiniones" de los profesores, que ahora deben considerarse "razonables" según el Gobierno federal, son bien conocidas. Tras la muerte de su modelo a seguir, Ernst Nolte, Baberowski, profesor de historia de Europa del Este en la Universidad Humboldt, es el apologista nazi más conocido entre los historiadores alemanes.

"Hitler no era un psicópata, no era cruel. No quería hablar sobre el exterminio de los judíos en su mesa", declaró en 2014 en el principal semanario de Alemania, Der Spiegel. Sus escritos "académicos" también están marcados por una trivialización del nazismo y los crímenes del Tercer Reich.

Mientras tanto, un libro exitoso en ventas ha revelado que la historia revisionista de Baberowski va de la mano con la agenda de extrema derecha que avanza políticamente. El libro de los autores de Die Zeit, Christian Fuchs y Paul Middelhoff, "La red de la nueva derecha", identifica a Baberowski como el iniciador de un grupo de discusión de derecha, que incluye, además al racista socialdemócrata Thilo Sarrazin, a periodistas ultraderechistas como Dieter Stein (Junge Freiheit), Karlheinz Weißmann (Cato) y Frank Böckelmann (tumult).

El libro explica: "Del círculo de Baberowski y sus compañeros de campaña" también surgió "la idea de la 'Declaración conjunta de 2018'", que ataca a la supuesta "inmigración masiva ilegal" y se solidariza con las manifestaciones xenófobas.

Münkler también, luego de su retiro, se mueve cada vez más abiertamente en círculos de extrema derecha. A principios de año, dio un discurso por invitación del entonces ministro de Defensa del Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), de extrema derecha, Mario Kusanek, en la "Conferencia de Política de Seguridad de Año Nuevo" en Austria.

No es de extrañar que el socialdemócrata Münkler sea considerado una figura importante entre los militaristas de derecha. En su libro, "Macht in der Mitte" ("El poder en el medio"), exige que Alemania, como líder del núcleo europeo, debe desempeñar el papel de un "encargado de tareas" en el continente. En numerosos artículos y entrevistas, elogia a los drones de combate y al gas venenoso como "armas humanas" y se queja de que los jóvenes en las "sociedades postheroicas" de Occidente ya no están dispuestos a sacrificar sus vidas en las guerras imperialistas.

Si bien esas "opiniones", la trivialización de Hitler y el apoyo al retorno del militarismo alemán, están protegidas por la Constitución, según el Gobierno, la crítica de estas opiniones aparentemente no lo está. "Las discusiones controvertidas deben ser posibles en todas partes, pero ciertamente en el lugar donde la confrontación entre los pros y los contras tiene su hogar, en las universidades", escribe Karliczek. "Sin embargo, el requisito previo es que las discusiones y los interlocutores conduzcan su discurso sobre la base del orden constitucional democrático liberal".

La parcialidad abierta del Gobierno a favor de Münkler y Baberowski confirma las advertencias de la Sozialistische Gleichheitspartei (Partido Socialista por la Igualdad, SGP) y el World Socialist Web Site. Bajo las condiciones de la crisis más profunda del capitalismo desde la década de 1930, la preparación de nuevas guerras y los crecientes conflictos entre las principales potencias, la clase dominante está regresando agresivamente a sus antiguas tradiciones autoritarias y fascistas, la política del militarismo, impulsando el poder del Estado dentro del país y en el extranjero, y está llevando a cabo una política de devastación social contra la resistencia de la población.

Baberowski ha exigido durante mucho tiempo que los estudiantes que critican su agitación y propaganda de la derecha sean expulsados de la universidad y amordazados. A principios de 2017, presentó una demanda contra la AStA de Bremen (sindicato de estudiantes) porque había protestado contra sus posiciones extremistas de derecha.

La política del Partido Socialdemócrata (SPD) y presidenta de la Universidad de Humboldt (HU), Sabine Kunst, ya había respaldado a Baberowski en ese momento. Después de su derrota en el tribunal, en un comunicado de la administración de la universidad, ella amenazó con que ya no tolerarían las críticas al "erudito destacado" de Baberowski y otros profesores de HU, y advirtió que los críticos posiblemente serían procesados. El verano pasado, a instancias de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Kunst demandó al cuerpo estudiantil de HU para obligarlo a publicar listas completas de estudiantes políticamente activos.

La ofensiva actual también se está llevando a cabo en estrecha cooperación con la extrema derecha. En mayo del año pasado, el grupo parlamentario de la AfD en el Bundestag (parlamento federal) formuló una pregunta al Gobierno condenando las críticas de los estudiantes a Münkler y Baberowski y pidiendo al Gobierno "proteger la libertad de erudición [que está en peligro] por la corrección política".

Lo que impulsa a la AfD, un partido que llama al nazismo simplemente "mierda de pájaro en más de 1.000 años de exitosa historia alemana" y que pide un "giro de 180 grados en la política conmemorativa", está claro. Los diputados parlamentarios de la AfD, como Marc Jongen y su presidente, Alexander Gauland, se refieren regularmente a Münkler y Baberowski en sus discursos fascistizantes en el Bundestag para relativizar los crímenes del imperialismo alemán y recabar apoyo para una política exterior más agresiva y una política de gran potencia.

El número actual de la revista política de derecha Cicero se centra en la defensa de Münkler y Baberowski, que también se coordinó estrechamente con los partidos gubernamentales.

En un artículo titulado "La erudición como una cuestión de carácter", el político del SPD Mathias Brodkorb defiende a Baberowski en nombre de la "libertad académica". Las mentiras "reductio ad Hitlerum", la "forma típica alemana de difamación moralizante", contra sus enemigos, se filtran "por todas las grietas", se queja.

Se necesita la depravación intelectual de un socialdemócrata alemán para utilizar argumentos completamente equivocados en latín con el único propósito de defender a un profesor de extrema derecha. Baberowski no está siendo "difamado" por una asociación falsa en relación con Hitler. Está siendo criticado por trivializarlo a él y los crímenes de los nazis.

El respaldo de toda la élite política para Münkler y Baberowski los alienta a hacer declaraciones cada vez más agresivas. Hablando con Cicero, Münkler primero cuenta la mentira de que los "trotskistas" amenazaron con ponerlo contra el muro durante las "revueltas universitarias" a fines de los años sesenta, solo entonces para pronunciarse a favor de la violencia contra los opositores políticos: No, respondió, "antes de eso pondré una bala en tu cabeza".

Baberowski, quien también amenaza a sus propios estudiantes y colegas que lo critican, está haciendo afirmaciones cada vez más inflamatorias. El vicepresidente del SGP, Christoph Vandreier, presentó recientemente su libro ¿Por qué están de vuelta?, que describe el caso de Baberowski y muestra cómo el auge de la AfD fue preparado ideológica y políticamente por los profesores, los medios de comunicación y los partidos políticos establecidos, en la biblioteca Heinrich Böll de Berlín. En respuesta, Baberowski publicó la siguiente entrada en su página de Facebook:

“La Biblioteca Central de Berlín en Greifswalder Strasse permite que violentos extremistas de izquierda, que están siendo monitoreados por el servicio de inteligencia alemán, aparezcan frente a una audiencia y difundan el odio. Vandreier es un psicópata particularmente malicioso. Uno podría haberlo sabido. ¿O se invita a tales fascistas a dar una conferencia, porque se aprecia la suciedad que difunden?”.

Dichas declaraciones difamatorias, al estilo de la AfD, dejan en claro las fuerzas de extrema derecha que defiende el Gobierno alemán y con qué métodos funciona para reprimir la creciente oposición política entre los trabajadores y los jóvenes. Si hay alguien que "propaga el odio y la suciedad", revitaliza el fascismo y ataca el derecho fundamental a la libertad de expresión y actúa contra los disidentes con la violencia estatal, es la clase dominante.

El SGP se menciona en el informe del servicio secreto actual como un "objeto de vigilancia" por el "crimen" exclusivo de promover públicamente un programa socialista que, según el servicio secreto, está dirigido "contra lo existente, generalizado como un Estado y orden social 'capitalistas', contra la UE, contra el supuesto nacionalismo, el imperialismo y el militarismo".

El SGP ha presentado una demanda contra el servicio secreto y llama a todos aquellos que defienden los derechos democráticos y se oponen al retorno del militarismo y el fascismo a apoyarlo en su demanda contra la Oficina de Protección de la Constitución, como se llama el servicio secreto de Alemania.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 6 de junio de 2019)