Protestas en Puerto Rico tras revelación de mensajes del gobernador sobre conspiración para saquear la isla

por Julio Patron
19 julio 2019

Estallaron protestas masivas por toda la isla de Puerto Rico exigiendo la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló después de que se filtraran 889 páginas de mensajes de texto del celular del gobernador por medio del Centro de Periodismo Investigativo. 

Vista aérea de protestas en San Juan (fuente: Twitter @m_illustr)

Los policías antimotines han estado disparando gases lacrimógenos, gases pimienta y balas de goma contra los miles de manifestantes en las afueras de la mansión del gobernador Ricardo Rosselló, la Fortaleza, y por todo San Juan, según se intensifica el malestar público. 

Los mensajes filtrados del grupo de mensajes del gobernador confirmaron gráficamente lo que todos en la isla ya saben: que el Gobierno de Rosselló conspiró para minimizar la cifra de muertos por el huracán María en setiembre de 2017, y utilizaron la catástrofe para imponer privatizaciones y austeridad planeadas desde hace mucho para beneficiar a Wall Street a expensas de la clase obrera. 

La policía dispara gases lacrimógenos contra los manifestantes el martes en la noche (fuente: Facebook John Garcia)

En un intercambio con Sobrino Vega, el exdirector fiscal de la isla y exrepresentante de Rosselló ante la Junta de Supervisión Fiscal, Rosselló preguntó sobre el presupuesto para los patólogos forenses. Vega respondió con un chiste sobre la montaña de cuerpos apilada en la morgue como resultado del huracán María, escribiendo, “Ahora que estamos en el tema, ¿no tenemos algún cadáver para alimentar a nuestros cuervos?”. 

Además de la corrupción explícita, los intercambios son notables por su vulgaridad y carácter violento. En otra conversación con Vega, ambos bromean sobre dispararle a la alcaldesa de San Juan, Yulin Cruz. “Se me hace agua la boca dispararle”. 

“Me estarías haciendo un gran favor”, respondió el gobernador Rosselló. 

En un momento, el gobernador escribe que Yulín Cruz necesita dejar “de tomar sus medicamentos” para poder postularse en su contra. “Es eso o es tremenda HP”, añadió. 

En otros intercambios, se muestra que Ramón Rosario, secretario de relaciones públicas, le envía la foto de una protesta organizada por la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER) en frente de la oficina de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), una utilidad pública amenazada con ser privatizada tras el huracán. 

En un mensaje, Sobrino dice, “destruyámoslos”, a lo que responde el representante del Gobierno ante la Junta de Supervisión Fiscal, “un edificio menos que tendremos que cerrar. Gracias Utier”. 

Los mensajes están repletos de declaraciones infantiles y profanas, e incluso gansteriles. Casi todos los involucrados en las conversaciones —el secretario de Estado, Luis G. Rivera Marín, el director fiscal, Christian Sobrino, Miranda y otros— han renunciado o han sido despedidos, con la excepción de Rosselló. 

Casi imperturbable por la exposición del odio de su Gobierno hacia la población, Rosselló se ha rehusado públicamente a dimitir, señalando, “Yo no he cometido acto ilegal y no he cometido acto de corrupción y estoy claro en eso. Yo cometí unos actos impropios”. Algunos medios incluso están reportando que planea postularse para una reelección en 2020. 

La respuesta de los trabajadores, jóvenes y otras secciones de la población ha sido intransigente. Las revelaciones desencadenaron inmediatamente protestas por toda la isla y en ciudades de EUA continental, como Miami, Chicago y Washington D.C., las cuales son el hogar de millones de puertorriqueños que han emigrado de la isla durante la última década para escapar de la inmensa pobreza. 

Los manifestantes en todas partes cantaron la consigna, “¡Ricky renuncia y llévate a la Junta!” y ¡Somos más! ¡No tenemos miedo!”, cuando marchaban por las calles. 

Una sección de las protestas en Nueva York (fuente: Twitter @Jolito_21)

Artistas puertorriqueños como Benito Ocasio (Bad Bunny), Residente y Ricky Martin —a quien Rosselló atacó en sus comentarios homofóbicos— dijeron que planeaban unirse a las protestas. “Salgan pa’ la calle”, declaró Bad Bunny. “El sistema por años nos ha enseñado a quedarnos callados. Nos han enseñado que el que sale a la calle es loco o un revoltoso”. 

Varios jugadores de la Liga Mayor de Beisbol con orígenes puertorriqueños, incluyendo el administrador de los Boston Red Sox, el campocorto de los Houston Astros, Carlos Correa, y el jugador retirado Carlos Beltrán, urgieron a los manifestantes a seguir sus protestas hasta que Rosselló renuncie. 

Mientras que los mensajes de texto ciertamente provocaron las protestas recientes, las tensiones sociales en la isla se han estado acercando desde hace mucho hasta un punto de ebullición. Las medidas profundas de austeridad implementadas tras el derrumbe financiero de 2008 crearon condiciones económicas y sociales devastadoras. Millones han sufrido de pobreza y desempleo, mientras que la educación y los otros servicios sociales han sido arruinados, las pensiones y salarios de los trabajadores han sido brutalmente atacados. 

Particularmente el Gobierno de Obama desempeñó un papel decisivo en sofocar financieramente a la clase obrera puertorriqueña con la Ley Promesa, la cual creó la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico, virtualmente una dictadura de los bancos. 

La erosión sistemática de la infraestructura popular dejó a la población vulnerable al huracán María en 2017, destruyendo gran parte del territorio estadounidense, matando a miles de personas. Debido a la falta de preparación para desastres, la isla sufrió un apagón de once meses, algo sin precedentes en la historia moderna estadounidense. La clase obrera sufrió el golpe más fuerte. Sin acceso a los bienes y servicios básicos, como la salud, el tratamiento del agua, el transporte, comunicaciones, educación y empleo, miles murieron innecesariamente. 

La verdadera tasa de muertes, según un estudio de la Universidad de Harvard, estuvo más cerca de 5.000, casi 80 veces la tasa oficial de 64 admitida por Rosselló y el Gobierno de Trump. Después del estudio de 2018, el Gobierno cambió su cifra a 2.975.

El Gobierno de Rosselló, de la mano de la Administración de Trump y el Partido Demócrata, aprovechó la oportunidad para implementar planes antiguos que incluían privatizaciones amplias, el cierre de docenas de escuelas, el saqueo de pensiones y otras medidas brutales de austeridad. 

El escándalo de los mensajes de texto se produce pocos días después de que se arrestar a la secretaria de Educación, Julia Keleher, y otros oficiales del Gobierno en una investigación del FBI. Los oficiales están siendo acusaos de lavar $15,5 millones de dinero federal entre 2017 y 2019. Keleher fue responsable de cerrar 263 escuelas públicas —20 por ciento de las escuelas públicas de la isla— y reemplazarlas con escuelas autónomas o concertadas, las cuales eran ilegales hasta 2018. 

Esto provocó huelgas y protestas de masas de maestros, padres y estudiantes contra Keleher, quien tiene lazos estrechos con la secretaria de educación de Trump, Betsy DeVos. Keleher se refirió al sistema educativo como un “laboratorio” para poner a prueba el modelo de DeVos para promover los cupones para escuelas públicas y las escuelas concertadas, mientras cierra el 20 por ciento de las escuelas públicas de la isla y despide a 5.000 maestros. 

Días antes de la filtración de los mensajes, se anunció que el “plan de reestructuración de la deuda” de $124 mil millones se encuentra en sus etapas finales. Este plan, diseñado para extraer la mayor cantidad de dinero posible de la clase obrera, pone en la mira el ya saqueado sistema de pensiones, recortando 39 por ciento el pago a los jubilados. Los empleados actuales serán pasados a un plan privado de seguros. Sin embargo, esta propuesta no va lo suficientemente lejos para los deudores de la isla, quienes están preparados para desafiar el plan en las cortes y exigir medidas mayores. 

Los demócratas en Estados Unidos en la isla están intentando limitar las protestas a llamados por la renuncia de Rosselló y “acabar la corrupción”. Sin embargo, toda la élite política y empresarial es responsable del saqueo sistemático de activos públicos de Puerto Rico. De hecho, le predecesor de Rosselló contrató al exjuez federal Steven Rhodes, quien presidió la reestructuración del impago de la ciudad de Detroit bajo Obama en 2013 y la evisceración de las pensiones y la privatización de activos públicos. 

El grupo de mensajes de Rosselló revela el odio a la clase obrera compartido por cada sección de la élite corporativa y financiera y sus sirvientes políticos. 

(Artículo publicado originalmente en inglés el 19 de julio de 2019)