Juez rechaza denuncia del Comité Nacional Demócrata

Corte federal expone falsedad de conspiración del Partido Demócrata contra Assange y WikiLeaks

por Eric London
2 agosto 2019

En un fallo publicado el martes por la noche, el juez federal John Koeltl de la corte distrital del Distrito Sur de Nueva York, dio un golpe devastador a la conspiración encabezada por Estados Unidos contra el fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

En su fallo, el juez Koeltl, quien fue nominado por Bill Clinton y trabajó como fiscal especial asistente en la Fiscalía Especial de Watergate, desestimó sin posibilidad de volver a presentar una denuncia civil presentada en abril de 2018 por el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés), que acusa a WikiLeaks de ser civilmente culpable de conspirar con el Gobierno ruso por robar los correos electrónicos y datos del DNC y filtrarlos al público.

Jennifer Robinson, la abogada principal de Assange, y otros abogados de WikiLeaks, aplaudieron el fallo como “una victoria importante para la libre expresión”.

La decisión expone al Partido Demócrata en una conspiración propia para atacar la libertad de expresión y encubrir los crímenes del imperialismo estadounidense, así como como las actividades corruptas de ambos partidos de Wall Street. El juez Koeltl señaló:

Si WikiLeaks pudiera ser considerado responsable de publicar documentos sobre las estrategias políticas, financieras y de abordaje a votantes simplemente porque DNC los llama “secretos” y secretos comerciales, entonces aplicaría para cualquier diario y otros medios de prensa. Pero eso elevaría inaceptablemente un interés puramente privado de privacidad por encima de la protección en la Primera Enmienda de la publicación de cuestiones del máximo interés público. Las comunicaciones internas publicadas del DNC permitieron al electorado estadounidense ver detrás de la cortina de uno de los dos principales partidos estadounidenses durante una elección presidencial. Este tipo de información es plenamente sujeto a la máxima protección que ofrece la Primera Enmienda.

El fallo expuso la ilegalidad de la conspiración del Gobierno estadounidense, respaldada por los Gobiernos de Reino Unido, Ecuador, Australia, Suecia y todos los grupos de poder y mediáticos corporativos, para extraditar a Assange a EUA, donde se enfrenta a una sentencia de 175 años de prisión federal bajo cargos que incluyen espionaje.

El denunciante en el caso civil, el Partido Demócrata, también ha servido como el principal perseguidor de Assange dentro del aparato estatal por más de una década. Durante el Gobierno de Obama, los oficiales demócratas del Departamento de Justicia, así como los funcionarios demócratas que continuaron en sus cargos bajo el Gobierno de Trump, prepararon el caso en su contra.

La desestimación de la denuncia civil expone conflictos de interés masivos y que no han sido reportados, así como una conducta fiscal impropia y abuso criminal del proceso legal, por parte de todos los involucrados. El enjuiciamiento criminal de Assange no tiene ninguna relación con los hechos y busca, en cambio, castigarlo por decir la verdad sobre los crímenes de guerra perpetrados por el imperialismo estadounidense y sus aliados.

El juez calificó a WikiLeaks como una “organización internacional de noticias” y dijo que Assange es un “editor”, exponiendo las mentiras de la prensa corporativa de que Assange no califica para las protecciones de libre expresión. El juez Koeltl continuó: “En New York Times Co. vs. Estados Unidos, el caso simbólico de los ‘Papeles del Pentágono’, la Corte Suprema defendió el derecho de la prensa para publicar información de interés público obtenida de documentos robados por un tercero”.

Como una cuestión legal, al conceder la moción de WikiLeaks de descartar la denuncia, la corte ha fallado que el Comité Nacional Demócrata no presentó una acusación “factualmente plausible”. En la etapa de mociones para desestimar un caso, el juez tiene requerido aceptar todos los presuntos hechos del denunciante como si fueran verdad. En este caso, el juez sentenció que, incluso si todos los supuestos hechos presentados por el DNC fueran verdaderos, nadie podría “extraer la inferencia razonable de que la defensa es culpable de la presunta mala conducta”.

Yendo un paso más lejos, el juez llamó los argumentos del DNC “deshilachados”, añadiendo: “En ningún momento presenta el DNC hechos” que demuestran que Assange o WikiLeaks “participó en el robo de información del DNC”.

El juez Koeltl dijo que el argumento del DNC de que Assange y WikiLeaks “conspiraron con la Federación Rusa para robar y diseminar los materiales del DNC” está “completamente divorciado de los hechos”. El juez además falló que la corte “no está obligada a aceptar las acusaciones en la conclusión que presentan como hechos”.

El juez desmanteló el argumento del DNC de que WikiLeaks es culpable por asociación alguna con Rusia, describiendo la presunta conexión entre Assange y el Gobierno ruso como “irrelevante” porque “una persona tiene el derecho a publicar documentos robados que un editor le solicitó a una fuente con tal de que el editor no haya participado en el robo”.

El juez Koeltl también rechazó la afirmación del DNC “de que WikiLeaks puede ser considerada culpable del robo de los documentos robados como una coconspiradora tras los hechos”. Describiendo el argumento como “nada persuasivo”, el juez escribió que “evisceraría” las protecciones constitucionales: “Tal norma convertiría a cualquier periodista que publique un artículo basado en información robada como un coconspirador en un robo”.

En su denuncia de abril de 2018, el DNC avanzó una serie de acusaciones que han sido expuestas como mentiras descaradas, incluyendo que Assange, Trump y Rusia “socavaron y distorsionaron la habilidad del DNC para comunicar los valores y las visiones del partido al electorado estadounidense”.

La denuncia también alega: “Los servicios de inteligencia rusos luego diseminaron los materiales confidenciales robados por medio del Operador #1 de la GRU, así como por WikiLeaks y Assange, quienes estaban apoyando activamente la Campaña de Trump y Trump Associates cuando publicaron y revelaron la información al público estadounidense en un momento y de una manera que servía sus objetivos comunes”.

Cuando el DNC presentó su denuncia, el New York Times escribió que el documento depende de “hechos conocidos públicamente” e “información que ha sido revelada en reportes noticieros y juicios subsecuentes”. La denuncia “se produce en medio de un aumento en el monitoreo del Sr. Trump, sus asociados y sus interacciones con Rusia”, escribió el Times .

La denuncia infundada del DNC citó al New York Times ocho veces como “prueba” de los lazos entre Assange y WikiLeaks con Rusia, incluyendo artículos de los reporteros del Times Andre Kramer, Michael Gordon, Niraj Chokshi, Sharon LaFraniere, K.K. Rebecca Lai, Eric Lichtblau, Noah Weiland, Alicia Parlapiano y Ashley Parker, así como un artículo del 26 de julio de 2016 de Charlie Savage, intitulado, “El enemigo manifiesto de Clinton, Assange, sincronizó la publicación de correos electrónicos con la Convención Demócrata”.

El primero de estos artículos fue publicado pocas semanas después de que el New York Times contratara a James Bennet como editor de las páginas editoriales en marzo de 2016. El hermano de James Bennet, Michael Bennet, es un candidato presidencia, un senador de Colorado y expresidente del Comité de la Campaña Demócrata para el Senado del DNC. En 2018, Bennet, firmó una carta al vicepresidente Mike Pence señalando que estaba “extremadamente preocupado” de que Ecuador no ha cancelado su asilo por Assange, quien se encontraba atrapado en la embajada ecuatoriana de Londres.

“Es imperativo”, indica la carta, “que presentes las inquietudes de Estados Unidos con el presidente [ecuatoriano Lenín] Moreno sobre el continuo apoyo de Ecuador al Sr. Assange en un tiempo en que WikiLeaks sigue sus esfuerzos para socavar los procesos democráticos globalmente”.

En abril de 2019, después de que la Administración de Trump anunciara los cargos contra Assange, la junta editorial del New York Times, bajo la dirección de James Bennet, escribió: “El Gobierno ha comenzado bien al presentar cargos contra el Sr. Assange con un crimen indisputable”: Dos semanas después, Michael Bennet anunció su candidatura presidencial y desde entonces ha contado con una cobertura favorable en las páginas editoriales del Times .

El miércoles, el Times publicó un artículo breve, de seis párrafos en la página 25, bajo el titular, “Denuncia del DNC contra elección es desestimada”. En su edición en línea, el Times destacó prominentemente un enlace a su página especial sobre el Reporte de Mueller, la cual está basada en las mismas mentiras deshilachadas e instigadas por el DNC que el juez Koeltl desestimó en la corte federal.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 31 de julio de 2019)