Huelguistas de AT&T demuestran su poder, pero se enfrentan a una pandilla sindical

por Samuel Davidson y Patrick Martin
28 agosto 2019

Años de ira acumulada con AT&T se desbordaron este fin de semana cuando 22.000 trabajadores en nueve estados del sur se declararon en huelga contra el gigante de las telecomunicaciones. Pero los funcionarios del sindicato Communications Workers of America (CWA) se están preparando para suspender la poderosa huelga tan pronto acepte la compañía iniciar nuevas negociaciones, sin un nuevo contrato o incluso una oferta para satisfacer las demandas de los trabajadores sobre empleos, estándares de vida y las condiciones de trabajo.

Los trabajadores de AT&T en Georgia, Florida, Alabama, Kentucky, Luisiana, Mississippi, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee abandonaron el trabajo el viernes a la medianoche uniéndose a los trabajadores de AT&T del sur de Florida que se declararon en huelga el jueves por la mañana. El lunes, los trabajadores establecieron piquetes en ubicaciones de AT&T en toda la región y expresaron su enojo con la compañía y su determinación a defender sus trabajos y estándares de vida.

Los trabajadores de lo que actualmente se llama AT&T Southeast (sureste), una vez Bell South, han estado trabajando sin contrato desde el 3 de agosto, cuando expiró su acuerdo anterior. La base votó en más del 95 por ciento a favor de una huelga, pero el CWA ordenó a sus miembros a que siguieran trabajando hasta que el paro el jueves aparentemente los obligó a convocarla.

Piquete frente a la sede de Miami

La huelga ha sido provocada por un asalto salvaje y continuo de AT&T contra los empleos y el nivel de vida de los trabajadores. La compañía ha reducido la fuerza laboral casi a la mitad, al tiempo que exige que los trabajadores restantes realicen el doble del trabajo, creando en el proceso condiciones inseguras en el trabajo.

Al mismo tiempo, AT&T ha estado recortando efectivamente los salarios a medida que la inflación se come los pequeños aumentos salariales otorgados, y los trabajadores se ven obligados a pagar contribuciones cada vez mayores para cubrir los costos de atención médica.

En las negociaciones actuales, AT&T exige facultades mayores para despedir a los trabajadores por asistencia y por no cumplir con las cuotas de producción. La compañía también está buscando un sistema donde se pueda llamar a los trabajadores en casi cualquier momento y con poco aviso; eliminando muchas reglas de trabajo y aptitudes de trabajo para técnicos; mayor monitoreo de los trabajadores en los centros de llamadas para aumentar su productividad y agravar las medidas disciplinarias. En las negociaciones actuales, la compañía no ofrece ningún aumento de sueldo mientras exige que los trabajadores paguen más por la atención médica.

Previo a la expiración del contrato, la dirección del CWA buscó garantizar que los trabajadores de AT&T Southeast estuvieran lo más aislados posible. En los últimos meses, los dirigentes del CWA han firmado contratos entreguistas que cubren a 14.000 trabajadores en las unidades de negociación AT&T Midwest (centro-medio) y AT&T Legacy. Esos trabajadores habían estado trabajando sin contrato por más de un año.

No está claro si la dirección nacional del CWA había aprobado la acción del jueves por parte de los trabajadores en el sur de Florida o no. Pero una vez que sucedió, claramente buscaron convocar a la huelga regional ponerse al frente de los trabajadores, y si es posible ponerle fin.

En un intento por contener la huelga, los funcionarios del CWA afirman que se trata de "prácticas laborales injustas", es decir, una negativa de AT&T a negociar, en lugar de oponerse a las draconianas demandas de AT&T y presionar a favor de aquellas planteadas por los trabajadores. Esto tiene dos propósitos.

En primer lugar, la CWA puede suspender la huelga en cualquier momento, simplemente alegando que la compañía ahora está negociando de buena fe. Puede que no haya una nueva oferta, ni mucho menos un contrato para que los trabajadores voten, pero el sindicato instruiría a los trabajadores a abandonar su arma principal, un paro laboral que está teniendo un grave impacto sobre la empresa.

En segundo lugar, al convocar la huelga por "prácticas laborales injustas", el CWA no tiene que hacer pública ninguna de sus demandas. El sindicato no quiere establecer expectativas entre sus miembros y busca hacer más fácil presentar las concesiones otorgadas a la compañía como una "victoria".

Los trabajadores han expresado en voz alta sus demandas de salarios más altos, seguro médico y beneficios de pensión asegurados, y el fin de la presión aplastante de las medidas disciplinarias arbitrarias y las demandas de niveles de productividad peligrosos.

David, un técnico de cables en Miami que ha trabajado en AT&T durante cinco años y medio, explicó: “Dependo de este trabajo para mantener a mi familia. El pago siempre es lo más importante para todos, pero para mí el seguro es más importante. Pueden darte aumentos salariales, un dólar aquí y allá, pero, por otro lado, cuando aumentan el precio del seguro, eso no nos ayuda. En el último contrato, obtuvimos un par de dólares, pero nuestro seguro subió $60, entonces, ¿qué es lo que realmente hace por nosotros?”.

Muchos trabajadores se quejaron de las largas horas que se vieron obligados a trabajar desde que la compañía cortó casi 1,000 empleos técnicos en el último año, alegando que no los necesitaban. Como John explicó: “Continuaron y despidieron a 165 técnicos en el estado de Florida que eran empleados con más de 24 años de servicio. Luego nos dicen que tenemos que venir los fines de semana y trabajar horas extras. Están tratando de apaciguar a Wall Street a expensas de los hombres y mujeres que han generado los ingresos de esta empresa".

David expresó, además: “Las horas son una locura. Tengo un hijo de seis años y otro de siete meses. Hay momentos en que voy a la casa de un cliente y estoy allí después de la medianoche. Y no hay licencia de paternidad aquí. Mi esposa pasó un mes y medio en el hospital porque mi hija nació temprano. Todo lo que tuve que sacar durante ese tiempo lo tuve que cubrir con un día de enfermedad o de vacaciones. No me pagaron por ello".

Mike, un técnico de servicio en Miami, le dijo a nuestro periodista: "Hay días en que no veo a mis hijos porque me voy tan temprano y llego a casa tan tarde".

Técnicos Mike y Tom fuera de la sede de AT&T en Miami

Alex, otro técnico de AT&T en Miami, dijo: “La administración de AT&T solo está pensando en sí misma. Simplemente le dieron un bono de $4 millones al hombre que negoció el acuerdo con Time Warner. Y para hacerlo, nos están despidiendo, y el resto quedan atrapados haciendo todo el trabajo extra".

Tom, un técnico de planta externo en Miami, dijo: “Somos personas trabajadoras. Algunos de nosotros arriesgamos nuestras vidas todos los días por esta compañía y ahora están tratando de reducir nuestros beneficios y también están despidiendo a mucha gente. Están tratando de dar el trabajo de algunos de los técnicos a contratistas externos. En lugar de tener empleados internos, están tratando de utilizar contratistas para no pagar beneficios".

En la línea de piquete en Nashville, Tennessee, los trabajadores dijeron que los funcionarios sindicales les habían dicho que no podían discutir otros asuntos porque la huelga se debía a prácticas laborales injustas. Pero varios hablaron con el World Socialist Web Site sobre la profunda división de clase entre los trabajadores de base, luchando por sobrevivir día a día, y la élite corporativa.

Jessica ha trabajado para AT&T durante 15 años y dijo: "Ni siquiera podemos llevarlos a la mesa de negociaciones para que trabajen con nosotros". Agregó que la razón por la cual la empresa no negociará es "porque todo el dinero va a arriba”. El último aumento fue el año pasado por esta época y solo fue un aumento del “costo de vida” del dos por ciento, dijo.

Jennifer cumplió 27 años trabajando para AT&T el lunes, y su madre trabajó en AT&T antes que ella. Cuando se le preguntó por qué pensaba que AT&T no negociaría, Jennifer dijo: "Tal como dijo mi compañera de trabajo, quieren mantener todo dentro de la empresa en la parte superior en lugar de que vaya a los empleados de primera línea".

Jennifer, Jessica y Renee en Nashville

Renee es otra empleada de AT&T de segunda generación, con 20 años en la compañía, siguiendo a su madre, que hizo huelga en 1983. “Mi madre participó en la huelga del '83 y recuerdo lo malas que fueron esas tres semanas, teniendo que tener cajas de comida y tener que vivir de poco o nada, y eso fue en los años 80”, recordó Renee.

En 2011, el CWA aplicó el mismo juego de "prácticas laborales injustas" en Verizon. Después de dos semanas en huelga, el CWA ordenó que sus miembros volvieran a trabajar sin contrato. Los trabajadores tuvieron que trabajar casi un año sin contrato y se vieron obligados a aceptar un acuerdo con concesiones y recortes de empleos. Durante ese tiempo, Verizon aterrorizó a la fuerza laboral, incluido el despido de docenas de trabajadores por supuestas violaciones de la línea de piquete. Muchos nunca recuperaron sus trabajos.

Ocho años después, sin embargo, existe un gran nerviosismo en la élite gobernante de los EUA y entre sus servidores en la jerarquía sindical sobre si los sindicatos pueden seguir controlando al gigante dormido que es la clase trabajadora estadounidense. Están muy pendientes de la fecha límite inminente del 14 de septiembre para los contratos nacionales de los trabajadores automotores con GM, Ford y Fiat-Chrysler, los votos abrumadoramente a favor de hacer huelga entre los más de 150.000 trabajadores de tiendas minoristas y trabajadores de la salud de Kaiser Permanente en la costa oeste, así como las tensiones hirvientes en docenas de distritos escolares a medida que se acerca el nuevo año escolar.

Por esa razón, los medios nacionales han minimizado la huelga de AT&T. Las cadenas de televisión y los principales diarios, como el New York Times y el Washington Post, la han ignorado en gran medida. Esto no es un descuido. Tanto el Times como el Post buscan retratar a la clase trabajadora en general y a los trabajadores sureños en particular como atrasados, racistas y chovinistas. Las líneas de piquete de AT&T, con trabajadores de todo color de piel, género y origen nacional, libran una lucha unida, poniendo en ridículo tales mentiras.

El CWA llevó el lunes al candidato presidencial demócrata Bernie Sanders a visitar piquetes en Louisville, Kentucky, para ayudar a proporcionar cobertura política a los preparativos de los líderes sindicales para suspender la huelga. Sanders declaró su solidaridad con los trabajadores, atacó a los ejecutivos de AT&T por su codicia y se hizo eco de las denuncias nacionalistas de CWA contra AT&T por transferir centros de llamadas a otros países. Luego continuó diciendo: "Pido a la gerencia de AT&T que regrese a la mesa de negociaciones y negocie de buena fe con sus empleados".

Sanders desempeñó un papel similar durante la huelga de Verizon en 2016. Durante las primarias electorales, el CWA respaldó a Sanders, quien apareció en algunas de sus manifestaciones para proporcionar a los dirigentes sindicales una cobertura izquierdista mientras trabajaban para aislar y traicionar la huelga.

A principios de este año, Sanders respaldó públicamente a los huelguistas de Wabtec en Erie, Pensilvania, dando cobertura política al sindicato de trabajadores del sindicato United Electrical mientras vendían la lucha. El UE le recompensó a Sanders el lunes, cuando el sindicato nacional, reunido en una convención en Pittsburgh, respaldó su campaña para la nominación presidencial demócrata.

Mientras tanto, el CWA está controlando enérgicamente las páginas de redes sociales vinculadas al sindicato, lo que genera quejas de los trabajadores sobre la eliminación de comentarios críticos y otras formas de censura. Entre las quejas que surgieron a pesar de esta "curaduría" se encontraron informes de que 900 trabajadores fueron despedidos en Greensboro, Carolina del Norte, pero excluyendo a todos los representantes sindicales ("Imagínese eso", señaló sarcásticamente la imagen).

También hay mensajes de solidaridad de trabajadores de AT&T y miembros del CWA en otras partes de los Estados Unidos fuera de los nueve estados afectados por la huelga. "Los técnicos en SoCal 9400 están con usted, deberíamos ser los siguientes debido a todos los despidos y promesas incumplidas", escribió un trabajador.

Un trabajador advirtió que la huelga sobre prácticas laborales injustas no duraría una semana. "El sindicato no tiene poder", dijo. "AT&T posee el CWA".

Y un trabajador retirado señaló que los demócratas atacaron a los trabajadores tanto como a los republicanos. "No olvidemos que perdimos más con Obama", escribió. “Seguro familiar pagado por el empleador al 100%, de ortodoncia, seguro incapacidad a corto plazo y mucho más. Perdimos miles de dólares al año con Obama. Los salarios subieron por centavos".

Otro trabajador escribió sobre la visita de Sanders a la línea de piquete en Louisville: "Será la última vez que lo veas. Hizo lo mismo en 2016 para la huelga de Verizon. Caminamos el día antes de las primarias de Nueva York y después de las primarias, Bernie nunca más fue visto”.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 27 de agosto de 2019)