Cientos de miles de trabajadores automotores indios enfrentan despidos y recortes salariales

por Saman Gunadasa
21 septiembre 2019

Más de 365,000 empleos de la industria automotriz —350,000 fabricantes y distribuidores de autopartes y 15,000 en ensamblaje de vehículos— han sido destruidos en India desde abril en respuesta a la caída de las ventas. En agosto, la industria se desplomó por décimo mes consecutivo con las ventas de vehículos de pasajeros disminuyendo en un 30 por ciento y las ventas de automóviles en un 41 por ciento, la mayor diminución en dos décadas.

Algunos comentaristas predicen que cerca de medio millón de empleos se reducirán en los próximos meses. Este ataque es parte del creciente asalto global contra los trabajos, salarios y condiciones de los trabajadores automotrices en los Estados Unidos, Canadá, México, Europa y Asia.

La industria automotriz en India emplea a unos 37 millones de trabajadores directa e indirectamente. Los fabricantes incluyen compañías japonesas y coreanas (Maruti Suzuki, Honda, Toyota, Hyundai, Nissan y otras), fabricantes de automóviles estadounidenses y europeos (GM, Ford y Fiat) y fabricantes indios, como Tata Motors, M&M, Bajaj y Hero Motor Corporation.

La recesión ha impactado las principales áreas de fabricación de automóviles de la India (el cinturón automotriz Gurugram-Manesar-Bawal en el norte del estado de Haryana, Sriperumbudur, Oragadam y Maraimalai Nagar cerca de Chennai en el sur de Tamil Nadu y Pune en el oeste de Maharashtra) y los fabricantes de autopartes diseminados por toda la India. Cientos de trabajadores migrantes internos despedidos de estados indios empobrecidos, como Bihar, Jharkhand y Uttar Pradesh, que anteriormente trabajaban en la industria automotriz india, están regresando a sus pueblos y ciudades de origen.

* Maruti Suzuki, la empresa conjunta japonesa, ha reducido el 6 por ciento de su fuerza laboral temporal en Manesar y Gurgaon y declaró dos días en septiembre como "días sin producción". En julio, la producción se redujo en un 30 a 35 por ciento. En agosto, las ventas totales de la compañía (nacionales y exportaciones) cayeron a aproximadamente en 106,000 unidades, una caída de más del 32 por ciento de las 158,000 unidades que vendió en el mismo mes del año pasado.

En los últimos 12 meses, se estima que 50,000 trabajadores han perdido sus empleos en el cinturón industrial de Gurugram-Manesar-Bawal. Las 3,000 plantas de autopartes que abastecen a las grandes compañías automotrices de la región han reducido la producción en aproximadamente un 30 por ciento.

* Tamil Nadu representó el 45 por ciento de las exportaciones de vehículos de motor de la India y el 33 por ciento de la producción de autopartes en 2017-18. Se dice que la capital del estado, Chennai, conocida como el "Detroit de Asia", tiene la capacidad de fabricar un automóvil cada 20 segundos y un vehículo comercial en 90 segundos.

Si bien no hay estadísticas confiables sobre los despidos de la industria automotriz y los recortes de empleos en Tamil Nadu, el periódico H indú informa que más de 10,000 trabajadores han perdido sus empleos en los últimos meses. Ashok Leyland, el segundo mayor productor de vehículos comerciales de la India suspende la producción durante cinco a dieciocho días en sus cinco plantas, dos de las cuales están en Tamil Nadu.

En términos de ventas, el sector automotriz de India es el cuarto más grande del mundo y el más afectado por la desaceleración de la economía india. La industria tiene una participación aproximada del 50 por ciento del producto interno bruto del sector manufacturero de la India y del 7 por ciento del producto interno bruto total del país.

Una declaración reciente de la Sociedad de Fabricantes de Automóviles Indios (SIAM) culpó a la desaceleración de la economía de la India y los altos costos de propiedad, incluido el aumento de los impuestos a las carreteras y las normas de seguridad y las altas tasas de interés, por la caída de las ventas de vehículos y las concesiones exigidas por el gobierno.

El gobierno del primer ministro Narendra Modi está intentando desesperadamente detener las caídas en las tasas de crecimiento del producto interno bruto de la India mediante la reducción de las tasas de interés. El Banco de la Reserva de la India ha reducido la tasa de interés oficial cuatro veces este año, reduciéndola al 5.4 por ciento. El gobierno también ha indicado que intentará aumentar la demanda levantando la prohibición de que los departamentos gubernamentales compren autos nuevos.

Sin embargo, no hay reparación para las decenas de miles de trabajadores despedidos. Los trabajadores automotores contratados, que solo ganan entre 6,000 y 8,000 rupias ($US 86 - $US 115) por mes, enfrentan una situación grave, al igual que los trabajadores permanentes a medida que la crisis de la industria automotriz se profundiza.

Modi es consciente de que su gobierno está sentado en un volcán social y está alimentando el comunalismo hindú en un intento de desviar el sentimiento antigubernamental cada vez más profunda. El gobierno mantiene su bloqueo militar antidemocrático en la mayoría musulmana del estado de Jammu y Cachemira, y en el estado de Assam planea reunir a cientos de miles de personas al afirmar fraudulentamente que son "extranjeros" que toman empleos indios.

Los trabajadores automotores indios han comenzado a desafiar a sus empleadores de grandes empresas y están exigiendo salarios más altos y mejores condiciones de trabajo. En la zona económica especial de Oragadam, alrededor de 500 trabajadores de Motherson Automotive Technology and Engineering (MATE) lanzaron una acción indefinida el 26 de agosto demandando el reconocimiento de su sindicato recién formado.

El 18 de julio, más de 1,000 trabajadores automotores del cinturón industrial de Gurgaon-Manesar manifestaron exigiendo la libertad para los 13 trabajadores automotores que fueron encarcelados de por vida a través de un monstruoso montaje por el estado indio y la gerencia de Maruti Suzuki. Los 13 trabajadores, incluidos los 12 miembros del comité ejecutivo del recién formado Sindicato de Trabajadores de Maruti Suzuki, fueron condenados por falsos cargos de asesinato en 2017 porque se atrevieron a luchar contra las duras condiciones laborales de los trabajadores automotrices contratados.

Trabajadores de Maruti Suzuki protestan para exigir la libertad a sus colegas

El asalto a los trabajadores automotrices indios es parte del ataque global contra los trabajadores de la industria automotriz. Actualmente, más de 46,000 trabajadores de General Motors (GM) están en huelga en los Estados Unidos, luego de que 155,000 trabajadores automotores votaron abrumadoramente para combatir las condiciones impuestas por sus jefes corporativos de automóviles. La semana pasada en Corea del Sur, 8,000 trabajadores de GM sostuvieron una huelga de dos días contra un congelamiento de salarios y bonos.

Los sindicatos de automóviles indios están trabajando mano a mano con los jefes de automóviles para imponer las demandas de la empresa a los trabajadores.

Kuldeep Janghu, secretario general de la Unión Maruti Udyog Kamgar, controlada por la compañía y sancionada por el estado, por ejemplo, dijo a los medios que la gerencia de Maruti-Suzuki "debería dejar de contratar trabajadores temporales en lugar de enviar personal contractual, que ha estado empleado durante mucho tiempo, de vacaciones."

El presidente del Centro de Sindicatos Indios, A. Soundararajan, dijo a NewsClick que la gerencia podría "despedir a estos trabajadores ocasionales y contratados a gusto, porque los trabajadores ocasionales y contratados no tienen permitido sindicalizarse". En otras palabras, la federación sindical controlada el Partido Comunista Estalinista de India (Marxista) no tiene oposición a la intensificación de los ataques contra los trabajadores automotores y está aislando sistemáticamente los intentos de los trabajadores para combatir los ataques de la compañía.

Los trabajadores indios deben rechazar toda colaboración sindical con los jefes automotores y el gobierno y tomar la iniciativa de crear comités de fábrica de base para desarrollar un movimiento unificado nacional e internacional de trabajadores automotores. La defensa del empleo, un salario digno y condiciones de trabajo decentes para los trabajadores automotores indios está ligada a la lucha por su unidad con sus hermanos y hermanas de clase en las compañías automotrices de todo el mundo.

(Artículo publicado originalmente en inglés el 18 de septiembre de 2019)