Podemos acepta respaldar un gobierno socialdemócrata en España

por Alex Lantier
14 noviembre 2019

Ayer, el partido Podemos firmó un “preacuerdo” con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), comprometiéndose a apoyar al gobierno que el PSOE forme al final tras las elecciones del domingo.

El acuerdo es otro paso significativo en la revelación de los partidos pequeñoburgueses “postmarxistas” europeos como grupos reaccionarios y antiobreros. El aliado griego de Podemos, Syriza, asumió el poder en 2015 y al poco pisoteó sus promesas electorales de poner fin a la austeridad, imponer decenas de miles de millones de euros en recortes sociales. De manera semejante, Podemos y el PSOE están intentando presentar su acuerdo al público como un plan para un gobierno “progresista” y “democrático”. De hecho, Podemos está respaldando las políticas del PSOE de austeridad social y violenta represión policial en Cataluña.

En su acuerdo, firmado por el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y el presidente del gobierno en funciones, Pedro Sánchez, del PSOE, los dos partidos se comprometen: “El gobierno de España hará una prioridad de garantizar la paz social en Cataluña y la normalización de la vida política. Con este propósito, organizará el diálogo en Cataluña, buscando formulaciones que generen un entendimiento común y una reconciliación, siempre dentro del marco de la Constitución”.

El líder del partido Podemos, Pablo Iglesias, habla mientras el presidente del gobierno en funciones de España, Pedro Sánchez, observa después de firmar un acuerdo en el parlamento en Madrid, España, el jueves 12 de noviembre de 2019. (Foto AP/Paul White)

El acuerdo también compromete a Podemos con la austeridad, que el PSOE prometió imponer en una carta a la Unión Europea (UE) antes de las elecciones, prometiendo miles de millones de euros en nuevos recortes sociales. El acuerdo enfatiza los principios de “justicia fiscal y presupuestos equilibrados”.

Bajo los términos del acuerdo, Iglesias será el vicepresidente del consejo de ministros bajo un presidente del gobierno del PSOE en el gobierno que monte ahora el PSOE.

Después de firmar el acuerdo, Iglesias enfatizó que Podemos no haría absolutamente ninguna oposición al PSOE. “Sánchez sabe que podrá contar con nuestra plena lealtad”, declaró Iglesias. “Es hora de dejar atrás todas las críticas … y trabajar codo con codo en la tarea histórica e ilusionante que tenemos ante nosotros”. Afirmó que un gobierno dirigido por el PSOE y Podemos sería “la mejor vacuna contra la ultraderecha”.

La afirmación de Iglesias de que un gobierno del PSOE y Podemos pararía el ascenso del partido fascista y franquista Vox es un fraude político. Con esta alianza, Podemos no solo está respaldando la austeridad de la UE hacia la clase trabajadora, sino también apoyando la represión de Estado policial de protestas en Cataluña que está en el corazón de la propaganda de Vox. Esto le permite a Vox seguir creciendo dándoselas de defensor del pueblo español contra la austeridad del PSOE y Podemos, mientras también legitima los llamamientos de Vox a aplicar políticas de Estado policial.

Podemos y el PSOE no están combatiendo la tendencia al autoritarismo, sino organizándola. La política catalana del PSOE apoyada por Podemos tiene un carácter fascista. El PSOE primero respaldó la represión sangrienta del gobierno del Partido Popular (PP) al referéndum pacífico por la independencia catalana de octubre de 2017, mientras el PP apoyaba protestas anticatalanas donde los participantes cantaban el himno franquista fascista Cara al Sol. Después de llegar al poder el año pasado, el PSOE invitó a Vox a ayudar al poder judicial a procesar a los presos políticos catalanes.

El PSOE luego desencadenó su propia represión policial brutal el mes pasado en Cataluña a las protestas de masas contra las condenas de décadas pronunciadas en sus juicios. Los enfrentamientos dejaron a 700 manifestantes heridos, incluyendo a cuatro que perdieron un ojo por balas de goma de la policía. Cientos fueron arrestados.

Podemos no tiene ninguna ilusión respecto al carácter del PSOE o de su política catalana. Vio de primera mano la violenta represión infligida por la policía española y la policía regional catalana bajo las órdenes del PSOE a los manifestantes de Barcelona —a quienes Iglesias visitó durante los enfrentamientos, declarando su satisfacción de que “las relaciones institucionales entre las fuerzas policiales están funcionando”. Podemos es consciente de que el PSOE está aplicando una política de represión violenta en Cataluña que fortalece al partido fascista Vox, y apoya el PSOE sobre esta base.

Los intentos de algunos miembros de Podemos de seguir haciéndose pasar por críticos de “izquierda” del PSOE son absurdos y falsos. Miguel Urbán, de la facción pablista [por Michel Pablo] Anticapitalistas de Podemos aplaudió el acuerdo con el PSOE, pero añadió: “El alivio no debería hacernos bajar la guardia. Los riesgos a los que nos enfrentaremos cada día son: incorporar a los que vinieron a cambiarlo todo, el lavado de imagen de los que siempre buscan impedirlo, y darle [al PSOE] el monopolio de desafiar a la derecha”.

El PSOE ha sido el principal partido de gobierno de la burguesía española desde la Transición de 1978 del régimen fascista franquista al régimen parlamentario, que impone la austeridad de la UE y que participó en guerras, de Afganistán a Libia. El argumento de Urbán respecto a si la clase gobernante podría incorporar a Podemos mientras presta sus servicios a un gobierno capitalista con el PSOE es ridícula. Si el PSOE está escogiendo a Podemos como compañero de coalición, es porque Podemos ha mostrado que es una herramienta de confianza, favorable a la austeridad y la guerra, del imperialismo español.

El PSOE y Podemos están promocionando su acuerdo sobre una base enteramente fraudulenta. Un gobierno formado sobre esa base no solo no sería progresista ni democrático, sino que el acuerdo tampoco permite de hecho a los dos partidos formar un gobierno. El PSOE tiene 120 escaños y Podemos 35; en conjunto tienen 155, lo que está a 21 de los 176 que se necesitan para tener la mayoría en el Congreso de 350 escaños. El PSOE ahora está buscando más aliados para añadir a su “preacuerdo” de gobierno con Podemos, incluyendo a los partidos nacionalistas catalanes o vascos y el partido derechista Ciudadanos.

En realidad, este acuerdo es una maniobra de Podemos para atar a los trabajadores y los jóvenes al PSOE, y suprimir la oposición política al impulso de la burguesía hacia un gobierno de Estado policial. El objetivo de Podemos es desmoralizar a los trabajadores, permitir que Vox se las dé del único partido de oposición al PSOE, y así asegurar que nada de la política oficial aliente sin querer a los trabajadores a organizar una lucha contra el PSOE.

Esto también explica la extraordinaria velocidad con la que el PSOE y Podemos alcanzaron su acuerdo. España tuvo que volver a las urnas el domingo porque las conversaciones entre el PSOE y Podemos sobre formar un gobierno después de las elecciones de abril de 2019 se estiraron seis meses y al final se vinieron abajo. Ahora, sin embargo, les tomó solo algo más de un día llegar a un acuerdo para formar un gobierno —un acuerdo que estaba claramente preparado con mucha antelación.

“Seis meses y unas elecciones desperdiciadas, y ahora arreglan todo en menos de 48 horas”, se quejaban los estudiantes al diario El País, que es favorable al PSOE, en la Universidad Complutense de Madrid —donde muchos dirigentes de Podemos, incluso Iglesias, enseñaron como profesores de ciencia política. El País escribió en su editorial: “Si era posible firmar el acuerdo en solo unas pocas horas, ¿por qué desperdiciaron seis meses y convocaron nuevas elecciones? Los dos líderes (Sánchez e Iglesias) están obligados a dar explicaciones más coherentes que las que han ofrecido hasta ahora”.

De hecho, Sánchez e Iglesias no han dado explicaciones, dado que decir por qué las conversaciones entre Podemos y el PSOE fracasaron en septiembre revelaría los cálculos totalmente cínicos de Podemos.

El profesor Jaime Pastor de Anticapitalistas escribió un artículo explicando por qué Podemos tuvo que retirarse de las conversaciones con el PSOE. Enfatizó que los peligros planteados por Podemos si entraba en un gobierno del PSOE antes de la sentencia de octubre de 2019 a los presos políticos catalanes que los condenó a muchos años de cárcel. Escribió: “Era difícil pensar que Podemos podría haber desarrollado políticas de izquierdas desde dentro del gobierno y, por otro lado, por su silencio hubiera tenido que admitir que era cómplice de políticas derechistas en cuestiones económicas y sociales y las políticas represivas en Cataluña”.

Ahora, sin embargo, el PSOE ya ha encarcelado a los presos políticos catalanes en colaboración con Vox, y reprimió a los que protestaban contra ello, y Podemos aparentemente cree que no hay moros en la costa. Está entrando en un gobierno con el PSOE, esperando no ser visto como cómplice de las peores políticas sociales y económicas derechistas del PSOE y su represión de Estado policial en Cataluña.

Las cínicas maniobras mediocres de los elementos estalinistas y pablistas que conforman Podemos al final no convencerán a nadie. El acuerdo alcanzado entre Sánchez e Iglesias es una confirmación definitiva de que los profesores, periodistas y funcionarios del ejército pudientes que forman parte de Podemos son enemigos políticos decididos de la clase trabajadora.

(Publicado originalmente en inglés el 13 de noviembre de 2019)