Estados Unidos acusa a ciudadanos chinos de falsos cargos de piratería informática

por Jacob Crosse
25 julio 2020

En una escalada de la campaña bipartidista contra China, funcionarios del Departamento de Justicia de EE.UU. en Spokane, Washington, el martes desvelaron una acusación contra dos estudiantes de ingeniería, acusándolos de piratería informática para robar datos sobre la investigación de la vacuna COVID-19.

En la acusación de 11 páginas, los ciudadanos chinos Li Xiaoyu, de 34 años, y Dong Jiazhi, de 33, están acusados de trabajar en nombre del Gobierno chino para piratear los sistemas informáticos de empresas estadounidenses e internacionales con el fin de robar secretos comerciales, información personal e información sobre una posible vacuna contra COVID-19.

La acusación establece que los dos no sólo trabajaron por su cuenta "con fines de lucro", sino también bajo la dirección del Ministerio de Seguridad del Estado (MSS), una agencia civil de espionaje, en nombre del gobierno chino.

Cada uno de los dos está acusado de un cargo de conspiración para cometer fraude informático, conspiración para cometer robo de secretos comerciales, conspiración para cometer fraude por cable, acceso no autorizado a una computadora y siete cargos cada uno de robo de identidad calificado.

Si se les declarara culpables de todos los cargos y se les impusieran las máximas condenas, la pareja pasaría hasta 64 años en prisión. Sin embargo, es extremadamente improbable que sean extraditados a los Estados Unidos.

Li Xiaoyu y Dong Jiazhi, según la acusación, son antiguos compañeros de clase de la Universidad de Ciencia Electrónica y Tecnología, "una escuela de ingeniería eléctrica en Chengdu, China". Li y Dong están acusados de utilizar "su formación técnica para piratear las redes informáticas de una amplia variedad de empresas" a partir de septiembre de 2009.

En la acusación no se alega que los acusados hayan robado información relacionada con la investigación de la vacuna COVID-19. Sin embargo, esto no impidió que el Washington Post, CNBC, MSNBC y el New York Times publicaran titulares en los que se les acusaba de "robar datos sobre vacunas para China" (el Times ) o de difamar a China por "patrocinar a piratas informáticos criminales que se dedican a la investigación de vacunas contra el coronavirus" (el Post ).

Las acusaciones llegan menos de una semana después de que las agencias de inteligencia de los EE.UU., Canadá y el Reino Unido acusaran al gobierno ruso de "conspirar para robar" la investigación sobre el coronavirus. El Times promovió sin aliento las afirmaciones infundadas de las agencias de inteligencia en su primera plana, a pesar de que no hay evidencia real o víctimas nombradas.

También sigue las acusaciones infundadas del director del FBI Christopher Wray y del fiscal general William Barr de que China ha estado pirateando empresas con sede en los Estados Unidos que participan en la investigación de vacunas contra el coronavirus.

Como el World Socialist Web Site explicó la semana pasada:

Hay una feroz disputa global entre corporaciones y naciones que compiten para ser los primeros en patentar una vacuna contra el coronavirus. Hay miles de millones de dólares en juego para los directores ejecutivos corporativos, los inversores y banqueros, así como una inmensa ventaja geopolítica para el país que gane la rifa…

El imperialismo estadounidense no está preparado de ninguna manera para permitir que Rusia o China dominen el mercado global para la vacuna del COVID-19. Pretende criminalizar sus esfuerzos, como un preludio muy posible a prohibir la importación de tales vacunas a EE.UU. y las menores potencias dependientes como Reino Unido y Canadá.

La acusación contra Li y Dong no nombra a ninguna empresa, pero sí da la ubicación general y señala las industrias que supuestamente fueron hackeadas. Los dos están acusados de comprometer la seguridad de varias empresas de ingeniería y tecnología de EE.UU., así como un "contratista federal y de defensa de Virginia".

Los EE.UU. también acusan a la pareja de irrumpir en una empresa británica de inteligencia artificial, una empresa sueca de juegos en línea, una empresa lituana de juegos, una empresa de construcción naval e ingeniería de Corea del Sur y una empresa solar australiana.

Se alega que Li y Dong han investigado e identificado objetivos mediante información de dominio público. Según el acta de acusación, pudieron acceder a ellos utilizando "vulnerabilidades de software conocidas públicamente en productos populares".

Al anunciar los cargos, el subdirector del FBI David Bowdich acusó al Gobierno chino de robar "la propiedad intelectual y la investigación que refuerza su economía, y luego utilizan esa ganancia ilícita como un arma para silenciar a cualquier país que se atreva a desafiar sus acciones ilegales".

John Demers, jefe de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia, aumentó el ruido del sable, declarando: "China ha tomado su lugar, junto con Rusia, Irán y Corea del Norte, en ese vergonzoso club de naciones que proporcionan un refugio seguro para los ciberdelincuentes a cambio de que estos criminales estén 'de guardia' para trabajar en beneficio del Estado, aquí para alimentar el hambre insaciable del Partido Comunista Chino por la propiedad intelectual que tanto le ha costado ganar a las empresas estadounidenses y otras no chinas, incluyendo la investigación de COVID-19".

El anuncio de los cargos viene una semana después de que el secretario de Estado de EE.UU. Mike Pompeo calificó casi todas las reclamaciones chinas en el mar de China Meridional como "ilegales". A principios de este mes, los EE.UU. envió dos grupos de ataque de portaaviones al Mar de China Meridional para juegos de guerra en las cercanías de las bases militares chinas, intensificando los preparativos de guerra de Washington contra el país con armas nucleares.

También cabe señalar que a principios de este año salieron a la luz informes de que durante al menos cinco décadas la Agencia Central de Inteligencia y la Agencia de Seguridad Nacional, a través de una empresa suiza de cifrado diplomático de su propiedad, han espiado las comunicaciones privadas de los líderes mundiales y los funcionarios gubernamentales de todo el mundo.

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(Artículo publicado originalmente en inglés el 22 de julio de 2020)