COVID-19: El sitio web Révolution Permanente del NPA francés se alinea con la reapertura de escuelas de Macron

por Anthony Torres
24 septiembre 2020

En medio de una oposición internacional creciente entre docentes y trabajadores a la reapertura de las escuelas en medio de la pandemia de COVID-19, el sitio web Révolution Permanente del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) francés se está haciendo cómplica de la política estatal. Aunque hace críticas tácticas a las pautas sanitarias estatales, apoya tácitamente una reapertura mortal de las escuelas. Sus demandas son totalmente compatibles con las actividades de la burocracia sindical francesa.

Los sindicatos están dirigiendo esfuerzos por obligar a los trabajadores a volver a las fábricas y a los alumnos a las escuelas. La estalinista Confederación General del Trabajo (CGT) apoya explícitamente el rescate de la Unión Europea del presidente Emmanuel Macron y de la canciller alemana Merkel. Firmó una declaración del 20 de mayo con la Federación Sindical Alemana (DGB) que "aplaude especialmente la iniciativa franco-alemana para relanzar la economía europea presentada por el presidente francés y la canciller alemana el 18 de mayo de 2020 después de la crisis del coronavirus".

La reapertura de las escuelas y los rescates bancarios masivos están en el centro de este plan. La política del regreso a las escuelas está acelerando la pandemia, que ya se ha cobrado casi un millón de vidas en todo el mundo. Por todas partes esta política despierta una enorme resistencia. Cientos de protestas la han denunciado; más de cien grupos de Facebook se formaron en todo el mundo, que atraen a cientos de miles de simpatizantes.

En este contexto, RP ha publicado una serie de artículos que discuten cómo reabrir las escuelas francesas. El artículo, titulado "Reabriendo con Covid: 'las escuelas no están listas' dice una asociación de médicos", admite que la reapertura de las escuelas "constituyó un serio estímulo a la epidemia como en Israel o Chile". De hecho, la inteligencia alemana espera que se pierda un millón de vidas, solo en Alemania, sin medidas drásticas de distancia social.

Sin embargo, RP afirma que el peligro no viene de la imprudente reapertura de las escuelas, sino de la "confusión" y los protocolos sanitarios estatales "aplicados inconsistentemente": "El regreso a las escuelas en 2020 tuvo lugar el 1 de septiembre, y ya se han cerrado aulas en cinco centros de la Francia metropolitana y uno en la isla de Reunión. Pero aún más preocupante que el cierre de aulas son los protocolos sanitarios inconsistentes que reflejan la gran confusión que domina este nuevo año escolar en estas circunstancias especiales".

A RP le preocupa que las infecciones por COVID-19 en las escuelas y la falta de medidas sanitarias esté impulsando la oposición creciente entre docentes y padres. En un artículo titulado "Una reanudación escolar caótica: queremos mascarillas gratis, tests y contrataciones masivas", escribe: "con procedimientos sanitarios insuficientes y falta de recursos humanos y medios para recibir con seguridad a los alumnos, no faltan razones para la ira de los profesores".

Un abismo de clase separa las demandas de los docentes y trabajadores que buscan seguridad de las de RP, que se niega a convocar a trabajadores y docentes a que se movilicen contra la reapertura de las escuelas. El peligro para los docentes, los estudiantes y sus familias tiene su origen no en los protocolos de reapertura de tal o cual escuela, sino de cualquier intento de reabrir las escuelas en medio de una pandemia mortal.

El WSWS y el Parti de l’égalité socialiste (PES) han llamado a que los docentes se movilicen con otros trabajadores para preparar una huelga general internacional contra la reapertura de las escuelas y el regreso al trabajo, que expone a millones de personas en todo el mundo a peligros mortales.

En los Estados Unidos, desde la reapertura de los institutos de secundaria y las universidades, más de 51.000 casos positivos se han registrado en 1000 campus en todo Estados Unidos, de los cuales 35.000 ocurrieron a lo largo de las últimas tres semanas. En Francia, el rápido crecimiento de la pandemia es extremadamente peligroso. Según el país registra unas 10.000 nuevas infecciones por día, 32 centros y 524 aulas se han cerrado tras dos semanas de vuelta al cole'.

RP brinda un barniz "izquierdista" al desarrollo de la reapertura de las escuelas por parte de los sindicatos y las élites gobernantes. RP no se opone a la reapertura de las escuelas y el impulso por el regreso al trabajo, más bien al contrario. Intenta presentar sus demandas reaccionarias bajo una luz "militante" —tal como mascarillas y tests gratis para estudiantes y docentes que enseñan de manera presencial en condiciones peligrosas en aulas abarrotadas— pero RP apenas tiene pequeñas diferencias con el Estado, compatibles con la política sindical.

RP se propone canalizar la oposición de las masas a la reapertura de las escuelas tras llamamientos impotentes para modificar los protocolos sanitarios del regreso a las escuelas, mientras que los docentes y los trabajadores tienen que oponerse a la propia campaña por la vuelta a las escuelas.

Los docentes y los trabajadores están ante condiciones mortales. RP encubre esta política, insistiendo en que no es una conspiración: "No se encuentra ninguna conspiración en las medidas sanitarias y económicas tomadas por la élite gobernante. Esto sería imaginar una oscuridad espiritual (¿un estado mental que podría entonces ser posible cambiar?), donde de hecho se trata solo de intereses de clase. No hay que desperdiciar una crisis, como nos lo recuerdan tan a menudo las compañías aéreas".

De hecho, la historia ha mostrado que no hay peor "oscuridad" que aceptar sacrificar millones de vidas a los intereses materiales de la clase capitalista. La pandemia ha mostrado el desprecio de la élite gobernante por la vida de los trabajadores. Desde hacía meses, los gobiernos de todo el mundo habían sido informados de la naturaleza mortal del virus por parte de las agencias de inteligencia y las autoridades chinas. Pero se negaron por mucho tiempo a tomar medidas eficientes como la distancia social y los confinamientos, y los partidos de la clase media como el NPA consintieron esta política reaccionaria.

La única estrategia viable para los trabajadores en estas condiciones peligrosas es movilizarse para imponer confinamientos en condiciones decentes para todos, gastando recursos masivos en apoyar a los trabajadores y los pequeños emprendedores y aumentando el gasto para la atención médica. Esto requiere una ruptura política con partidos como el NPA, que están atados al aparato sindical y el establishment gobernante.

Consciente de que la radicalización de los trabajadores se está desarrollando por fuera de los sindicatos, RP propone que "se establezcan comités de docentes, padres y alumnos, estudiantes y personal de escuela, independientes de la gestión escolar y del Estado, para proponer una alternativa al manejo capitalista del regreso a las escuelas y sus consecuencias".

RP propone crear comités de trabajadores y docentes. Sin embargo, a diferencia del PES, no aclara que las organizaciones creadas por los trabajadores tienen que ser rigurosamente independientes de los sindicatos. Ello es así porque, como el NPA en su conjunto, está estrechamente vinculado al sindicato CGT y quiere subordinar esos comités a los sindicatos y de este modo a las políticas de la Unión Europea.

El NPA en su conjunto habla en nombre de elementos pudientes de la clase media alta vinculados a los sindicatos y las universidades. Su apoyo por la política de la UE está arraigado en intereses materiales de clase. Mediante rescates de la UE, la aristocracia financiera inyecta miles de millones en los bancos y los mercados financieros. Por un lado, el Estado entonces obliga a trabajadores y alumnos a volver al trabajo y a las escuelas para extraer ganancias sobre estas vastas cantidades de capital; por otro lado, estas finanzas fluyen hacia las arcas de los sindicatos y las carteras de inversión de la clase media acomodada.

Los docentes y los trabajadores no tienen que esperar nada beneficioso de RP. Los trabajadores y docentes se enfrentan a la tarea de crear sus propios comités independientes de acción, que rompan con los sindicatos y sus aliados como RP y el NPA, y movilizar esos comités en una lucha por el socialismo contra la pandemia y el sistema capitalista.

(Publicado originalmente en inglés el 22 de septiembre de 2020)